Historia de superación

Roquestar, con tan solo un 20% del cerebro y superdotado: “Mi infancia fue entre estar bien en casa, o encontrarme fatal en el hospital”


A sus 18 años, ya ha pasado por 50 intervenciones quirúrgicas, muchas de ellas de gravedad, pero siempre mantiene su actitud positiva ante la vida


Roquestar, con parálisis cerebral y superdotado© Roquestar
21 de enero de 2026 - 17:06 CET

Tiene parálisis cerebral y solo cuenta con un 20% de su cerebro, pero Roquestar tiene un cociente intelectual muy por encima de la media (es de 131) y, por tanto, es lo que siempre se ha llamado un superdotado. Su historia sorprende y es todo un ejemplo de superación, pues nació muy prematuro (en la semana 29 de gestación) con una hemorragia cerebral que le provocó ceguera, unos pocos días más tarde sufrió una necrosis intestinal y, cuando tenía tres meses de vida, una hidrocefalia que le provocó la parálisis cerebral que arrastra desde entonces.

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En todo este tiempo, ha pasado en 50 ocasiones por quirófano y muchas de esas operaciones entrañaban gran gravedad, pero siempre se ha enfrentado a ellas con actitud positiva. Por eso, hoy en día da charlas motivacionales en colegios e incluso, en empresas, con el objetivo de sembrar buena actitud y de fomentar una buena autoestima y confianza en sí mismo de todo aquel que le escucha. Sin duda, Roquestar es todo un ejemplo a seguir. Le hemos entrevistado y sus palabras son un auténtico aprendizaje.

He entrado tantas veces al quirófano, que no es algo que me asuste.

Roquestar, con parálisis cerebral y altas capacidades

Naciste de manera muy prematura, con parálisis cerebral, ciego y con muy pocas posibilidades de sobrevivir. ¿Qué crees que marcó el cambio, aquello que hizo posible no solo tu vida, sino incluso que recuperaras la visión y alcanzaras hitos que los médicos creían que jamás alcanzarías, como andar?

Sin duda diría que fue mi familia, que siempre me apoyó y creyó que lo conseguiría contra todo pronóstico. Nunca me dejaron solo, siempre confiaron en que podría salir adelante y siempre vieron el lado positivo de las cosas, sin importar la gravedad de la situación.

Por otro lado, por supuesto, el equipo médico que siempre estuvo muy pendiente de mí y nunca tiraron la toalla conmigo por complicada que fuera la situación.

A pesar de que naciste sin gran parte del cerebro, nada menos que el 80%, posees un cociente intelectual muy superior a la media (de 131), eres lo que popularmente se conoce como un superdotado. ¿Qué explicación te dan o dieron en su momento a tu familia los neurólogos sobre esto?

Bueno, yo diría que hay muchas cosas mías que no tienen una explicación médica clara (por ejemplo, cómo veo), pero lo que sí sé, es que gran parte, lo he conseguido con mucho esfuerzo y dedicación.

He recibido todo tipo de terapias a lo largo de mi vida (fisioterapia, logopedia, neuropsicología, etc…) y aún lo sigo haciendo porque creo que siempre se puede mejorar. Además, me gusta mucho leer, estudiar, tocar la batería, el piano, actividades que continúan estimulándome cognitivamente y que sin duda ha tenido un impacto positivo en mi rehabilitación.

Llevas a tus espaldas nada menos que 50 operaciones. ¿Qué se siente cada vez que vas a pasar por quirófano?

Bueno, he entrado tantas veces al quirófano, que no es algo que me asuste… incluso, hago fiesta, pongo música, cuento chistes, me disfrazo, etc. Me gusta entrar al quirófano escuchando rock porque, cuando me despierto de la cirugía, sigo pensando en la música, que es algo que me relaja, y así me duermo y me despierto tranquilo. 

¿Qué te dice tu familia cada vez que te van a operar y qué les dices tú a ellos?

Siempre me dicen “fenómeno, campeón, lo vas a conseguir”. Y mi respuesta es “sí, seguro”. Otra cosa que siempre, siempre, me dicen es que me esperan fuera a que yo salga. Siempre lo han hecho desde pequeño para que no se me ocurra quedarme dentro… Ha habido cirugías realmente complicadas, tanto para ellos, como para mí (cada uno por una cosa, lógicamente). Lo que tenemos en común los seis es que todos vamos con actitud positiva siempre.

© Roquestar
Roquestar, con tan solo un 20% del cerebro y superdotado

En alguna ocasión has confesado que en una de esas operaciones tuviste una experiencia cercana a la muerte. ¿En qué consistió y cuántos años tenías?

