Hay peinados que no necesitan defensa porque funcionan siempre: el Old Hollywood de los años 50 es uno de ellos. Ondas amplias, volumen en su justa medida y una elegancia que no depende de modas ni de contextos. Esta temporada no solo regresa; vuelve mejorado. Más suave, más natural y mucho más fácil de llevar. Y sí, las alfombras rojas con las celebrities del momento lo confirman.
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El peinado más clásico (y con truco)
La versión actual se aleja de la rigidez y se acerca a lo que de verdad favorece. Volumen bien colocado, movimiento real y un acabado pulido que no resulta acartonado. El pelo acompaña al rostro, lo enmarca y lo estiliza. Las ondas son grandes; la raíz tiene cuerpo sin exagerar y el brillo está controlado. Ese equilibrio entre intención y naturalidad es lo que convierte este peinado en un comodín infalible. Funciona en una alfombra roja y también en la vida real.
La clave está en cómo se adapta. No exige horas de peluquería ni una largura XL: puedes copiarlo con un bob, en una media melena e incluso en pelo fino si el volumen está bien trabajado. Por eso no sorprende que haya vuelto. Es un peinado agradecido, de los que elevan incluso cuando el resto del look es sencillo.
No es casualidad que este tipo de ondas favorece a casi todos los rostros. El volumen se concentra donde favorece (en la raíz y a la altura del pómulo) y evita cargar las puntas, algo clave para no endurecer los rasgos. Es uno de esos peinados que afinan sin esfuerzo aparente y que rejuvenecen sin necesidad de mucho trabajo.
No es una novedad estética, claro. Este tipo de peinado lleva décadas funcionando porque ya se lo hicieron antes algunas de las mujeres más icónicas de la historia del cine. Marilyn Monroe, Grace Kelly o Rita Hayworth entendieron antes que nadie el poder de unas ondas bien trabajadas y un volumen estratégico. Hoy, ese mismo gesto se actualiza, pero la idea sigue siendo exactamente la misma: enmarcar el rostro y elevar el resultado sin excesos.
Amanda Seyfried o el glamour sin esfuerzo
En los Globos de Oro, Amanda Seyfried apareció con un recogido con ondas suaves y raya lateral, una combinación clásica que nunca falla. Días antes, en la premiere neoyorquina de La asistenta, ya había utilizado esta fórmula, pero con un acabado todavía más ligero. Probando, así, que esta estética se puede modular perfectamente según gustos o según la ocasión y funciona en todas sus variantes.
Kaia Gerber y el Old Hollywood de revista
Hay algo en este tipo de glamour que conecta especialmente bien con Kaia Gerber. En la LACMA Art & Film Gala 2025, su melena con ondas profundas y volumen controlado parecía sacada de una foto clásica, pero reinterpretada con códigos actuales. Elegante y con ese punto editorial que eleva el look sin hacerlo pesado.
Sydney Sweeney: con pelo largo o corto
Si alguien está entendiendo bien este regreso, es Sydney Sweeney. En la premiere de La asistenta en Nueva York apostó por ondas glam de volumen medio; en la pre-party de los Globos de Oro en el Chateau Marmont, llevó el mismo espíritu un paso más allá, con un acabado más pulido y nocturno. Dos versiones distintas que demuestran que este peinado se adapta.
Los Globos de Oro han confirmado lo evidente
La última edición de los Globos de Oro, este domingo 10 de febrero, ha sido casi un manual práctico del nuevo Old Hollywood: Selena Gomez ha recuperado el espíritu más clásico con ondas suaves y un acabado impecable; Ana de Armas y Amal Clooney han reafirmado que la raya lateral y el volumen bien medido siguen siendo un acierto seguro; y Hailee Steinfeld ha cerrado el círculo con una melena larga, pulida y luminosa que demuestra que este peinado funciona más allá del bob.
Por qué vuelve ahora (y por qué funciona tanto)
En plena era de lo effortless, este peinado podría parecer excesivo. Pero ocurre justo lo contrario. Aporta orden, presencia y elegancia cuando todo tiende a lo informal. Estiliza el rostro, alarga el cuello y transforma cualquier look en algo especial.
Las tendencias cambian, pero algunas certezas se mantienen. Y una de ellas es que el volumen bien hecho como en los años 50 siempre suma.
Quizá por eso este peinado vuelve justo ahora. Cuando parece que lo rápido y lo improvisado domina el terreno, recuperar el pelo bien hecho tiene algo de gesto consciente. Porque es todo elegancia.
