Bárbara Coppel y su familia ©@barbaracoppel

El intrépido viaje de Bárbara Coppel y su familia a Menorca

La aventura se produce después de que la empresaria anunciara a Madrid como su nuevo hogar

La empresaria mexicana Bárbara Coppel se ha caracterizado en los últimos años por ser una mujer hogareña que siempre disfruta del tiempo en familia. La vida que lleva junto a su esposo y tres hijos parece salida de un cuento de hadas, uno que con el tiempo se pone cada vez mejor. Recientemente dio a conocer que, en línea con el espíritu nómada del núcleo y tras un rato viviendo en Sevilla, llegó la hora de mudarse a Madrid, donde planea instalarse por un buen tiempo con el fin de criar a sus hijos. Sin embargo, aunque el objetivo es brindar estabilidad de locación e idioma a los menores tras su nacimiento en San Diego, no puede renunciar al espíritu viajero que la hace única, por ello, se aventuró a la isla de Menorca, experiencia que la socialité compartió en redes sociales.

Bárbara y familia en Menorca

MÁS NOTICIAS COMO ÉSTA

Su paso por las aguas cristalinas del Mediterráneo

A través de su cuenta de Instagram Bárbara compartió algunos vistazos de su más reciente viaje familiar a la región española de Menorca. Mediante un carrete fotográfico compuesto por 10 postales la empresaria retrató su travesía. En la primera instantánea podemos observarla sobre una tabla de surf paddle reposando tranquilamente en las cristalinas aguas del Mar Mediterráneo; luce sonriente y posa para la cámara con un traje de baño de una sola pieza en color morado. La segunda imagen muestra un retrato familiar protagonizado por Coppel, su esposo Alejandro, su primogénita Amaïa, y el que parece el pequeño Kilian; la distancia a la que fue tomada la imagen no permite distinguir con exactitud cuál de los dos varones descendientes es el que acompaña a sus padres. La familia se encuentra sentada mientras la socialité rema; al fondo resaltan las características formaciones rocosas de piedra blanca mezcladas con el verde de la naturaleza y a juego con el azul del cielo.

La isla, perteneciente al archipiélago balear, se distingue no solo por sus variedades de costa adornadas tanto por litorales como por playas rojizas y de calas doradas, sino también por las actividades acuáticas que se pueden desarrollar. Lo anterior fue aprovechado por la mayor de los hermanos, que aventurera se lanzó a probar las mini motos de agua. En la fotografía se aprecia a Amaïa recorrer los limpios espejos traslúcidos a la par que deja una estela de espuma, misma que evidencia los intrépidos movimientos de la menor. Después tocó el turno de Kilian, aunque él optó por permanecer de pie sobre la tabla mientras ésta era jalada por el vehículo motorizado mediante una soga; un instructor fue el encargado de la hazaña. Pero no todo fue extremo, pues el núcleo se dio el tiempo de descansar y disfrutar de las vistas que el edén natural ofrece.

Bárbara y Alejandro

No todo fue deporte

Junto con los deportes Coppel alternó instantáneas que dejaron de manifiesto el buen momento que vivió en compañía de los suyos. Para muestra la selfie junto a Hank Amaya o la propia instantánea en compañía de sus tres hijos a bordo de un yate. Para la ocasión especial Bárbara lució un palazzo de tirantes cuadrado estampado con base en color amarillo y adornos florales en tonalidades vino, rojo, azul y verde. Alejandro se inclinó por una camisa polo en color azul junto a un pantalón blanco. De accesorio usó lentes de sol. Amaïa portó una blusa blanca de cuello ‘V’ sin mangas con olanes en hombros. Bastien y Kilian vistieron idénticos como ya es costumbre, pues, aunque no son gemelos, su parecido y cercanía de edades (se separan solo por un año) permite las prendas a juego. Ambos construyeron su look con camisas a rayas blancas, azules y rojas, de mangas largas con doblez al codo y botones al centro; para la parte inferior la elección fue un par de shorts rojos.

Bárbara junto a su familia

No queda clara la cantidad de días que la familia estuvo en el sur del país europeo, pues tal como lo aclara Coppel en su plataforma digital, es una “esposa y mamá con poco tiempo para postear”; sin embargo, intuimos que su estadía fue algo extensa por la diversidad de vestuarios con los que se muestran en el resto del carrete. Lejos de alta mar, la parentela se adentró al puerto de Maó, y desde un mirador posaron para la cámara con un bello atardecer en la lejanía. Los tres hijos utilizaron ropa a juego, el vestido de Amaïa está confeccionado con el mismo diseño de las playeras de sus hermanos menores, que complementaron el atuendo con un par de shorts verdes. Su madre lució un short acampanado de rayas grises y blancas, una playera de cuello alto redondo y un saco con detalles florales; como accesorio una bolsa entretejida beige con estampado de florero en color negro al centro. El padre una camisa gris azulada con pantalón blanco. Finalmente, de vuelta al océano, todos se reunieron en la popa del yate, adaptada para ser acolchonada en su totalidad, lo que permite recostarse a ver las espectaculares formaciones rocosas. La última fotografía exhibe el amor que Bárbara siente por los suyos, pues muestra un enternecedor abrazo entre ella y su hija.

Bárbara y Amaia

© ¡HOLA! Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.
Suscríbete a nuestra newsletter. Se el primero en conocer las noticias sobre tus celebridades y miembros de la realeza favoritos y descubre las últimas tendencias en moda y belleza.