Así puedes transformar tu hogar con el color Pantone 2026, según los expertos en decoración
El color de este año es el blanco grisáceo o un neutro luminoso. Según se mire e interprete. Cloud Dancer promete calma visual y versatilidad. Así lo reciben los interioristas de The Room Studio y nos cuentan cómo usarlo.
Tras el marrón Mocha Mousse de 2025, Pantone gira hacia la ligereza con Cloud Dancer (PANTONE 11-4201). Y es que, si hay colores que entran por la puerta haciendo ruido, y otros que llegan como un susurro. Como este, elegido por Pantone Color Institute como Color del Año 2026: un blanco ligero, sereno, pensado para rebajar la carga visual y devolvernos claridad en un mundo saturado.
Para ti que te gusta
Este contenido es exclusivo para la comunidad de lectores de ¡HOLA!
Para disfrutar de 5 contenidos gratis cada mes debes navegar registrado.
TIENES ACCESO A 5 CONTENIDOS DE CADA MES POR ESTAR REGISTRADO.
Recuerda navegar siempre con tu sesión iniciada.
Y no solo nos inspiramos en este artículo en Cloud Dancer, sino que vamos más allá y preguntamos a los expertos qué les ha parecido y cómo han estudiado ya su incorporación a los espacios. Resuelven las dudas Meritxell Ribé y Juanjo Puigdomènech de The Room Studio, que acaban de cumplir 20 años de trayectoria.
The Room Studio: "Cloud Dancer no pretende imponerse. Tiene una presencia muy sutil, casi silenciosa"
Es un blanco con matiz cálido y vocación de lienzo: abre espacio a la creatividad, armoniza con casi todo y, bien aplicado, convierte la casa en un lugar más luminoso, más amplio y más fácil de habitar. Para Meritxell Ribé y Juanjo Puigdomènech, con nuevo espacio recién estrenado en Barcelona para su estudio de interiorismo The Room Studio (www.theroom-studio.com), este color "no pretende imponerse. Cloud Dancer tiene una presencia muy sutil, casi silenciosa, y eso conecta mucho con nuestra manera de entender los espacios; como lugares que acompañan, que se viven a largo plazo y que no dependen de un impacto inmediato".
El “blanco que respira”: por qué Cloud Dancer funciona en casa
Cloud Dancer no busca protagonismo; busca atmósfera. Pantone lo presenta como un blanco calmante, capaz de favorecer la relajación y la concentración, y de crear una sensación de limpieza visual que aligera el día a día. Ya lo dejaban entrever los fundadores de The Room Studio, que añaden que en cierto modo les ha sorprendido la elección de este color por parte de Pantone porque no es una elección obvia. "En un contexto en el que muchas tendencias buscan llamar la atención, Pantone apuesta por un tono delicado, sereno y muy contenido. Nos parece interesante que el color del año invite más a observar que a destacar", puntualizan.
En decoración eso se traduce en espacios menos ruidosos, donde los materiales y las formas se leen mejor y donde lo personal (arte, libros, objetos) destaca sin competir con el fondo. Proyecto de Se Studio.
¿Cómo es el Color del Año y cómo incorporarlo a la casa?
Los interioristas nos facilitan estas 4 ideas y claves para incorporar a la casa este neutro luminoso que se aleja del blanco puro.
Como fondo que ordena y unifica. Es un color ideal para trabajar paredes y techos, porque aporta continuidad y ayuda a que los espacios se perciban más amplios y equilibrados.
Acompañado de materiales con carácter. Al ser tan sutil, necesita dialogar con texturas y materiales que le den peso; madera natural, piedra, cerámica artesanal, tejidos con trama. El material es lo que le aporta alma.
Combinado con colores que aporten identidad. Funciona muy bien como base sobre la que introducir acentos más personales; tonos tierra, verdes, azules profundos o incluso piezas oscuras que generen contraste sin romper la armonía.
Más allá de las grandes superficies. No tiene por qué limitarse a las paredes. Puede incorporarse en mobiliario, tapicerías, cortinas o elementos fijos como cocinas y baños, donde aporta luz y una sensación muy agradable de calma.
En la imagen, un espacio monocromático, todo en este tono protagonista del año 2026, con mobiliario de Laskasas.
