Instalada en Madrid por una temporada y disfrutando de uno de los momentos más dulces de su vida, Ana Boyer atraviesa un invierno especialmente especial. La hija menor de Isabel Preysler vive estos meses rodeada de su familia, junto a su marido Fernando Verdasco y sus tres hijos, mientras espera la llegada de su cuarto bebé, una niña muy deseada que completará una familia hasta ahora formada solo por varones. En casa de su madre, entre planes tranquilos y paseos por la ciudad, Ana sigue compartiendo pequeños destellos de su día a día, también a través de la moda.
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“Disfrutando algo del frío también… y más aún con este abrigo”, escribía recientemente, confirmando no solo su buena relación con las bajas temperaturas madrileñas, sino también una evolución clara en su estilo. Si hace apenas unas semanas sorprendía con un vestido de aire bohemio y tropical, ahora apuesta por un registro más clásico, elegante y muy invernal, confiando en una firma española que se ha convertido en una de las favoritas entre las madrileñas por su sastrería impecable y su estética con guiños british.
Un look de invierno con toque clásico y artesanal
La pieza protagonista del look es el abrigo Alan de BYAN, con un precio de 335 euros. Se trata de un abrigo de lana 100% hecho a mano en España, perteneciente a la Edgefall Collection. Su estampado de cuadros verdes y marinos sobre un fondo gris suave aporta profundidad y sofisticación, mientras que las solapas de terciopelo azul marino elevan el diseño con un acabado elegante y muy cuidado. Los detalles en los bolsillos y la distintiva raya horizontal en la espalda refuerzan su carácter especial. Al tratarse de una edición limitada, es una de esas prendas pensadas para durar y convertirse en fondo de armario.
Bajo el abrigo, Ana Boyer apuesta por un traje. La blazer Ascot, de 285 euros, está confeccionada también en lana 100% y presenta un delicado estampado de rayas azules y marrones sobre fondo azul claro. Su solapa de terciopelo y el diseño de doble botonadura remiten directamente a la sastrería clásica masculina reinterpretada desde una óptica femenina.
Completa el conjunto con los pantalones Ascot, de 145 euros, de pierna recta y líneas limpias, que aportan equilibrio y versatilidad al look. Ambos forman parte de la cápsula Appartement y, al igual que el abrigo, están fabricados artesanalmente en España.
Ana añade una blusa blanca de cuello con un sutil volante, aportando un toque romántico que suaviza la estructura del traje, y unas venecianas, un calzado atemporal que refuerza ese aire clásico y elegante que define todo el conjunto.
La firma española que conquista a las madrileñas
Detrás de BYAN está Andrea Moragues, fundadora y directora creativa de la marca. Nacida a partir de una experiencia vital en la India y consolidada posteriormente en Madrid, la firma es un homenaje a la sastrería clásica masculina, con prendas de líneas rectas, cortes limpios y tejidos de alta calidad. Todas sus colecciones se producen en pequeños talleres españoles, apostando por una moda consciente, artesanal y de producción limitada.
BYAN huye de la sobreproducción y defiende una filosofía de slow fashion, creando piezas pensadas para acompañar a quien las lleva durante años, incluso generaciones. No es casualidad que se haya convertido en una de las marcas predilectas de las madrileñas que buscan elegancia sin estridencias y calidad real.
Un año especialmente dulce para Ana Boyer
Más allá de la moda, 2026 se presenta como un año lleno de ilusión para Ana Boyer. La llegada de su hija, tras tres niños, marca un momento vital muy especial. Fiel a un estilo coherente y funcional también durante sus embarazos, Ana sigue demostrando que elegancia y comodidad pueden ir de la mano. Rodeada de su familia y disfrutando de esta etapa tan plena, su forma de vestir refleja exactamente eso: serenidad, clasicismo y una sofisticación natural.
