Muebles y soluciones prácticas que convierten una casa pequeña en un gran espacio
Si crees que no tienes más espacio en casa, es porque no conoces estas ideas y soluciones para tu piso pequeño. Más almacenaje sin perder el estilo. ¿Es posible? Estas propuestas demuestran que ¡sí!
Vivir en pocos metros no tiene por qué implicar que tu casa carezca de estilo. Y mucho menos de funcionalidad. Los pisos pequeños, una realidad cada vez más frecuente, han conseguido que la creatividad de los diseñadores e interioristas se incremente, con ideas en las que hay cabida tanto para el estilo como para el diseño inteligente, marcando una gran diferencia.
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Si tu casa es pequeña, sabes que cada decisión cuenta: desde la elección del sofá hasta cómo aprovechas una esquina o la trasera del sofá. El secreto está en los muebles transformables y multifunción, capaces de adaptarse a cada momento del día y ofrecerte mucho más de lo que parece a simple vista. Descubre cómo convertir tu salón, dormitorio o zona de trabajo en un espacio que cambia contigo.
Mesa de comedor extensible: comer bien, ocupar poco
En una casa pequeña, el comedor suele compartir espacio con el salón o incluso con la cocina. Por eso, una mesa extensible es la mejor inversión. Ocupa poco cuando no la usas, pero se amplía fácilmente cuando reúnes a toda la familia o recibes invitados.
Existen varios sistemas de apertura. El más habitual es el tipo libro, que se abre girando la tapa para duplicar la superficie. También están las mesas con alas abatibles laterales, perfectas para espacios mínimos porque una de las alas puede permanecer plegada. También hay modelos con mecanismos telescópicos o deslizantes, que amplían la mesa de forma fluida mediante guías metálicas, ofreciendo una gran estabilidad. Sea cual sea tu elección, busca un diseño de líneas ligeras y colores neutros: se integrará sin recargar el espacio.
Banco de comedor con almacenaje: doble funcionalidad
Sustituir las sillas por un banco con almacenaje es otro truco infalible para ganar espacio. No solo permite sentar a más comensales, sino que ofrece un hueco extra para guardar, ya sean manteles, cojines o juguetes si tienes niños.
Hay dos tipos principales: con asiento abatible, que deja a la vista un arcón amplio, o con cajones frontales, más cómodos si necesitas acceder a menudo a su interior. En ambos casos, elige materiales resistentes (como madera natural o MDF lacado) y tapizados fácilmente desenfundables para facilitar el mantenimiento. Si el banco se diseña a medida, puedes incluso prolongarlo hasta la pared o integrarlo bajo una ventana, sumando así una práctica zona de apoyo.
En los espacios abiertos donde el salón y el comedor comparten los mismos metros y hasta se funden, cada elemento debe cumplir una función clara. Pero si es posible, mejor que sea más de una. Una buena idea es aprovechar la trasera del sofá para colocar un banco o una consola del mismo acabado.
De este modo, delimitas ambientes sin levantar tabiques y creas una superficie que puede servir de apoyo para el comedor o incluso como zona de trabajo improvisada.
Si optas por un banco bajo y robusto, combínalo con cojines o cestas decorativas. Si prefieres una consola estrecha, elige un modelo con cajones o estantes para guardar la vajilla o el menaje.
En un piso pequeño, el orden lo es todo. Los muebles multifunción con compartimentos ocultos son tus mejores aliados para mantenerlo sin renunciar a una estética cuidada. Existen muchas opciones: una mesa de centro con tapa para guardar las mantas del sofá o hasta los mandos o revistas; un puf con espacio interior donde caben mantas o cojines; o un sofá con chaise longue abatible o con cajones para guardar la ropa de cama.
La clave es ocultar el almacenaje, pero que sea cómodo. Así, los mecanismos abatibles con bisagras hidráulicas son más cómodos y seguros.
Cuando los metros escasean, un buen consejo es dejar de mirar al suelo y empezar a fijarse en las paredes. Aprovecha la altura de la estancia con armarios o estanterías que lleguen hasta el techo. En la zona del escritorio o rincón de estudio puedes instalar un mueble alto con puertas lisas, perfecto para mantener el orden visual. Quedan bien incluso en el comedor.
Decántate por una estructura modular, de manera que puedas adaptar el diseño a las necesidades del día a día: baldas regulables, módulos cerrados y huecos abiertos para libros o cajas. Apuesta por acabados claros y tiradores integrados para aligerar el conjunto.
Zona de trabajo camuflada: tu despacho, solo cuando lo necesitas
Con el teletrabajo, tener una zona de trabajo que pase desapercibida está al alcance de todos. Existen muebles compactos con un tablero abatible o plegable que, al cerrarse, pasan desapercibidos. Pueden parecer una consola, un aparador o incluso una estantería, pero esconden un mini despacho cuando los abres.
El secreto está en elegir un diseño con buena profundidad y tomas eléctricas integradas para cargar el móvil o el portátil. Añade un taburete o silla ligera que puedas guardar fácilmente cuando termines. Así tendrás un área de concentración que desaparece en segundos
Hoy en día, contar con una habitación de invitados es un lujo que pocos pueden permitirse. Un sofá cama resolverá el problema. Los modelos actuales nada tienen que ver con los de antes: ahora los colchones son cómodos, la estructura resistente y el diseño tan atractivos que nadie imaginaría su doble función.
Para uso frecuente, elige un modelo con mecanismo italiano (la cama se despliega sin desmontar los cojines). Si lo usarás solo ocasionalmente, un sistema más simple como el clic-clac será suficiente.
Reducir el ruido visual es clave cuando los metros escasean. Y es que abusar de texturas y acabados puede generar un ambiente demasiado cargado. Una solución que aporta limpieza y continuidad son los accesos camuflados: puertas integradas en pared del mismo acabado. De madera, lacadas o con molduras, se funden con el entorno y reducen el número de materiales. Si además utilizas el mismo color para rodapiés y marcos, el efecto será aún más discreto.
Ese espacio bajo la ventana que muchas veces queda vacío puede multiplicar su función. En el dormitorio, puedes prolongar el armario con un módulo del mismo acabado para conseguir más almacenaje. En el salón, otra opción es instalar un escritorio suspendido bajo el alféizar. Ocupa muy poco y, con una silla ligera, se convertirá en una zona de trabajo o de apoyo para el ordenador portátil. Una mesa flotante (o cualquier otro mueble suspendido) da sensación de ligereza y no restan amplitud
Soluciones que se esconden: taburetes, pufs y mesas con truco
Los muebles que se esconden bajo otros son una solución brillante para ganar espacio sin renunciar al confort. Taburetes o pufs que se guardan bajo el mueble del salón o del comedor ofrecen no solo asientos extra, sino que podrás tener el espacio despejado cuando no los uses.
También existen diseños más ingeniosos, como un mueble a medida que integra en su interior una mesa de comedor y varios pufs, listo para transformarse en un comedor improvisado en cuestión de segundos. Son piezas perfectas para pisos pequeñas o salones multifuncionales.