La propia Irene de Grecia confesó que consideraba la soltería "como mi suerte y mi destino". Protagonista de una vida atípica, era una mujer poco convencional y muy espiritual que dedicó su vida a la música, a la caridad y al alivio del sufrimiento humano. Pero también a la familia. Nunca se casó ni tuvo hijos, pero se sentía plena y adoraba estar con sus hermanos, con sus ocho sobrinos y con sus 17 sobrinos nietos. Con mucho cariño recordaba el momento en el que cogió en brazos a la infanta Elena, su primera sobrina. Ha sido precisamente la duquesa de Lugo una de las primeras personas en despedir en la intimidad a su tía Pecu, que murió el 15 de enero a los 83 años.
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Doña Elena ha sido fotografiada saliendo del Palacio de La Zarzuela, donde está instalada en un ámbito estrictamente familiar la capilla ardiente de Irene de Grecia, quien falleció en esta residencia en la que vivía desde la década de los 80, tras residir en Sudáfrica, Egipto y la India. La Infanta ha abandonado el Palacio conduciendo su propio vehículo, con semblante serio, muy abrigada y acompañada de su hija. Victoria Federica de Marichalar, que iba como copiloto, se ha querido sumar a esta despedida privada y apoyar a su abuela, que ha perdido no solo a su hermana, sino a su gran compañera de vida, su confidente y su apoyo incondicional.
Se da además la circunstancia de que la muerte de Irene, que padecía un deterioro cognitivo, llega en un momento muy doloroso para la reina Sofía, porque hace solo un mes también tuvo que decir adiós a Tatiana Radziwill, que era una de sus mejores amigas, además de su prima. Precisamente el fin de semana pasado estuvo con sus tres hijos en la iglesia de Santo Tomás de Aquino de París para asistir al funeral de la que consideraba su tercera hermana. Viajó con el corazón encogido porque quería evitar a toda costa que la peor de las noticias le pillara lejos, como sucedió con la muerte de su madre.
La despedida privada de la infanta Elena se produce en la víspera de los actos públicos que se han organizado por el último adiós a la hija de los reyes Pablo y Federica de Grecia. El sábado por la mañana habrá un responso en la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio de Madrid, donde se abrirá entre las 13 y las 16 horas la capilla ardiente para todos los que quieran mostrar sus respetos. En la iglesia, ubicada en el distrito de Chamartín, se ha confirmado que estarán presentes la reina Sofía, los reyes Felipe y Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía.
El lunes darán el último adiós a la princesa Irene en Grecia: habrá una capilla ardiente abierta al público en la Capilla de San Eleftherios a primera hora de la mañana, posteriormente se celebrará el funeral en la Catedral Metropolitana y finalmente será enterrada en el Palacio de Tatoi, donde pasó una parte de su infancia y donde se encuentran tanto sus padres como su querido hermano. En estos actos se espera que se reúnan la Familia Real española y la helena prácticamente al completo, como ocurrió cuando murió el rey Constantino hace ahora tres años. Por el momento, se ha confirmado la presencia de Leonor y Sofía, que asistirán por primera vez a un acto de estas características en el país donde están sus raíces, y la ausencia del rey Juan Carlos, que no podrá asistir por consejo médico.
