Los sujetadores son de las prendas de lencería más delicadas de nuestro armario. Y es que, conseguir que nos duren tal y como las compramos, con el paso del tiempo, es una tarea realmente compleja. De hecho, ni siquiera yo tengo un milagro que confesarte para ello. Ahora bien, sí que consigo, con un poco de atención y mimo que no se deformen rápidamente y poder usarlos mucho más tiempo.
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Para ello, siempre divido estas prendas entre sujetadores con aro, sujetadores con relleno o sin nada de esto. Y es que, tanto la copa como la espuma son dos puntos a tener muy en cuenta, pues suelen perder su forma y provocar molestas y rozaduras. Y si un sujetador no es cómodo, créeme, acabarás por deshacerte de él. Además, son prendas sujetas a la decoloración, algo que suele pasarles con frecuencia.
Así que, para evitarlo, he pensado en compartir mi pequeña guía de lavado para sujetadores, igual que hice en su día para cuidar los jerséis de cashmere, para que puedas tener un fondo de armario duradero en el tiempo, incluyendo también todo tu cajón de lencería.
Consejos para lavar tus sujetadores en la lavadora
Te parecerá una tontería o algo muy lógico, pero yo, en el caso de los sujetadores, no solía hacerlo. Lo primero que tienes que hacer es leer con atención la etiqueta, porque incluye las mejores recomendaciones que vas a encontrar para lavarlos. Y luego:
- Frecuencia de lavado: el sujetador no es una prenda común y no hay que lavarlo todos los días. De hecho, se recomienda hacerlo siempre entre la tercera y la quinta puesta. Es verdad que, si has sudado mucho o tiendes a tener una sudoración elevada, la frecuencia debe ser mayor. En el caso de los sujetadores deportivos, tras cada entreno.
- No se puede usar lejía. Si necesitas blanquearlo, utiliza los productos específicos para ropa delicada.
- Utiliza la lavadora, pero solo en aquellos casos en los que estamos seguros que no se van a deformar. Intenta evitar los sujetadores push-up o los que sujetadores preformados con copas de espuma, además de los sujetadores autoadhesivos y los confeccionados en silicona.
- Lávalos siempre dentro de bolsas de rejilla especiales para prendas delicadas.
- No mezcles los sujetadores con otro tipo de prendas, ni siquiera las de lencería. Braguitas y calcetines en otra bolsa de malla. De hecho, no es nada recomendable que los laves junto a prendas pensadas, como pueden ser pantalones o jerséis.
- Cierra los corchetes de cada sujetador para que no se enganchen al tejido y acabe por rasgarlo.
- Usa un programa corto de ropa delicada con agua fría o a un máximo de 30 ºC siempre que puedas.
- Detergente suave y nada de suavizante, ya que ablanda los tejidos y se deforman más rápido.
- No utilices nunca la secadora con estas prendas. Mejor dejarlos secar al aire, a la sombra y tendidos por la mitad, nunca por los tirantes, para que la banda no acabe deformándose.
