Gwyneth Paltrow y Chris Martin anunciaron su separación en marzo de 2014 tras más de una década juntos y diez años de matrimonio. La pareja, que se había casado en 2003 y tenía dos hijos, Apple y Moses, sorprendió entonces al definir su divorcio como un conscious uncoupling (desacoplamiento consciente), una expresión que dio la vuelta al mundo y abrió un intenso debate mediático. Más de 10 años después, la actriz ha recordado aquel momento clave de su vida y ha confesado que aquella ruptura no solo marcó su esfera personal, sino que tuvo consecuencias inesperadas en su carrera profesional, llegando incluso a costarle un trabajo.
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La actriz y cantante estadounidense, de 53 años, se ha sincerado en el podcast Good Hang, presentado por la popular cómica, productora y directora Amy Poehler. Paltrow ha revelado que fue apartada de un proyecto cinematográfico al poco tiempo de anunciar públicamente su separación. ¿El motivo? La reacción negativa que tuvo el término con el que calificaron su divorcio.
"En ese momento iba a hacer una película, pero fue justo después de lo del conscious uncoupling con Chris y hubo comentarios muy duros en la prensa", explicaba la protagonista de éxitos como Iron Man, Marty Supreme o Shakespeare in Love. "Creo que el distribuidor pensó que era un tema demasiado delicado, algo en lo que no querían involucrarse", contaba, añadiendo con ironía: "Así que me estaba divorciando… y además me despidieron. Fantástico".
Más allá del impacto profesional, la ganadora del Oscar también quiso reflexionar sobre por qué aquella expresión generó tanto rechazo. Según explicó, muchas personas interpretaron ese enfoque como una crítica implícita a quienes habían vivido divorcios dolorosos. "Si has tenido una separación muy dura, o si tus padres la tuvieron, escuchar que ‘no tiene por qué hacerse así’ puede sonar a reproche, como si hubieras hecho algo mal", razonó. "Es fácil pensar: ‘¿Están diciendo que yo estropeé a alguien?’”, continuó. “Y eso no es agradable de contemplar. Entiendo perfectamente por qué fue algo tan personal para mucha gente”.
Una confesión poco habitual en Gwyneth Paltrow, que arroja luz sobre cómo una decisión íntima, planteada desde la voluntad de hacerlo mejor, terminó convirtiéndose en un debate público con consecuencias reales para su trayectoria profesional.
Lo cierto es que desde su separación han sido un ejemplo de modern family. Es habitual ver a Paltrow y Martin juntos, sobre todo en fechas especiales con sus hijos: comparten su tiempo libre, vacaciones o días tan señalados como Acción de Gracias. Es más, no solo suelen posar los cuatro ante la cámara, sino que también lo hacen el vocalista de Coldplay con el actual marido de la actriz, Brad Falchuk, demostrando que se llevan todos a las mil maravillas.
