Ellos envejecen mejor

¿Por qué el paso del tiempo parece afectar menos a la piel de los hombres?

Por hola.com


¿Por qué ellos parecen envejecer mejor? La explicación existe y es científica. De hecho, no se trata tanto de envejecer mejor, sino más lentamente: las diferencias hormonales entre hombres y mujeres, el impacto que tiene en nosotras la menopausia frente a la andropausia masculina, y el hecho de que ellos posean una estructura ósea más fuerte son los principales motivos por los que el envejecimiento parece llegar más tarde en el caso de los hombres.

A efectos prácticos: ellos mantienen activas las hormonas por más tiempo, generando más grasa y evitando con ello la flacidez. Esta capa de grasa, además, se sustenta sobre una mandíbula y unos pómulos más gruesos, que sostienen mejor la piel y los músculos, mientras que en el caso de las mujeres, la piel sobre la delicada estructura ósea de la cara tiende a hundirse más rápidamente, especialmente una vez el colágeno comienza a ceder.

Esta proteína, que hace las veces de 'cemento' entre las células, sería, de hecho, una de las primeras 'culpables' del envejecimiento de la piel, tanto para hombres como mujeres. Cuando pierde soporte, la célula colapsa bajo su propio peso, dejando de producir colágeno, y dando lugar a un círculo vicioso que arrastra a las células contiguas.

En el hombre, el grosor de la dermis y la densidad de colágeno son mayores: una razón más por la que el inicio de la flacidez se da más tarde. Junto a la producción de colágeno, la grasa sería el segundo elemento indispensable a la hora de mantener la forma del óvalo facial. El tejido adiposo es responsable de las líneas cóncavas y convexas del rostro, recubriendo los diferentes compartimentos que componen la cara: con la edad, se produce una pérdida de volumen de estos 'paquetes', dando lugar a los surcos de la piel.

Las claves para retrasar estos efectos: los tratamientos de belleza que estimulan la producción de colágeno, peelings, láser o radiofrecuencia, además del uso selectivo de bótox, y el relleno de las zonas deprimidas. El envejecimiento celular, por su parte, se puede evitar en cierta medida con las rutinas de higiene del día a día, así como los buenos hábitos alimenticios, la restricción del tabaco, el afeitado y el cuidado de la piel.