El príncipe Harry ha hablando abiertamente el pesar que siente acerca de la última vez que habló por teléfono con su madre, la princesa Diana. En un episodio de la serie de entrevistas One More Question, de la revista GQ, el duque de Sussex rememora cómo fue su última conversación con 'Lady Di', antes de que esta perdiera la vida en un accidente automovilístico en París, la madrugada del 31 de agosto de 1999.
Harry, de 42 años, habló sobre cómo ha afrontado el duelo décadas después de perder a su madre, así como de las preguntas que todavía le plantea. El hermano menor del príncipe William, quien explora el tema de la pérdida en su nuevo curso de MasterClass—titulado Redefining Grief: Building Resilience Through Loss (Redefiniendo el duelo: desarrollando resiliencia a través de la pérdida)— junto a la Dra. Mary-Frances O’Connor, comentó que piensa en su madre "casi todos los días". Incluso, dijo que a menudo se pregunta cómo serían las cosas dentro de su familia si Diana aún estuviera viva.
"Es algo así como un pensamiento fugaz: 'Vaya, te extraño. Me pregunto cómo sería el mundo si todavía estuvieras aquí. Me pregunto cómo sería mi familia si todavía estuvieras aquí'", señaló.
La última llamada de Harry con su madre
La princesa Diana falleció en un accidente automovilístico en París el 31 de agosto de 1997, a los 36 años. En aquel entonces, Harry tenía 12 años y el príncipe William, 15.
Unas horas antes de su muerte, Diana llamó a sus hijos mientras estos se encontraban en Balmoral, la residencia de la reina Isabel en Escocia. La llamada fue breve de apenas unos minutos; Harry y William estaban deseando volver a jugar con sus primos, tal como recordaron en el documental de 2017, Diana, nuestra madre: su vida y su legado. "Si hubiera sabido que era la última llamada con ella, ¡qué distinta habría sido esa conversación!", comentó Harry en la entrevista para GQ. "Y soy yo quien tiene que vivir con eso. Con el hecho de que, a mis 12 años, lo único que quería era salir corriendo a jugar con mis primos", agregó.
A casi 30 años del deceso de la princesa Diana, Harry sigue sintiendo una conexión con su madre; una conexión que, según él, a veces va más allá del simple hecho de recordarla. "A veces le planteo preguntas, buscando algún tipo de respuesta, y en ocasiones sí obtengo una respuesta", comentó. "Quizás he pasado demasiado tiempo en California, pero, tras el trabajo personal que he realizado, sigo sintiendo una conexión con mi madre; percibo su energía en momentos determinados y en ciertas etapas de mi vida", añadió.
La conexión con su hijo mayor, el príncipe Archie
Harry señaló que no fue plenamente consciente de esta conexión con la energía y las emociones hasta que nació su hijo, el príncipe Archie, a quien tuvo junto a Meghan Markle. Harry recordó que, cuando recibía a Archie de manos de Meghan mientras él se sentía estresado, su hijo "lo notaba de inmediato".
"Estaba muy estresado por todo lo que estaba ocurriendo y por todo lo que tenía que afrontar", recordó. "Pero luego llegaba a casa y, literalmente, tomaba a Archie en brazos. Si yo seguía estresado, él lo percibía al instante".
Harry empezó a aprovechar los 40 minutos de trayecto desde Londres hasta su casa para tomar un respiro antes de estar con Archie. "Creo que, como padres, debemos ser muy conscientes de lo que llevamos dentro, ya que nuestros hijos pueden captarlo", afirmó. "Debemos saber cómo nos sentimos —o incluso darnos cuenta de que, a veces, ni siquiera sabemos cómo nos sentimos—. Tus hijos serán los primeros en hacértelo notar, porque simplemente no querrán estar contigo".










