Mujer con molestias abdominal, ginecología, endometriosis.©AdobeStock

Fertilidad

¿La endometriosis puede causar infertilidad?

Es una cuestión que nos preocupa mucho, que nos genera cierta ansiedad y que se ha convertido en una de las preguntas más habituales en las consultas ginecológicas.

La endometriosis es una enfermedad que, hasta hace poco tiempo, no era muy visible. Las mujeres acudían a la consulta de su ginecólogo explicando los fuertes dolores que sufrían cuando les llegaba la menstruación. Porque, de verdad, es muy dolorosa, además de crónica.

Se produce cuando la mujer, a través del sangrado, elimina las células del revestimiento del útero previamente inflamado por acción de las hormonas. Al producirse la ovulación, nuestro organismo se prepara. Pero, ¿qué ocurre si esas células crecen en lugares que no son el aparato reproductor? Que nos encontramos con crecimiento benigno de tejido endometrial fuera del útero, es decir, con una endometriosis.

Puede que ocurra en la zona pélvica y los ovarios (lo más habitual), o puede llegar al intestino o la vejiga. A veces, es un problema que pasa completamente desapercibido -es decir, es asintomático-, pero también puede llevar aparejados síntomas muy variados, de distinta gravedad, hasta complicarse y causar infertilidad. Esta es una de las cuestiones más planteadas en las consultas de los ginecólogos. Y no es para menos, la posibilidad de no ser madres nos preocupa.

Las causas de su aparición aún no están claras y se tarda entre 7 y 10 años en diagnosticarse. Pero, cuando se hace, según los datos de la Asociación Endometriosis España (AEE), “el 30% de las mujeres que padecen esta enfermedad tienen dificultades para quedarse embarazadas de forma natural”. Una cifra que, debido a la falta de diagnóstico de muchas mujeres, se podría elevar a un 50%. En palabras de la Dra. Juana Crespo, ginecóloga especializada en medicina reproductiva de alta complejidad, “la enfermedad empieza con la primera regla dolorosa y es progresiva. Si no la mejoramos con un embarazo relativamente pronto, la enfermedad va avanzando”. Entonces, ¿causa infertilidad pero tiene solución?

Mujer con dolor de abdomen. Endiometrosis.©AdobeStock

Endometriosis e infertilidad

Hace 30 años, como nos comenta la doctora Crespo, se pensaba que “el dolor de regla no tenía ninguna repercusión, que la solución era quedarse embarazada y el dolor desaparecía”. Pero, lo que no se sabía es que, si el embarazo se proyectaba demasiado tarde, el dolor no se pasaría y que probablemente no lo conseguirías. Ya que, en palabras de la especialista, “una vez iniciados los mecanismos de la enfermedad, la batalla está perdida”.

Así, la endiometrosis genera adherencias y lesiones que dificultan las funciones de los órganos reproductivos (ovarios, trompas de Falopio y útero), impidiendo que se implante el óvulo y teniendo una repercusión directa en la fecundación. De hecho, muchas mujeres con quistes endométricos tienen disminuida su reserva y calidad ovocitaria, por lo que conseguir un embarazo se convierte en algo muy complicado. Aunque, como nos asegura la ginecóloga, “existe una disminución de posibilidades para concebir, pero eso no quiere decir que no puedas quedarte embarazada”.

Cómo puedo combatir la infertilidad causada por endometriosis

Lo principal es confirmar la existencia de esta enfermedad lo antes posible y abordarla de manera global. Aunque se desconoce con exactitud su origen, existe cierta evidencia de que hay factores de riesgo:

Por eso, para evitar llegar demasiado tarde, si tienes dolor de regla y crees poder tener una endometriosis, lo mejor es ponerse en manos de un especialista que estudie tu caso concreto. Sobre todo, si quieres quedarte embarazada, para no llegar a ese momento tan temido que es la infertilidad. Así, Crespo nos lo resume en cinco aspectos clave:

  1. Diagnóstico de los órganos afectados, ya sean o no reproductivos, viendo si la afección es severa o no.
  2. Trabajar el proceso reproductivo, llegado ya el momento de querer quedarse embarazada, desde la ausencia de menstruación o menstruación dolorosa, hasta la fase de implantación del embrión.
  3. Personalizar la estimulación de cada una de las mujeres para conseguir la mayor cantidad de ovocitos posible.
  4. Plantear la posibilidad de cirugías específicas y mínimamente invasivas para mejorar la anatomía y funcionalidad uterina.
  5. Cambios de hábitos en la paciente, como dietas específicas o terapias para bajar el nivel de estrés, muy relacionado con esta afección.
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