Ha trabajado como modelo, actriz, productora de cine y reportera de guerra

La condesa Albina de Boisrouvray, madrina de Carlota de Mónaco, nos habla de su fascinante vida de novela, marcada por la tragedia


Tiene una fundación con el nombre de su hijo, François-Xavier Bagnoud, fallecido a los 24 años de edad, en un accidente de helicóptero: "Era la estrella guía de mi vida y fui incinerada emocionalmente"


"Me encasillaron como 'heredera', pero sentía que no tenía nada que ver con eso. No quería quedarme en casa y cocinar; quería una vida propia", cuenta Albina, que, tras obtener un título de la Sorbona de París, compaginó la crianza de su bebé con reportajes sobre el conflicto de guerrillas en Camboya y la muerte del Che Guevara. Ahora, a sus 84 años, ha publicado sus memorias.© Damien Hockey
Por: Julia Llewellyn-Smith
2 de febrero de 2026 - 21:24 CET

La condesa Albina du Boisrouvray ha llevado una vida fascinante y llena de glamourSu abuelo materno boliviano estuvo entre los hombres más ricos del mundo, y por su padre, un aristócrata francés, su "querido tío" era el príncipe Raniero de Mónaco. "Le tenía mucho cariño y creo que él también me tenía mucho cariño a mí", dice. Entre sus ahijados se encuentran Alexandre Kouchner, cuyo padre fue cofundador de Médecins Sans Frontières (Médicos Sin Fronteras), y Carlota Casiraghi, hija de la princesa Carolina de Mónaco, quien tiene una particular inclinación por el guardarropa de Albina. "Me gusta la ropa bonita, pero también la vintage, que le encanta a mi ahijada. Cuando me dice: “Me encantaría tenerla”, yo le respondo: 'Lo siento, ¡todavía la uso!'”.

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© Getty Images
Albina de Boisrouvray con sus ahijados, Carlota de Mónaco, quien tiene una particular inclinación por su guardarropa, y Alexandre Kouchner

Después de que su hijo, François-Xavier Bagnoud, muriera en un accidente de helicóptero, a los 24 años, ella volcó su dolor en la construcción de una fundación que ha sacado a millones de personas de la pobreza. También ha sido modelo, actriz, reportera de guerra y productora de cine, codeándose con numerosos líderes mundiales, así como con figuras como Alfred Hitchcock, Orson Welles y Karl Lagerfeld. Es también una gran admiradora del Rey y la Reina de Inglaterra, con quienes ha coincidido en muchas ocasiones: "La Reina es encantadora, una de esas personas a las que llamo 'solares': cuando entran en una habitación tienen energía a su alrededor", cuenta. En cuanto al Rey, añade: "Lo admiro mucho porque es uno de los pocos líderes que previó esta crisis ambiental y habló de ella".

© Damien Hockey
"Me encasillaron como 'heredera', pero sentía que no tenía nada que ver con eso. No quería quedarme en casa y cocinar; quería una vida propia", cuenta Albina, que, tras obtener un título de la Sorbona de París, compaginó la crianza de su bebé con reportajes sobre el conflicto de guerrillas en Camboya y la muerte del Che Guevara. Ahora, a sus 84 años, ha publicado sus memorias.

Amigos cercanos

Otra amiga cercana fue la difunta primera ministra la baronesa Thatcher. "Siempre me encantó hablar con ella, era muy inteligente. También soy muy amiga de su hija, Carol. Es muy divertida y directa. Las dos tenían una gran relación, aunque Carol a menudo se oponía a las cosas que hacía su madre. Recuerdo una vez que me arrastró a cenar a Downing Street y la señora Thatcher estaba allí preparándonos huevos. Era tan sencilla". Ahora, Albina, de 84 años, ha plasmado su historia en unas memorias, Phoenix Rising. El libro ha tenido tanto éxito en Francia que se ha convertido en una sensación en TikTok, con 145.000 seguidores cautivados por su historia de resiliencia. "Es maravilloso ver cómo la gente se ha inspirado en mi historia de renovación, que surge de la pérdida".

