GESTIÓN EMOCIONAL

Ana Torroja (66 años), sobre la necesidad de motivarse: "Necesito ilusión, algo que me haga querer seguir, algo que contar"


Una coach experta en gestión emocional explica por qué, como a la cantante, la motivación actúa de impulso y ayuda a tu bienestar


ana torroja primer plano© Getty Images
Paula MartínsColaboradora de Moda y Estar Bien
31 de enero de 2026 - 19:00 CET

Hay momentos en la vida en los que no existe nada que ilusione para afrontar los días con energía. Sucede que no hay impulso, activación ni conducta capaz de sostener una determinada acción con ganas. Puede que detrás de este fenómeno se encuentre la falta de motivación, algo muy común que viven tanto las personas de a pie de calle, como incluso también celebrities de la talla de Ana Torroja.

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La que en su día fuera uno de los iconos españoles que más marcaron la música de los años 80 y 90, y cuyo nombre todavía resuena con fuerza hoy, no solo por Mecano, sino de manera completamente autónoma, está lanzando nuevo disco. Sobre ello ha hablado recientemente con la diseñadora Vicky Martín Berrocal en A Solas, el podcast que esta última atesora.

© @asolascon

En esta producción, disponible tanto en Spotify como en Youtube, la cantante revela a la onubense que la decisión de continuar en la industria musical viene dada tras pasar por un momento de inflexión en el que ella misma pasó por un periodo de incertidumbre e indecisiónen el que llegó a preguntarse: "¿Se habrá acabado el show?". 

"A raíz de esa pregunta que me he hecho, me he dado cuenta de que he abierto la puerta a muchas cosas que tenía dentro y que nunca había contado y que quizá este era el momento de hacerlo", comentó, entre otras confesiones, a la entrevistadora haciendo hincapié en que la decisión vino dada tras concluir que desde su último trabajo se dijo: "necesito motivación, ilusión, algo que me haga querer seguir. Necesito cosas que contar".

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Hacer algo que te movita vs. actuar buscando la recompensa

Con esta declaración la artista dejó claro que la felicidad no depende solo del éxito o de los aplausos, sino de encontrar sentido en lo que hacemos es lo que realmente nos sostiene. Según Teresa Herrero (@teresaherrero.coach), coach de desarrollo personal y gestión emocional, la motivación es un impulso necesario, y no debe confundirse con la búsqueda de la recompensa. "A nivel psicológico, lo más sostenible es la motivación intrínseca; es decir, hacer algo porque conecta contigo, con tus valores o con quién eres en ese momento", comenta. 

La experta explica bien la diferencia entre hacer algo porque realmente gusta y produce satisfacción ("Tenía ganas de estar involucrada en todo. Escribir canciones, o en el proceso de producción de los vídeos”, dijo Ana Torroja) y hacerlo tan solo por llegar a la meta: "Las recompensas externas —dinero, reconocimiento, resultados— pueden impulsar a corto plazo, pero si no hay un ‘para qué’ interno, la motivación se desgasta".

© Getty Images

En ese sentido, los beneficios son distintos. "Es mucho más satisfactorio que te motive lo que haces porque te gusta. La recompensa externa puede empujar, pero no te mantiene en el tiempo. Cuando haces algo solo por el reconocimiento, la motivación depende de algo que no controlas y esto acaba agotando a cualquiera", añade Teresa Herrero.

Sin embargo, hacer lo que realmente te motiva no es tarea fácil. A veces entran en juego dilemas como la búsqueda de un fin económico o una validación externa. Spoiler: lo importante es disfrutar el proceso: "Lo ideal es focalizarnos en aquello que nos conecta, nos interesa y nos hace sentir vivos, aunque no siempre sea lo más visible, lo más aplaudido o lo que más reconocimiento genera. Lo que realmente sostiene es sentir que lo que haces tiene sentido para ti, aunque no siempre sea espectacular desde fuera. Cuando disfrutas del proceso, el esfuerzo pesa menos y la motivación es más estable".

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El éxito no siempre da felicidad

Aunque los logros generan una alegría a corto plazo, lo cierto es que el tiempo invertido en alcanzarlo puede haber sido también muy sufrido. Para entenderlo mejor, la coach va más allá y aclara: "el éxito no es sinónimo de satisfacción y no significa lo mismo para todo el mundo. Para algunas personas, es vivir con menos presión, tener tiempo, estar cerca del mar o cuidar su salud mental. Para otras, puede ser desarrollar una carrera ambiciosa, liderar proyectos grandes o alcanzar reconocimiento profesional".

Cuando hablamos de éxito según estándares sociales —estatus, dinero, visibilidad—, Teresa Herrero insiste: "No garantiza satisfacción. Ese tipo de éxito puede aportar seguridad o validación externa, pero no siempre aporta sentido. Y cuando el éxito no está alineado con los valores, el ritmo vital o las necesidades reales de la persona, suele venir acompañado de vacío, desgaste o desconexión”.

© Getty Images

Cómo reconectar con la motivación

La motivación no aparece obligándonos a encontrarla, no se fuerza. En cambio, sí que hay circunstancias y comportamientos que pueden favorecerla. Ana Torroja, durante la entrevista, decía que necesitaba conectar con su faceta personal y escribir sobre lo que le pasaba. Al igual que esa escritura y catarsis que ella llevó a cabo, hay otras condiciones internas que podemos llevar a cabo para que aparezca.

Este proceso, según Teresa Herrero, implica "escucharse, revisar qué etapa vital estamos atravesando y soltar la presión de tener que estar siempre motivados. La motivación no surge de forzarse, sino de reconectar con el deseo, con la curiosidad y con pequeños objetivos alineados con el momento actual". Pero hay que tener cuidado, a veces, como explica, "también pasa por poner límites a la autoexigencia, a las comparaciones y a la idea de que siempre tenemos que ‘querer más’. Vivir hacia dentro, y no desde lo que se espera de nosotros, es una de las claves para que la ilusión vuelva a tener espacio".

En ese sentido, la motivación no siempre tiene que ver con hacer más, sino con hacerlo "desde un lugar más honesto y propio". Y eso, cuenta la coach, "paradójicamente, suele devolvernos las ganas de seguir teniendo cosas que contar".

© Getty Images

Para que la motivación aparezca (sin buscarla de manera forzada) primero hay que tener claros algunos aspectos. Entre ellos, resulta fundamental reflexionar sobre nosotros mismos.  Para Teresa Herrero, "lo que de verdad funciona es crear las condiciones para que aparezca dentro. Y eso empieza, casi siempre, por hacerse las preguntas adecuadas, que suelen ser las incómodas, las que solemos esquivar".

¿A qué preguntas se refiere? La experta relata con ejemplos: "¿En qué momento vital estoy ahora mismo? ¿Qué cosas sigo haciendo por inercia? ¿Qué me ilusionaba antes y ya no tanto?¿Esto que persigo es mío, o es lo que se espera de mí?¿Qué me gusta? ¿Qué quiero en mi vida?¿Qué pasos puedo dar para acercarme a lo que quiero?".

© ¡HOLA! Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.