Al igual que su Mario y Óscar Casas, su hermano Christian debutó como actor siendo un niño. En 2003, con sólo 11 años, le vimos por primera vez en la miniserie La Mari, en la que compartía elenco con María Galiana, Carlos Hipólito y Ana Fernández. A medida que fue creciendo, interpretó personajes episódicos en ficciones como Hospital Central, El Internado, La que se avecina o Cuéntame, donde apareció en seis capítulos en 2011.
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Todo parecía que Christian seguiría la estela familiar en el mundo de la actuación, pero, en 2014, decidió cambiar de rumbo y alejarse del foco mediático. Parecía misión imposible a esas alturas, pero consiguió realizarse profesionalmente sin exponerse públicamente y, además, lo hizo con éxito. “Lleva las cuentas a todos. Es el más inteligente de la familia”, ha llegado a afirmar su hermana Sheila, quien, aunque sea abogada y se encargue ella de los asuntos legales de su familia, también ha hecho sus pinitos como actriz y ha derrochado desparpajo como contertulia de Ana Rosa Quintana.
En su caso, Christian, el tercero de los cinco hijos del constructor Ramón Casas y Heidi Sierra y que acaba de cumplir 36 años este jueves pasado, es mánager de Mario y Oscar, labor que desempeña desde que decidió que lo de ser actor no era lo suyo. En concreto, gestiona las carreras artísticas de sus hermanos a través de Memento Cine, empresa que lleva activa desde 2015.
Graduado en Economía por la Universidad Complutense de Madrid –terminó la carrera en 2014, el mismo año en el que se alejó de la interpretación–, Christian se convirtió en jefe de equipo de la consultoría y auditoría Deloitte España, donde se encargó de asuntos fiscales. Pero, en 2019, después de dos años, dejó el puesto y empezó a desarrollar sus propios negocios. Primero, relevó a su padre en el control de la constructora Casas3casas Promociones, en 2021, y, se convirtió en director ejecutivo de la productora audiovisual Home Films, al año siguiente.
Pero, probablemente, su proyecto más especial es el que puso en marcha en primavera de 2023 junto la bailarina y coreógrafa Mónica Peña, con la que Christian sale desde hace seis años. Se trata de Hometown Urban Dance, campeonato de baile que celebrará su tercera edición el próximo 25 y 25 de abril en Benavente (Zamora), la localidad en la que nació su novia.
Mónica se dio a conocer en 2018, como concursante de Fama, a bailar. Aunque no llegó a la final de programa, le ha ido bastante bien a su salida: ha trabajado con artistas de la talla de Shakira –la novia de Christian aparece en el videoclip de Girl Like Me– y Lola Índigo, siendo una figura clave en los conciertos de la granadina.
Ojo, que Mónica ha colaborado con Manuel Carrasco, Pablo Alborán, Lali Exposito, María Becerra… Como curiosidad, también ha sido la coreógrafa de Melody para Eurovision 2025 –con la canción Esa Diva–, al igual que de Gonzalo Pinitos en la última edición de Eurovisión Junior, celebrada en diciembre.
A pesar de estar rodeado de tanto talento, Christian sigue prefiriendo mantenerse en la sombra. Eso no quita que apoye a sus hermanos cuando le apetezca y acuda a los estrenos de sus películas. Sin embargo, ya ha dejado claro que no quiere más exposición mediática. "No me gusta hablar. Me muero de vergüenza. Yo soy el desconocido de los hermanos, porque no me gusta esto", confesó cuando acompañó a Mario a La revuelta, a finales de 2024, y Broncano le pilló por banda.
Además de Christian y Sheila, Mario y Óscar tienen otro hermano: Daniel, que cumplirá doce años el próximo 22 de abril y es igual de carismático. Sin embargo, sus padres han preferido que el benjamín crezca siendo anónimo y que decida si quiere ser actor cuando se más mayor. Aun así, conocemos algo de la personalidad de Daniel gracias a la felicitación que le hizo Sheila el año pasado: “Todo un pequeño hombrecito. Tan noble, sensible, honrado, maduro, sincero y de carácter fuerte”.
De lo que no hay duda es que los Casas son una piña y todos se adoran. “Me ha tocado la lotería con mi familia, lo tengo clarísimo”, nos decía Óscar Casas, cuando nos presentaba la serie El gran Salto. “Cada día doy las gracias porque todos estamos muy unidos: mi madre, mi padre, mis hermanos… Mi madre ha hecho un trabajo para que estemos todos muy unidos, para apoyarnos los unos en los otros”, nos añadía el actor, para luego añadir: “El bien de uno es el bien de todos, el mal de otro es el mal de todos. Es una suerte lo que tenemos, la verdad”.
