Directa desde París, Zita d'Hauteville aterriza en un lluvioso Madrid para pasar apenas 12 horas en la capital. Ha cogido un vuelo temprano -a las 7 de la mañana- pero las ganas de trabajar y unos buenos eye patches durante el vuelo no permiten intuir las pocas horas de sueño. Zita está acostumbrada a jornadas como esta y a compaginar múltiples proyectos a la vez. Su día a día transcurre (casi) como el de cualquier persona, en la oficina, entre reuniones y proyectos, solo que en un lugar excepcional: la sede de Google, en la capital del Sena, donde, como partner manager de YouTube, desarrolla su visión estratégica y comparte espacio con mentes tan extraordinarias como la suya.
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Su jornada laboral, sin embargo, no acaba ahí: durante los fines de semana y los días que se coge libres -como el de hoy-, su agenda se llena de eventos, desfiles y otros proyectos de moda, una industria a la que está muy ligada no solo en lo profesional, también en lo personal. Ella misma nos lo cuenta.
Fuiste nuestra mujer de portada en julio de 2024. ¿Qué ha cambiado para ti a nivel profesional y personal desde entonces?
Mucho, y al mismo tiempo muy poco. Profesionalmente, he ganado perspectiva y confianza en mi voz: he pasado de la ejecución a una verdadera visión estratégica. A nivel personal, he aprendido a ir más despacio y a escuchar con más atención lo que de verdad me importa. Me siento más centrada, más selectiva y más alineada con la persona en la que me estoy convirtiendo.
Este año celebras seis años trabajando en Google. ¿Qué balance haces de esta etapa?
Es un hito muy significativo para mí. Todos estos años me han enseñado disciplina y humildad. He aprendido a moverme en la ambigüedad, a trabajar con mentes extraordinarias y a mantener la curiosidad en un entorno que avanza muy rápido. Hoy veo esta etapa como una base sólida y equilibrada, que me permite explorar nuevos territorios creativos con claridad y estructura.
"Mi madre fue quien me enseñó que la femineidad y la fortaleza no son opuestas"
¿Cómo es trabajar dentro de un gigante tecnológico global?
Es intenso, estimulante y profundamente humano. Lo que más me sorprendió es la enorme creatividad que existe entre bastidores. Muchas personas imaginan la tecnología como algo frío o puramente analítico, pero en realidad la innovación nace de la empatía, la narrativa y la colaboración.
¿Cómo es un día “normal” en tu vida?
Las mañanas suelen ser tranquilas: voy a la oficina entre semana y a veces llevo conmigo a uno de mis perros. Los días están llenos de reuniones, intercambios creativos y toma de decisiones. Las tardes, sin embargo, son para reconectar: un paseo, una clase de deporte o una cena con amigos.
¿Hay algún hábito al que nunca renuncies, aunque viajes?
Caminar. Esté donde esté en el mundo, camino: con mis perros, sola o entre reuniones. Me ayuda a pensar, a respirar y a reconectar conmigo misma.
Perteneces a una de las familias aristocráticas más antiguas de Francia. ¿Qué significa hoy ese legado para ti?
Un sentido de continuidad y responsabilidad, más que de estatus. El legado, para mí, tiene que ver con la transmisión de valores, curiosidad, disciplina y respeto por el tiempo. Me recuerda que la elegancia no está en la ostentación, sino en la actitud.
"La moda me ha mostrado que la belleza no es superficial, sino un lenguaje y una forma de expresar identidad y cultura"
Hablando de tiempo. Los relojes parecen tener un peso importante en tu mundo (tanto tu padre como tu pareja, Jean Arnault, forman parte de este sector). ¿Qué representan para ti?
Los relojes me enseñaron a valorar el tiempo de otra manera. Representan la artesanía, la paciencia y la transmisión. El tiempo es el lujo definitivo. Mi padre me permitió diseñar una colección completa de relojes para él cuando tenía 15 años; fue una experiencia increíblemente enriquecedora y que supuso un momento de gran conexión entre nosotros.
¿Quién en tu familia te ha influido más?
Mi madre, sin duda. Ella encarna la singularidad, la independencia y la inteligencia emocional. Fue quien me enseñó que la femineidad y la fortaleza no son opuestas, sino que pueden convivir de una manera preciosa.
La moda y el arte han formado parte de tu educación. ¿De qué manera te han moldeado?
Ambas disciplinas me han enseñado a observar y a ser curiosa. Crecer rodeada de arte y artesanía ha entrenado mi mirada para percibir la proporción, la armonía y la intención. La moda, en particular, me ha mostrado que la belleza no es superficial: es un lenguaje, una forma de expresar identidad y cultura.
Has viajado a Madrid para protagonizar este editorial de moda. ¿Habías estado aquí antes?
Sí, y me encanta su energía. Madrid es una ciudad viva: generosa, cultural y relajada. Hay una calidez en ella que hace que la creatividad fluya de manera espontánea. ¡Y las tapas…!
¿Qué te parece la moda española?
Es audaz, sensual y está profundamente arraigada en la artesanía. Admiro a las marcas que combinan herencia y modernidad. Hay un fuerte componente emocional en el diseño español.
"Pertenecer a una familia aristocrática es para mí un sentido de responsabilidad, más que de estatus"
¿Cómo ves la evolución de la relación entre moda y tecnología?
Están pasando de la coexistencia a una verdadera colaboración. La tecnología servirá cada vez más a la creatividad -no la sustituirá- potenciando la personalización, la sostenibilidad y la artesanía.
Formas parte del consejo de un proyecto de estilismo basado en la inteligencia artificial. ¿Qué papel jugará la IA en la moda?
En 2025 me incorporé al Consejo de Alta, un estilista de moda basado en inteligencia artificial. La IA se convertirá en un asistente muy potente, una herramienta de inspiración, selección y precisión. El futuro de la moda está en el diálogo entre la intuición humana y los sistemas inteligentes.
La inteligencia artificial puede resultar intimidante. ¿Cómo debería empezar la gente a explorarla?
Desde la curiosidad, no desde el miedo. Empezar poco a poco. Usarla como un compañero de pensamiento, no como una autoridad. Personalmente, utilizo la IA para generar ideas, estructurarlas y cuestionar mis propios puntos de vista.
Con tantos proyectos en marcha como tienes, ¿necesitas apoyarte en herramientas de organización?
Combino herramientas digitales con mi intuición. Mi calendario está a rebosar de cosas todos los días y en mi aplicación de notas llevo listas absolutamente para todo. Me ayudan a ser eficiente, pero siempre dejo espacio para la espontaneidad. La hiperactividad necesita estructura, pero también silencio.
"El amor es esencial. Tiene que ver con la conexión, la lealtad y la presencia"
Febrero es el mes del amor. ¿Qué papel ocupa en tu vida?
El amor es esencial, pero no me refiero únicamente al amor romántico. Tiene que ver con la conexión, la lealtad y la presencia. Creo profundamente en celebrar las relaciones significativas y en decir “te quiero” más a menudo.
¿Qué sueñas que se haga realidad en 2026?
Sueño con el equilibrio perfecto entre creatividad y estructura, ambición y presencia. A nivel profesional, espero desarrollar proyectos que unan tecnología, belleza y significado. A nivel personal, me gustaría seguir construyendo una vida más consciente.
