Durante más de dos décadas, Carolina Bazán ha creado restaurantes en torno a la cocina que ella desea elaborar, más que a las expectativas que la rodean. Ahora, la chef conocida como "China" vive una de sus etapas más internacionales hasta la fecha. En 2025, su propuesta culinaria se extendió desde Santiago hasta Valparaíso y Londres; en esta última ciudad, contribuyó a dar forma a Mareida, un restaurante dedicado a los sabores chilenos que se incorporó a la Guía MICHELIN en abril de 2026.
Mareida abrió sus puertas en el barrio londinense de Fitzrovia en junio de 2025, con un menú supervisado por Bazán y una selección de vinos a cargo de su esposa y socia de larga trayectoria, la sumiller Rosario Onetto. La idea era refrescantemente sencilla: dar a conocer en Londres platos como el pastel de choclo, el caldillo y las empanadas, respetando su esencia tradicional pero incorporando un toque contemporáneo. Su carta de vinos es exclusivamente chilena, lo que convierte al restaurante tanto en un lugar para comer como en una puerta de entrada a la cultura del país.
Ese mismo interés por la cocina chilena se manifestó más cerca de casa con Ambrosía Pop Up, proyecto que Bazán inauguró en el Hotel Gervasoni de Valparaíso. Este concepto, de carácter más íntimo, se centraba en platos sencillos y reconocibles de sabores intensos, que iban desde el caldillo de congrio hasta el flan. En conjunto, las experiencias en Valparaíso y Londres revelaron una faceta distinta de una chef cuya cocina ha integrado, desde hace tiempo, las influencias de los diversos lugares que conoció durante su crecimiento y su posterior formación en Francia.
Pero la experiencia acumulada a lo largo de los años también ha transformado su concepto del éxito. Tras años de horarios de restaurante que exigían trabajar noches, fines de semana y fechas señaladas en familia, Bazán empezó a replantearse cuánto espacio debía ocupar la cocina en su vida. Ella y Onetto tienen dos hijos y, con el tiempo, orientó su trabajo principalmente hacia el horario diurno, sin renunciar por ello a los ambiciosos proyectos que forjaron su reputación.
De hecho, Ambrosía Bistró, en el Mercado Urbano Tobalaba (MUT), es el restaurante más grande que Bazán ha dirigido en más de dos décadas. Su cocina abierta, su clientela diversa y su animado salón reflejan la realidad actual de su carrera: sigue siendo creativa y exigente, pero se desarrolla bajo un ritmo diferente.
Quizás ahí resida el aspecto más interesante de esta nueva etapa de Bazán. Su cocina llega más lejos que nunca, pero ella ya no mide el crecimiento simplemente por la cantidad de proyectos que es capaz de asumir. Desde un salón abarrotado en Santiago hasta los sabores chilenos que conquistan a un nuevo público en Londres, ella demuestra que es posible expandir una carrera profesional mientras la persona que la impulsa decide vivir de otra manera.
Para Carolina Bazán, el próximo capítulo no trata de abarcarlo todo, sino de saber qué merece un lugar en la mesa.
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