Los retinoides en general, y el retinol en particular, son desde hace unos años parte el "súper ingrediente" que utilizan en su rutina todas las mujeres con la piel bonita. Dado su éxito y todo lo que se ha hablado de ellos en los últimos meses, tenemos más que asimilado que los cosméticos con retinoides suavizan las arrugas, afinan la textura, atenúan manchas y dan más luz. Y también que, debido a su potente acción en la piel, pueden causar rojeces e irritación, con lo que siempre es recomendable seguir un proceso de "retinización" para adaptarnos a su efecto de forma progresiva. Igualmente es importante dar con el porcentaje de retinol (u otra forma de vitamina A) adecuado a nuestro tipo de piel, según sea más o menos sensible, ya que existen muchas opciones en el mercado. Eso sí, hay quienes no deberían probar esta tendencia cosmética, las mujeres embarazadas, para quienes existe una buena alternativa: el áxido azelaico.
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Por qué no se puede usar retinol en el embarazo
Durante el embarazo, el consejo de los dermatólogos suele ser no empezar a usar nuevos cosméticos o activos, ya que, si desencadenan una reacción adversa en la piel, es más complicado tratarla. Además, existen algunos activos cuyos efectos en el feto se desconocen (porque no se han estudiado sobre mujeres embarazadas), y es el caso del retinol, el retinal y otros derivados de la vitamina A, además de los ácidos exfoliantes. Por este doble motivo, no es nada recomendable utilizar retinoides cuando estamos esperando un bebé, una etapa en la que, por otro lado, sí necesitaremos prevenir las manchas y la irritación que pueden resultar de los cambios hormonales.
La piel durante el embarazo: manchas e irritación
"Las causas de los cambios fisiológicos cutáneos durante el embarazo son, principalmente, las adaptaciones hormonales, metabólicas e inmunológicas que se producen para sostener el desarrollo fetal", explica Héctor Núñez, fermaceútico y CEO de la marca Cosmetocrítico. "El factor más determinante es el aumento marcado de estrógenos, progesterona y la hormona estimulante de los melanocitos (...). Estos niveles elevados estimulan la melanogénesis, produciendo hiperpigmentación, aunque no es el factor único ya que no es algo simplemente hormonal, suele existir un daño solar previo", detalla. Y añade que este cóctel hormonal (al que se suman la relaxina y los corticosteroides) también disminuyen la elastina y el colágeno, con lo que empeora la elasticidad de la piel y aparecen estrías.
"Además, el embarazo altera la función barrera de la piel. Los estudios muestran una reducción de los lípidos totales de la superficie cutánea, con menor contenido de ácidos grasos y perfiles de ceramidas alterados, lo que aumenta la susceptibilidad a la irritación y reactividad. Estos cambios se atribuyen a la modulación hormonal de la actividad de las glándulas sebáceas y del metabolismo lipídico", continúa el experto, quien afortunadamente nos da la solución a muchos de estos problemas: cosmética con ácido azelaico, "un buen sustituto del retinol si estás embarazada”.
Ácido acelaico, el 'retinol de las embarazadas'
Igual que el retinol, el ácido azelaico mejora la uniformidad de la piel, tanto en color como en textura. "Si queremos un producto que nos ayude a mejorar las manchas porque ya nos han salido y que también mejore granitos que pueden aparecer durante el embarazo, lo ideal es aplicar por la noche ácido azelaico", recomienda Héctor Núñez. Como el primero, el azelaico igualmente requieren un proceso de adaptación porque puede "resecar un poco la piel, que unido a la disminución de los lípidos puede notarse más la sequedad". Por eso, aconseja empezar a utilizarlo en noches alternas para ir comprobando tu tolerancia.
A lo hora de elegir un producto con ácido azelaico u otro, te plantearás qué concentración elegir. La pauta siempre debería ser personalizada por tu dermatólogo, que es quien puede ajustarlo a las necesidades de tu piel, pero los cosméticos más populares en el mercado no suelen tener más de 10% de ácido azelaico.
Si tus manchas son severas, podrías plantearte subir la concentración. "En el caso de las embarazadas, recomendamos siempre ácido azelaico con una concentración del 15-20%, porque consigue tratar todo ese componente de la pigmentación sin ninguna problemática asociada", afirma la doctora Ana Rodríguez-Villa, del IMR (Instituto Médico Ricart), centro pionero en el tratamiento de las hiperpigmentaciones. Héctor Núñez, por su parte, aconseja combinar el ácido azelaico con un sérum de péptidos para, además, "mejorar firmeza y arrugas", igual que hace el retinol.
