Es una de las grandes ausentes en Davos, en un año en el que el foro no ha congregado a demasiados miembros de la realeza y en el que ella ha aprovechado para ceder su lugar a su hijo mayor, el príncipe heredero Hussein. Esto no significa que Rania de Jordania haya desacelerado su ritmo en la agenda institucional, pero sí es cierto que últimamente sus apariciones se han centrado en el ámbito local y en reforzar la imagen del reino hachemita. De forma paralela, la reina está viviendo una etapa familiar única: su casa se ha llenado de bebés y la felicidad no ha hecho más que empezar.
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Lejos del foco internacional, Rania muestra un lado más íntimo y familiar, especialmente desde el nacimiento de sus dos primeras nietas. Sus publicaciones recientes revelan una faceta relajada, casi de "estar por casa", que contrasta con la sofisticación que suele desplegar en sus compromisos oficiales. Esta nueva etapa, marcada por la vida cotidiana, ha reforzado su conexión con la ciudadanía y ha humanizado todavía más a una figura pública que ya era muy cercana precisamente por el apoyo que ha prestado durante su reinado a la infancia, las mujeres y las veces que ha roto el silencio -y el papel que esperaban de ella como consorte- para dar voz a las minorías y los refugiados.
La reina de Jordania comparte una imagen casual junto con su hija, la princesa Iman, y el marido de esta, Jameel Alexander Thermiotis, el financiero venezolano con el que se casó en el 2023. La indiscutible protagonista de la foto es la princesa Amina, nacida en febrero de 2025, y de la que ninguno puede apartar la mirada. La pareja está con ropa informal y el bebé con un body, mientras que de la reina Rania, una de las mujeres con el vestuario más acertado y analizado del mundo, no se aprecia nada en absoluto.
Un corazón acompaña a la imagen y poco más hay que aportar de un momento de máxima felicidad en la corte hachemita, una institución que siempre ha funcionado de forma coral, con los cuatro hijos de los reyes muy presentes, y que ahora está compartiendo la alegría de una nueva generación que ya convirtieron en la gran protagonista de la última felicitación navideña, una imagen que se viralizó en cuestión de minutos.
