Mary de Dinamarca asistió ayer a un acto público junto a su suegra, la reina Margarita, cita con marcado carácter cultural: la reapertura del histórico Hofteatret de Copenhague, un escenario ligado a la tradición teatral y musical del país. Se trata del antiguo Teatro de la Corte danesa, situado dentro del complejo del palacio de Christiansborg e inaugurado en 1767, que ha estado cerrado durante varios años con motivo de una importante reestructuración.
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Tanto la actual reina como la emérita han demostrado en numerosas ocasiones estar muy comprometidas con las causas culturales e históricas, por lo que no quisieron perderse este evento, y dejaron una imagen poco habitual pero que reafirmaba su complicidad, la de ambas acudiendo en solitario a un acto oficial.
Mientras que su suegra lo apostó todo al morado con un look de crepé al que sumó un chal para protegerse de las bajas temperaturas, Mary se decantó por el terciopelo. Este tejido, confeccionado en un pelito corto y uniforme que conforma una superficie densa y suave al tacto, se caracteriza por su caída con peso y la manera tan especial en la que refleja la luz de manera desigual. Transmite sofisticación, elegancia, lujo y solemnidad, por lo que, desde hace siglos, se asocia a la corte, la noche y los actos formales.
A día de hoy, sigue siendo una apuesta segura para las royals, de hecho, en los últimos meses, ha estado especialmente presente en el armario de las reinas y princesas europeas debido a la etapa navideña, pero la reina de los daneses demuestra que también es una excelente opción más allá de las fiestas.
Ha sorprendido que esta vez Mary haya querido estrenar. Sin duda, es una de las royals más comprometidas con la sostenibilidad, y es más que habitual que recicle ropa e, incluso, la modifique para darle nuevas vidas, algo que le encanta hacer con los vestidos de gala, los más caros y menos aprovechables de su armario. Sin embargo, la realidad es que invertir en prendas atemporales, favorecedoras y de buena calidad es otra manera de ser ecológica y evitar desperdicios. En este caso, se ha comprado un diseño muy elegante que, seguro, veremos de nuevo más adelante.
Los detalles de su nuevo vestido de terciopelo
Se trata de una prenda de la firma inglesa Saloni, un vestido azul marino decorado con motivos florales en rojo. Bautizado como Domino, incorpora cuello elevado estilo oriental, hombros marcados, corte a la cintura, manga abullonada con puño entallado y falda recta a media pierna. Además, cuenta con una original abertura en forma de lágrima en la clávicula, que aporta un toque diferente sin renunciar a la sofisticación. Tiene un precio de 840 euros y, de momento, se encuentra disponible a la venta en la página web de la marca.
Como accesorios, ha elegido unos salones de seda azul de Gianvito Rossi, el modelo Gianvito 105, que ya habíamos visto anteriormente, así como un bolso igualmente reciclado, el Konvo de la firma 1602 con efecto cocodrilo
