Roberto Leal reflexiona sobre el éxito y la presión de las audiencias: "No siempre que se quiere se puede, estamos acostumbrados a frases de tazas"


El presentador, que vuelve a ponerse al frente de 'El Desafío', nos cuenta cómo afronta esta nueva edición y si se animaría algún día a participar como concursante


Roberto Leal en la presentación de 'El Desafío'© FERNANDO JUNCO
9 de enero de 2026 - 20:39 CET

Comenzó como reportero y ahora es uno de los presentadores más queridos de la pequeña pantalla. Roberto Leal se ha ganado el cariño del público con su simpatía; y aunque podemos verlo, de lunes a viernes, en uno de los programas más populares de la televisión, Pasapalabra, el comunicador comienza este nuevo año con otros dos grandes proyectos: Nos vamos de madre -en el que se embarca en una extraordinaria aventura con su madre, Mercedes Guillén, y que se estrenó el pasado miércoles- y El Desafío -que llega esta noche a Antena 3-.

Para ti que te gusta

Este contenido es exclusivo para la comunidad de lectores de ¡HOLA!

Para disfrutar de 5 contenidos gratis cada mes debes navegar registrado.

Este contenido es solo para suscriptores.

Suscríbete ahora para seguir leyendo.

TIENES ACCESO A 5 CONTENIDOS DE CADA MES POR ESTAR REGISTRADO.

Recuerda navegar siempre con tu sesión iniciada.

Esta es la sexta edición del concurso televisivo en el que veremos a María José Campanario, Patricia Conde, Jessica Goicoechea, Willy Bárcenas, José Yélamo, Eva Soriano, Daniel Illescas y Eduardo Navarrete enfrentarse a espectaculares pruebas y retos. Los concursantes, nos advierten, son los más competitivos que han pasado por el programa, pero Roberto tiene claro cuál es la otra clave del éxito: "Tiene mucho que ver con los valores que yo defiendo: el trabajo, el sacrificio, la entrega… ". 

Ha conseguido llegar a lo más alto y se ha quitado los "miedos del principio": "Cuando empecé, decía: 'Pero, ¿yo cuánto tiempo voy a estar presentando?'. Sólo se enfoca en el presente y sobre qué vendrá en el futuro... nos lo cuenta en esta entrevista.

© FERNANDO JUNCO

— ¿Cómo estás Roberto? Nueva edición de El Desafío… ¡La sexta ya!

¡La sexta! Se ha pasado rapidísimo. Estoy como entre emocionado y nervioso porque siempre me pongo muy nervioso en los estrenos y creo que es bonito. Por otro lado, también lo pienso y sorprendido de lo rápido que ha pasado todo desde que empezamos en el 2020 con la primera temporada y ya van seis. Para mí, ha sido en un ‘plis’. Empezamos ya a grabar la séptima en breve también.

— Si se te ha pasado tan rápido es porque estás súper cómodo en este formato

Sí, sí… Porque, además, es un programa que tiene mucho que ver con el directo, que es lo que venía haciendo, y en este programa no hay mucha diferencia porque no paramos, desde que arranca la sintonía del programa y entra el copy, hemos terminado y decimos adiós, fluye como un directo… Te deja ser tan tan tú que ojalá haya muchísimas más. De momento, está yendo muy bien. 

— ¿Qué es lo que más te ha sorprendido y crees que nos puede sorprender?

Bueno, yo creo que la parte emocional. Pienso que es un programa que muestra mucho la fragilidad y la vulnerabilidad de las personas, del ser humano, y creo que es un mensaje muy bonito también, que no siempre que se quiere se puede, porque estamos acostumbrados a frases de taza, de motivación… de ‘Venga, no te rindas, que lo conseguirás’. Y, claro, el mensaje es muy bonito y muy positivo y es el camino que hay que seguir, pero también hay veces que hay que convivir con el: ‘Oye, da igual lo que hagas, que esto no va a salir’. Porque, a lo mejor, no es tu fuerte o porque no has tenido tu día… Y no pasa absolutamente nada; y salir de ahí, resurgir, o tocar fondo en este programa… Es muy bonito ver cómo luego van creciendo y la mayoría coinciden en que les ha cambiado la vida. Es un aprendizaje. Creo que tiene mucho de psicología también. Creo que me sorprende más que lo físico, que solamente con verlo, ya sabes que están fuertes. 

"Mi hermana, que tiene un arte tremendo, es la que me dice: ya está bien de llevarte a tu madre, llévate a tu hermana alguna vez… Y, bueno, le daremos una vuelta"

— ¿Te animarías tú a participar en algo así?

Mira, pues tengo la suerte de estar de presentador, que es como ponerte unas gafas de realidad aumentada y estar ahí metido, en una inmersión; pero, si yo no fuese presentador de El Desafío, seguramente lo sería un programa en el que estaría levantando la mano, deseando que la cadena me lo propusiera porque creo que tiene mucho que ver con los valores que yo defiendo: el trabajo, el sacrificio, la entrega… Pero también el mostrar tus debilidades. Yo soy de los que piensa que si tienes que llorar, que llores; si tienes que reír, que te rías… porque, al final, el que está sentado en su sofá es como tú o muy parecido; y pienso que el éxito del programa es: Señores, esto es lo que somos. No creo que se trate de este famoso o el otro, porque tienen un tirón mediático, pienso que se te olvida pronto quiénes son. Miran más la persona que el apellido, ¿no?

— Justo me estabas hablando de esa cultura del sacrificio y del esfuerzo. Tú llevas muchos años y has tenido que trabajar muy duro para llegar hasta aquí… ¿Te han dicho algún no?

