Pudo haber estado nominado perfectamente por su potente papel en Escape, dirigida por Rodrigo Cortés en 2024, pero ha sido Muy lejos la película que le ha devuelto a Mario Casas la deseada nominación a Mejor Actor Protagonista en los Premios Goya, un galardón que ya conquistó en 2021 por No matarás. A la espera de lo que suceda el próximo 28 de febrero —fecha en la que se celebrará la gala de esta 40ª edición en el Auditori Forum CCIB de Barcelona—, hablamos con el actor en pleno centro de Madrid. Con el emblemático edificio Metrópolis como telón de fondo, la conversación se convierte en un viaje a los recuerdos: desde su llegada a la gran ciudad hasta esos lugares y rincones que hoy forman parte de su mapa personal.
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Llegaste a Madrid con 18 desde Barcelona para buscarte la vida como actor, ¿cuál es tu recuerdo de aquel momento?
Mi madre me había buscado un alojamiento donde vivían varias personas, había como ocho o nueve habitaciones y solo una cocina, una especie de piso compartido. Recuerdo, antes de entrar al portal, estar con mis padres y mirar hacia atrás cuando se iban, igual que ellos, con mi madre con los ojos llorosos intentando aguantar y no demostrar el miedo que le daba dejarme ahí con 18 añitos. Yo era un niño. Tengo ese recuerdo justo de mi llegada a Madrid.
¿Qué te impresionó al llegar?
Todo. En Barcelona vivía en las afueras e ir al centro era algo muy puntual, cuando era adolescente con los amigos… Pero nunca había vivido en una ciudad tan grande y más como es Madrid, con ese bullicio. Aquí se vive mucho en la calle. Me sorprendió muchísimo, para mí era un parque de atracciones. Buscando trabajo, empecé como telefonista y por la tarde estudiaba en la escuela de Cristina Rota. Cada paso era nuevo y lo bonito que descubrí de Madrid es que es muy fácil conocer gente, algo a lo que yo tampoco estaba acostumbrado, pues venía de un pueblo. Madrid te acoge y te enamoras al instante de la energía y de la ciudad. Y al mismo tiempo tiene algo de pueblo. Te atrapa.
¿Fue un flechazo, entonces?
Sí, sí. Bueno, te diré que mis padres cinco o seis años después, cuando se lo podían permitir, mi padre trabaja en la construcción, se vinieron a vivir a Madrid y también se enamoraron enseguida de la ciudad. Y aquí estamos ahora toda la familia.
Eras muy joven, la noche de Madrid es famosa ¿La disfrutaste, salías mucho?
No recuerdo que fuera así, tampoco he sido de salir mucho, lo típico que sales un fin de semana. Pero Madrid tiene algo que empecé a aprender, eso de terminar las clases de interpretación por ejemplo y quedarte tomando algo en un bar mientras charlas con la gente. No tanto salir una noche, ¿no? Tengo el recuerdo de hacer vida en la calle, en las terrazas… Es vivir en la calle y compartir de esa manera. Es lo que le encanta a la gente de fuera y le sorprende –ríe–.
Madrid te acoge y te enamoras al instante de la energía y de la ciudad
¿Algún consejo a la gente joven que como tú viene buscándose la vida para ser actor o actriz?
Que traten bien a la ciudad -ríe- y a la gente que vive en ella. El respeto a los que convivimos, pero que se lo pasen bien y sobre todo, que caminen, porque Madrid se puede recorrer caminando, yo lo he hecho muchas veces. Que cuando lleguen se pateen Madrid.
Porque naciste en Galicia, te criaste en Barcelona y llevas en Madrid ya 20 años ¿te sientes de todos lados?
Cuando me preguntan siempre digo que soy gallego, nací allí, toda mi familia es de allí, mis padres, sus raíces, cómo hablan, cómo viven, cómo son. Son gallegos. Pero también soy catalán y madrileño. Aquí llevo 20 años y en Barcelona viví mi infancia, el instituto, mis amigos de niño están ahí.
¿Qué tres momentos de tu carrera, inolvidables, has pasado aquí?
