Emilia Clarke, la actriz que conquistó el mundo como Daenerys Targaryen en Juego de Tronos, presenta su nuevo proyecto lejos de los dragones, las batallas épicas y la fantasía. Su nueva serie en televisión, Ponies, la pone en la piel de una espía, y aunque está acostumbrada a rodajes exigentes, personajes al límite y escenas que no dejan indiferente a nadie, con este trabajo vivió una jornada que puso a prueba su resistencia física y su sentido del humor. Ahora, la intérprete ha compartido una anécdota inesperada de las grabaciones que está dando mucho que hablar.
Para ti que te gusta
Este contenido es exclusivo para la comunidad de lectores de ¡HOLA!
Para disfrutar de 5 contenidos gratis cada mes debes navegar registrado.
Este contenido es solo para suscriptores.
Suscríbete ahora para seguir leyendo.Este contenido es solo para suscriptores.
Suscríbete ahora para seguir leyendo.TIENES ACCESO A 5 CONTENIDOS DE
Recuerda navegar siempre con tu sesión iniciada.
Ponies —que significa “personas sin interés” en términos de los servicios de inteligencia— se estrena el 30 de enero en SkyShowtime. En esta serie de ocho episodios, Emilia Clarke y Haley Lu Richardson interpretan a Bea Grant y Twila Hasbeck, respectivamente, dos viudas de agentes de la CIA durante la Guerra Fría. La primera, hija de inmigrantes soviéticos, habla ruso y está sobrecualificada mientras que la segunda es una chica de pueblo tan mordaz como intrépida. Cuando sus maridos fallecen en circunstancias misteriosas, deciden adentrarse por su cuenta en el espionaje ruso para descubrir la verdad detrás de sus muertes.
La serie combina intriga, acción y toques de humor en un contexto histórico, mostrando a las protagonistas trabajando juntas y enfrentándose a peligros que las cambiarán para siempre. En el caso de Bea, eso significa seducir a un alto cargo de la KGB e infiltrarse en sus negocios. También implica localizar a un agente que delató a la KGB tras el asesinato de su hermana y por quien, poco a poco, comienza a desarrollar sentimientos. Todas estas tramas han llevado a Clarke a confesar que “me besé un montón”, explicaba en una entrevista con The Wrap, en referencia a la intensidad de las escenas de su personaje.
Tratándose de una ficción de espías, podría pensarse que las secuencias más complicadas o aquellas en las que existe mayor riesgo de lesión son las de acción, pero nada más lejos de la realidad. En el caso de Emilia, de 39 años, las escenas que realmente la llevaron al límite fueron las íntimas. La protagonista de Antes de ti ha recordado un día especialmente duro durante en el rodaje. “Tres hombres, en cuestión de horas”, relataba la actriz al evocar aquella jornada en la que su personaje debía mantener relaciones con varios hombres. “Solo seguían trayéndolos —yo me sentaba en aquello, ellos los traían, íbamos a fingir que teníamos sexo”, contaba. La exigencia física fue tal que, como ella misma reconocía entre risas, “ese día me rompí una costilla”.
Su compañera de reparto, Haley Lu Richardson, de 30 años, confirmaba la historia que su coprotagonista estaba contando. “De verdad que sí”, afirmaba antes de añadir en tono bromista: “Tiene un cuerpecito tan pequeño y sensible que acabó rompiéndose una costilla”. Además, reconocía lo mucho que se rió aquel día al ver el desfile de hombres que llegaban para desmaquillarse tras rodar sus escenas con Clarke mientras ella se preparaba para una secuencia posterior.
Emilia también ha narrado con mucho humor cómo tuvo que sincerarse con el médico cuando este se interesó por el origen de la lesión. “¡Sexo! ¡Por triplicado!”, respondía entre carcajadas. Por suerte, todo quedó en un susto y, como ella misma quiso matizar después, “no se rompió del todo, solo se salió un poco”, aseguraba la actriz, que ya está completamente recuperada.