Paredes y techos: el truco más rápido para ganar luz
Si quieres notar el cambio desde el minuto uno, llévalo a paredes y/o techos. En estancias con poca luz natural, un blanco suave como Cloud Dancer ayuda a rebotar la iluminación y a ampliar visualmente. La clave está en el acabado: mate o extra-mate para salones y dormitorios (más envolvente), y satinado lavable en zonas de uso intenso. Un gesto de tendencia: pintar techo y pared del mismo tono para borrar cortes y elevar la sensación de altura. Proyecto ONA en Mallorca de Gunni&Trentino.
Molduras, zócalos y carpinterías: el blanco que ordena y afina la arquitectura
Cloud Dancer es perfecto para enmarcar. En zócalos, marcos de puerta, panelados o molduras, actúa como una línea limpia. ¿Efecto buscado? Ese silencio visual que hace que todo parezca más cuidado. Si tu casa tiene techos altos o elementos clásicos, un blanco suave en carpintería realza la arquitectura. Proyecto de Estudio Caliza.
Si no quieres pintar, empieza por los tejidos. Fundas de sofá, visillos, ropa de cama, alfombras o mantas en blanco roto dan la misma lectura serena, pero con la ventaja de poder jugar con textura: lino lavado, algodón, bouclé, lana… Cloud Dancer se vuelve interesante cuando no es plano. Y aquí está el secreto del total white bonito: las capas texturizadas. Textiles de Alhambra Fabrics (de venta en Pepe Peñalver).
En el salón, Cloud Dancer funciona como telón de fondo: hace que la madera destaque más, que el metal se vea más sofisticado y que los tonos intensos (verde oliva, azul tinta, burdeos) parezcan aún más elegantes. Pantone insiste en su capacidad para enmarcar el espectro cromático y dejar que otros colores brillen. Propuesta decorativa con mobiliario de Caffe Latte Home.
Aquí Cloud Dancer se luce en su versión más sensorial: paredes claras en este tono, un cabecero tapizado y ropa de cama en blancos rotos y crudos. El resultado es ese dormitorio que invita a bajar el ritmo. Para que no resulte frío, acompáñalo de madera en tono medio u oscuro (nogal, por ejemplo); fibras naturales (yute o sisal), y luz cálida en las lámparas.
Cloud Dancer, el Color del Año según Pantone, es un blanco que encaja en cocina. En frentes lisos, Cloud Dancer aporta luminosidad sin el golpe del blanco puro, y combina especialmente bien con encimeras de piedra con veta suave o con maderas claras. Pantone propone también armonías con pasteles empolvados (lo que denomina Powdered Pastels). Cocina diseñada por la interiorista Anabel Alonso.
En baños, Cloud Dancer potencia la idea de higiene y serenidad.Es posible aplicarloen paredes o textiles. De esta manera nuevamente se juega con las texturas. Reserva algo más llamativo para el mueble de lavabo y acompaña con grifería en níquel cepillado, cromo suave o negro mate para contraste. Lo bueno es que es un color muy luminoso, apto para baño pequeños. Proyecto de Crea Spazios.
La pareja ganadora: Cloud Dancer + contraste inteligente
El riesgo del blanco no es el blanco: es la falta de contraste. Para que Cloud Dancer se vea intencionado, dale un compañero que dibuje profundidad: negro (pequeñas líneas), carbón, chocolate, terracota, verde musgo o azul profundo. Y si prefieres suavidad, muévete en la familia de los pasteles empolvados que sugiere Pantone (rosa té, azul bruma, salvia). En la imagen, propuesta de la firma Laskasas.
Detalles que lo elevan: arte, objetos y materiales
El último paso es el que marca la diferencia en la decoración. Jarrones de cerámica mate, pantallas de lino, papel artesanal, velas, marcos, bandejas de piedra, libros de arte: pequeños objetos en blanco suave crean continuidad en un espacio. Y es fácil incorporar este color en notas de menor tamaño. ¿Quieres un guiño contemporáneo? Mezcla superficies lisas con otras táctiles (yeso, microcemento, bouclé). Cloud Dancer, más que un color, funciona como una actitud: simplificar para respirar.