Estudiando interpretación me llama mi madre y me dice: “He encontrado una representante, la he llamado y dice que tiene un casting esta tarde”. Recuerdo ir sin saberme el texto porque no me lo había podido preparar. Llego allí y era Janfri Topera el director de casting, le conté lo que pasaba y me contestó: “Da igual, improvisa, di lo que quieras, lo que te salga, va de esto”. Y me cogieron. El segundo momento es cuando me llamaron para anunciarme que Antonio Banderas había dicho que sí, además, me fui a Málaga tres días. Hizo un casting bastante multitudinario y los escogidos estábamos allí, fue como un gran hermano de dos o tres días. Y otro de los momentos más importante en Madrid es cuando nace mi hermano pequeño, que tiene diez añitos ahora.
Llegué a Madrid con 18 años. Me sorprendió todo. Para mí era como un parque de atracciones
Te gusta cocinar. ¿Cuál es un plato típico de Madrid con el que te atreverías?
Cocido madrileño, pero tiene que ser complicado, tiene que tener su arte… quizá… un bocadillo de calamares como los famosos de Atocha. Sí, un bocadillo de calamares.
¿Te gusta la música en directo? ¿Vas a conciertos?
No voy mucho, estuve en Mad Cool, no en el último, el anterior. Aunque no me gusta ir donde hay muchísima gente, me agobia, pero me ha pasado siempre, no es por ser conocido
SUS IMPRESCINDIBLES EN LA CIUDAD
TU BARRIO FAVORITO
Lavapiés me encanta y rodé allí parte de mi primera película como director. Yo soy de barrio, tiene algo fascinante y forma parte de mí.
PARA VER UN ESPECTÁCULO
Los Teatros del Canal (Cea Bermúdez, 1); La Chocita del Loro (Gran Vía, 70 y Dr. Urquiola, 23) y el espectáculo La Katarsis del Tomatazo, que yo también hice, interpretado por el alumnado de Cristina Rota en la Sala Mirador (Dr. Fourquet, 31).
UNA ESCAPADA A LA SIERRA
Conozco bien La Pedriza. Antes vivía en la zona casi con El Escorial, cerca del pantano de Valmayor. Hago mucho deporte y toda esa parte del Camino Viejo es espectacular. Ideal para hacerlo corriendo o en bici.
TUS CINES
Heron City (Camilo José Cela, 2. Las Rozas) es mi cine, al que voy casi todas las semanas, muchas veces solo, y todavía hay versiones en sesión original. Y después, Kinépolis (Edgar Neville s/n, Ciudad de la Imagen). Allí se estrenó también Mi soledad tiene alas, en la sala 25, la más grande. Y tengo un recuerdo increíble.
UN RESTAURANTE
Streetxo (Serrano, 47), lo recomiendo mucho cuando vienen actores y directores de fuera porque creo que lo van a disfrutar. Y conozco a David y Cristina hace años.
PARA TOMAR ALGO CON AMIGOS
Siempre el Picalagartos (Gran Vía, 21), ya son amigos, es un sitio tranquilo para tomarte algo con la gente y ves todo Gran Vía al atardecer. Precioso.
UN PASEO POR EL PARQUE
Me gusta ir a correr a Madrid Río y que mis perras vengan a mi lado. Y conozco muy bien El Retiro, cuando vivía en Tirso de Molina, salía de casa y lo recorría entero.
SI FUERAS ANÓNIMO IRÍAS A…
Me encanta la adrenalina, los parques de atracciones y los acuáticos para ir en familia o con amigos. Así que, sin duda, al Parque de Atracciones de Madrid (Casa de Campo, s/n). La última vez fui todo envalentonado y me tuve que ir. Disfrutaría como un niño.
PARA DIVERTIRTE
Después de los estrenos íbamos a un karaoke que había por detrás de las callecitas de Gran Vía, en una plaza donde rodamos unas escenas de El Bar, bajabas a un parking y estaba ahí. Era un sitio divertido, ya nos conocían y lo pasábamos bien.