Pues sí, fue en mi operación número 28, yo tenía 7 años de edad y fue un cambio de válvula, lo recuerdo perfectamente. Fue una operación de alto riesgo en la cual estuve muerto clínicamente.

Recuerdo cerrar los ojos en quirófano, abrirlos en mi mente y verlo todo blanco, iba sin andador y no entendía muy bien dónde estaba ni qué estaba pasando. Vi a dos personas que se acercaron a mí, al ver que la mujer era albina, me di cuenta de que eran mis bisabuelos y deduje que estaba muerto. Yo no los conocí en vida, ya que ellos fallecieron antes de que yo naciera. Hablé con ellos un rato (no recuerdo la conversación) y al final me dijeron que tenía que volver… que aún tenía pendiente cosas que hacer. Entonces, cerré los ojos en mi mente y los abrí de nuevo en la UCI.

¿Qué te dijo tu familia cuando les contaste lo que habías sentido?

No tuve el valor de contar a mi familia sobre mi experiencia hasta hace un año y medio, pero cuando se lo conté se quedaron alucinando, pero con la tranquilidad de que lo que había pasado había sido bueno porque yo seguía aquí, con ellos y porque había podido “conocer” a mis bisabuelos. 

Hay muchas cosas mías que no tienen una explicación médica clara (por ejemplo, cómo veo), pero lo que sí sé, es que gran parte, lo he conseguido con mucho esfuerzo y dedicación.

Roquestar, con parálisis cerebral y altas capacidades

¿Cómo ha sido tu infancia? ¿Has podido ir al colegio con cierta normalidad entre operación y operación? ¿Has tenido tiempo de jugar con otros niños?

Mi infancia fue entre estar bien en casa, o encontrarme fatal en el hospital. Durante la primaria sí que pude ir con más normalidad, pero durante la secundaria, hice un trimestre por curso de tantas cirugías que tuve. Por ello, también hice mucha escolarización domiciliaria. Sí tuve tiempo de jugar con otros niños e hice grandes amigos. Incluso, los mejores años de mi vida fueron en el colegio donde pasé la primaria y algunos los conservo como amigos ¡desde los 3 años! 

Tu lema es “actitud positiva siempre”. ¿Cómo has conseguido esta admirable capacidad de resiliencia?

Desde siempre tuve que luchar, luchar y luchar, incluso cuando ya estaba harto, seguía luchando. Hay un lema en la Policía Nacional que dice “prohibido rendirse”; pues es algo que siempre llevo conmigo. También han sido mis padres quienes me inculcaron la idea de nunca rendirme y siempre que estuve cansado, ellos estuvieron ahí para apoyarme. Por eso hice mi propio lema para poder ayudar con mi experiencia a personas que por alguna circunstancia necesitaran escuchar mi mensaje de ACTITUD POSITIVA SIEMPRE!!! 

Sin duda, eres todo un ejemplo de superación y transmites tu energía y tu positividad allá por donde vas, pero ¿tienes días malos?, ¿días en los que se te derrumba el ánimo?

Claro que tengo días malos pero los llevo con optimismo y ¡¡muchísimo rock!! Para mí el rock no es solo música, es actitud. Me esfuerzo por que los malos pensamientos no se queden mucho tiempo en mi cabeza. Me esfuerzo por sacar los malos pensamientos y ¡poner pensamientos buenos! 

¿Cuál es la clave para ver la luz al final del túnel? ¿Qué le dirías a alguien cercano que no ve salida a una situación personal complicada que esté atravesando?

Le diría que no se preocupe, que todo pasa y esto también pasará. Tú no siempre puedes elegir lo que te pasa, pero sí la actitud con la que lo afrontas y mientras mejor actitud tengas, más llevadero será. Es muy importante dónde pones tu mirada… ¿en qué te fijas? ¿en lo que NO tienes o en lo que SÍ que tienes? Si siempre te fijas en lo que no tienes, estarás triste toda tu vida porque siempre vas a querer algo que no tienes, y siempre va a haber alguien que esté mejor que tú. 

El ser humano es inconformista y siempre quiere más y más, por ese motivo hay que fijarse en lo positivo. Así, agradecerás todas y cada una de las cosas que tienes y por tanto, serás feliz. Para mí es la única actitud que cabe en mi cabeza, por eso agradezco los abrazos de mi familia en el desayuno, los paseos con mi abuelo, las meriendas con mis amigos y ¡tantas y tantas cosas!

© ¡HOLA! Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.