"Me gusta la ropa bonita, pero también la vintage, que le encanta a mi ahijada. Cuando me dice: '¡Me encantaría tenerla!', yo le respondo: 'Lo siento, ¡todavía la uso!'”

Los primeros años de Albina transcurrieron viviendo en el hotel Plaza, de Nueva York, antes de mudarse a Argentina para estar cerca de su abuelo Simón Patiño. Él nació en una familia pobre de indígenas bolivianos, pero hizo su fortuna con la minería de estaño. Murió de un ataque al corazón, en 1947, y su funeral fue un evento nacional. La familia se trasladó a París, donde Albina se convirtió en parte de la jet set internacional. Sus admiradores incluían a John F. Kennedy, entonces senador de Estados Unidos, y a su mujer, Jackie. "Todos decían que sería el próximo presidente, así que cuando lo conocí, de vacaciones en Florida, a los 17 años, esperaba tener una discusión política con él. Me decepcionó mucho, porque me preguntó a qué discotecas me gustaba ir". 

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En el Festival de Cine de San Francisco, de 1979
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La condesa junto a su hijo, François-Xavier Bagnoud

Poco después, John la llamó a casa, pero su madre contestó. Él la confundió con Albina y la invitó a cenar: "Mi madre le pasó el teléfono a mi padre, quien le dio un sermón porque era un hombre casado. Luego, mis padres se enfadaron conmigo, ¡como si yo hubiera tenido algo que ver!". Albina se casó dos veces: primero, a los 19 años, con el empresario suizo Bruno Bagnoud; luego, con el gerente de producción de cine francés Georges Casati, de quien se divorció en 1982. Pero ella no quería ser una señora de ocio. "Me encasillaron como 'heredera', pero sentía que no tenía nada que ver con eso. No quería quedarme en casa y cocinar; quería una vida propia". 

Éxitos profesionales

Tras obtener un título de la Sorbona en París, compaginó la crianza del bebé con reportajes sobre el conflicto de guerrillas en Camboya y la muerte del Che Guevara. Luego se convirtió en una exitosa productora de cine, realizando 22 películas en 17 años. Su vida cambió para siempre en 1986, con la impactante muerte de François-Xavier. "La estrella guía de mi vida", dice ella. Y confiesa: "Fui incinerada emocionalmente". Contempló quitarse la vida: "Pero luego pensé en François. Era piloto de rescate y un joven muy valiente. Él habría pensado que yo era una cobarde". 

John F. Kennedy la llamó a su casa para invitarla a cenar: "Mi madre le pasó el teléfono a mi padre, quien le dio un sermón porque era un hombre casado"

En cambio, vendió alrededor de tres cuartas partes de su patrimonio para fundar la Asociación François-Xavier Bagnoud, o FXB Global. La subasta de sus joyas fue, en ese momento, la más grande en la historia de Sotheby’s, recaudando 31 millones de dólares. Una venta posterior de arte de artistas como Renoir recaudó otros 20 millones, mientras que la cartera de propiedades de la familia aportó 50 millones. 

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En África occidental en 1986

Desde entonces, FXB ha ayudado a unos 17 millones de personas en 20 países, con un enfoque en niños huérfanos a causa del sida. Albina siempre ha participado activamente, pero odia que la llamen filántropa: "Prefiero llamar a lo que hacemos buena gobernanza, averiguar las necesidades de la gente y ver cómo erradicar las causas de la miseria en la que se encuentran". Albina estuvo feliz de desprenderse de la mayor parte de su riqueza: "Lo había heredado todo de mi padre cinco años antes, así que solo supe por ese período lo que era ser muy muy muy rica y nunca lo consideré mío. Lo estaba guardando para mi hijo. Fue natural para mí mantenerme fiel a mis valores de compartir y ayudar a los demás. Hay demasiada codicia en el mundo y quiero que sea un lugar mejor para todos".

TEXTO

Julia Llewellyn-Smith

FOTOGRAFÍAS

Damien Hockey

FOTOGRAFÍAS ADICIONALES

Getty Images

ASISTENTE

Georgina Watson

LOCALIZACIÓN

Brown’s Hotel, Mayfair en  Londres

© ¡HOLA! Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.