Muchísimo, y es verdad que, al final, pienso que la gente y el ser humano somos así, nos quedamos con lo último que pasa, para lo bueno y para lo malo. En mi caso, a mí me viene bien porque Pasapalabra va muy bien, El Desafío también, estrenamos ahora el programa de mi madre, que ha ido fenomenal… y está siendo un arranque de año increíble, pero he presentado muchos programas que no han funcionado y eso va a ser así siempre durante toda la carrera, en mi caso, de un presentador. Es muy difícil que un formato funcione, hay que saber gestionar eso y también el momento en el que ya todo lo que hagas no funcione. Porque tú directamente no estés en el mood, como dicen ahora los chavales, o porque realmente tu ciclo pasó o por lo que sea ya no encajes. Eso habrá que saber gestionarlo, pero yo, aquí, si he aprendido algo es vivir el momento presente. Siempre tenía, al principio, los miedos de cuando empecé como presentador, decía: ‘Pero, yo, ¿cuánto tiempo voy a estar presentando? ¿Cuánto me va a durar esto?’ Ya no pienso eso.
Ahora vivo en una realidad ‘virtual’ porque Pasapalabra va tan bien… Yo no me levanto todas las mañanas diciendo: hemos bajado un punto o hemos subido. Miro las audiencias siempre, eso sí que es verdad, pero sabiendo que éste es un programa muy asentado y eso te da una paz, una tranquilidad en el oficio increíble. Pero sí que disfruto de eso. Cuando vi que el programa con mi madre fue lo más visto de la televisión, dices: ¡Qué guay! Entonces tienes un día maravilloso. Sabes que eso, algún día, no pasará, y cuando llegue, pues habrá que gestionarlo, pero de momento, ya te digo, trato de exprimir el día y no quiero pensar. Cuando me preguntan dónde me veo dentro de cinco años, digo que en la playa.

— Es un buen lugar al que irse

Con la playa no me refiero a una casa en la playa, me refiero en la playa. Descansando, intentando separarme un poco de esta vorágine porque te come. 

© FERNANDO JUNCO

— Nos has sorprendido con Nos vamos de madre, un nuevo programa junto a tu madre, Mercedes… ¿Cómo ha sido trabajar con ella?

Muy bonito el proceso. Precioso. Trabajar con ella es increíble. Ya lo había hecho en otro formato para Atresplayer y a la cadena le gusta mucho el perfil. Nos propusieron hacer un programa con ella diferente y le planteamos la idea de que iba a ser un programa de viaje, pero ella no lo va a saber, va a ser el reto que tiene que superar… Es divertido y muy inspirador para gente que va cumpliendo años y que, a lo mejor, piense que la edad es un límite o un bloqueo para ciertas cosas. Esto va a demostrar que no. También es un programa de escuchas, charlas, conversaciones de una madre y un hijo, que pueden ser Roberto y su madre, o Antonio y Antonia, da igual. Creo que se ha demostrado lo que ha transmitido: el amor familiar, la calma, las diferencias generacionales a la hora de pensar y encarar la vida… Y es que dentro de un mundo televisivo en el que hay formatos tan grandes y algunos se parecen mucho a otros, hay otros que son de un género completamente diferente. Y ver que hay hueco para ellos, agradezco que la cadena haya apostado por él. 

— ¿Has descubierto algo de tu madre que te haya sorprendido?

Pues sí porque le he hecho preguntas que no le había hecho nunca. Al final, no tienes tiempo de verdad de tocar ciertos botones en el día a día. Hablas con ella por teléfono: ¿Cómo estás? ¿Qué has comido? Si mañana llevo a los niños al cole o tienen la función de no sé qué… Y ale, hasta luego, pero aquí te sientas y le preguntas: Oye, ¿qué sueños se quedaron por cumplir? ¿Cómo era papá de verdad? ¿Cómo era contigo cuando os conocisteis? ¿Cómo fue presentárselo a la abuela? Cosas que tú no te planteas preguntarle a tus padres porque, seguramente, pienses, equivocadamente, que en el día a día hay cosas más importantes o te entretiene más saber de la vida de los demás porque lo has leído en una revista que es muy guay… Pero, ostras, es que muchas veces la vida de nuestros padres, de nuestros abuelos, pasa desapercibida para nosotros, simplemente porque no nos hemos parado a preguntarles, porque ellos te lo quieren contar. Y aquí me doy cuenta de que mi madre tenía muchas cosas que decir y creo que lo que cuenta no le hace única ni especial porque es representativo de la manera de vivir y de pensar de toda una generación. La noche del estreno vimos la respuesta. Gente de sesenta años que vio el programa y que estaba encantadísima. Tengo cientos de mensajes de agradecimiento, que dije: Nada más, esto es lo que queríamos conseguir. Ojalá el siguiente funcione igual o mejor. Estábamos muy contentos.

— ¿Y ves a tu hija, por ejemplo, dentro de unos años, haciendo lo mismo contigo?

A mi hija no la veo de momento en la televisión porque, afortunadamente, ya me tiene muy visto, y es como: otra vez Pasapalabra, otra vez. Pero es verdad que mi hermana, que tiene un arte tremendo, es la que me dice: ya está bien de llevarte a tu madre, llévate a tu hermana alguna vez… Y, bueno, le daremos una vuelta. No, no, a mí me gusta estar cómodo, y si surgen formatos así, que son regalos en familia, pues bienvenidos sean.

© FERNANDO JUNCO
En la imagen, Roberto, posando con los concursantes, los miembros del jurado, Jorge Ventosa

© ¡HOLA! Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.