de principios del siglo XX, y a las posteriores décadas de los años 40 y 50, los
definen el espíritu de la novia soñadora: el equilibrio perfecto entre las propuestas cercanas a la
preferidas de la moda, y que propicia la profusión de detalles y bordados, así como el uso de capas de gasa y tul, los cortes cruzados o los tejidos oblicuos, prendidos sobre el pecho. Las tendencias más fuertes del próximo año: los
Tres modelos de novia 2013 con escote asimétrico, de Manuel Mota para Pronovias.
Monique Lhuillier también se rinde ante la tendencia de los vestidos asimétricos, con escotes cruzados en forma de bandas de tul bordadas.
La colección más colorista de Raimón Bundó, con vestidos de inspiración setentera y capas de gasa cruzadas de manera oblicua sobre el pecho.
Dos vestidos de novia asimétricos, de Carolina Herrera 2013.
Los delicados vestidos de novia de la nueva colección de Jesús Peiró, con escote recogido a un lado.
Rosa Clará explora las diferentes líneas de su colección, añadiendo escotes asimétricos tanto a sus trajes de novia princesa como a los modelos lenceros y a los vestidos de satén.
La colección de Hannibal Laguna siempre incorpora algún que otro modelo de corte asimétrico.
Vestidos de novia asimétricos, con capa y vestidos 't-shirt', de Pronovias.
YolanCris apuestan por asimetrías menos descaradas, con profusión de bordados y detalles florales.
Dos vestidos asimétricos de corte clásico, de Ana Torres.
'Popurrí' de vestidos de novia con escote asimétrico: Amsale, Sarah Jassir, Miquel Suay, Ana Torres y Franc Sarabia.
Los vestidos de novia rojos de Vera Wang existen también en una versión 'nupcial' más clásica, en marfil y blanco roto.