Fue justo ahora hace 3 años cuando Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez se establecieron en Riad tras el fichaje del internacional portugués por el equipo de fútbol A-Nassr. Aunque la vida de la modelo es un no parar de viajes por escenarios de lujo en Europa y Estados Unidos, es en la capital de Arabia Saudí donde está su hogar. Una ciudad a su medida, que ha conquistado a la pareja y a sus hijos por su espectacular skyline de rascacielos, sus ultramodernos centros comerciales con las marcas de lujo más importantes, sus experiencias gastronómicas de primer nivel y sus impresionantes zonas de ocio.
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Cada salida de la modelo y el futbolista portugués es un descubrimiento en una metrópolis en constante transformación, como el resto del país. Arabia Saudí se está abriendo al turismo y está empeñada en ser el centro turístico de moda y atraer la atención mediática mundial. ¡Y lo está logrando! La hemos visitado y, además de seguir los pasos de Georgina, descubrimos sus lugares imprescindibles.
Antes de que Cristiano y Georgina se trasladaran a la urbanización privada de Al-Muhammadiyah, “una de las más exclusivas de la ciudad y elegida por expatriados y familias con un estilo de vida más occidental, como nos cuenta nuestro guía Faisal Almuhayya, la familia estuvo viviendo temporalmente en el hotel Four Seasons del Kingdom Centre, un icónico rascacielos de 302 metros de altura y 99 plantas en el distrito comercial y financiero de Al-Olaya.
Además del lujoso hotel, el edificio, reconocible en el horizonte de Riad por su arco invertido en la parte superior que recuerda un moderno abridor, acoge, oficinas, apartamentos y residencias de lujo, el centro comercial Al-Mamlaka Mall, con las tiendas favoritas de Georgina –como Alo Yoga, su propia firma–, restaurantes, espacios de ocio y la experiencia turística que probamos: el Sky Bridge, una pasarela en lo alto con vistas espectaculares de Riad. Una recomendación: llegar a la puesta de sol para ver cómo cambia la ciudad.
La media docena de centros comerciales premium que tiene Riad también forman parte de la ruta de shopping de Georgina. Hablamos de Al Faisaliah, un complejo de lujo bajo cuya gran cúpula de cristal se encuentran firmas como Gucci, Burberry o Cartier, así como el restaurante Yauatcha, ubicado en el hotel Mandarin Oriental Al Faisaliah Riyadh, uno de los locales de alta cocina que la modelo frecuenta y donde ha podido disfrutar de su sofisticada cocina cantonesa en una auténtica casa de té dum sum china.
Y como completar la colección de bolsos de Georgina no es poca cosa, además de Al Faisaliah, otros centros comerciales que visita son: Al Nakheel Mall, con marcas de lujo, una gran variedad de restaurantes y salas de cine equipadas con la última tecnología y suites privadas; The Zone, el exclusivo Centria Mall; y Riyadh Gallery, que está al lado del zoco Taibah, el mercado de oro y diamantes de la ciudad.
La rutina del día a día de Georgina en Arabia «un país maravilloso. He de reconocer que fui muy condicionada por lo que se escucha, pero es un país muy seguro, muy familiar, cuidan muchísimo a las mujeres y, además, la gente es muy detallista» es siempre la misma: hijos, colegio, entreno, trabajo –el último ha sido su visita al King Fahad National Centre for Children’s Cancer, donde apoyó a niños con cáncer– y “de vez en cuando voy a restaurantes”. Los que ya ha visitado son el armenio Lavash –en el que celebró su 29 cumpleaños en familia–, el japonés Clpa Riyadh y el exclusivo Le Maschou, de cocina francesa, en el que la modelo y el futbolista disfrutaron de una cena romántica en un espacio privado de luz tenue y paredes de piedra.
Con botas altas de tacón de aguja y vestida de Chanel se atrevió Georgina a hacer uno de sus planes en familia: conocer la montaña rusa Sky Loop, una atracción temporal del Riyadh Season, el gran festival que tiene lugar durante varios meses al año en varias zonas de la ciudad, cada una con su propia temática, atracciones y actividades. De las más grandes es Boulevard Riyadh City, en el barrio de Hittin, que se ha convertido en punto de encuentro para locales, turistas y eventos internacionales. “Es como una ciudad dentro de la ciudad”, dice Faisal Almuhayya.
Paseando por él vemos zonas inspiradas en lugares emblemáticos de Nueva York y de Londres, arte al aire libre, zonas ajardinadas, recintos para conciertos y exhibiciones, fuentes con espectáculos de luces, restaurantes… Y para otro día, al lado de esta zona está Boulevard World, un parque temático que desata la locura, con zonas inspiradas en distintos países y culturas del mundo.
En esta moderna capital que es Riad en la que conviven rascacielos de cristal con evocadores zocos, mezquitas y galerías de arte, también encontramos lugares con historia: la fortaleza de adobe de Masmak Castle, símbolo de la unificación de Arabia Saudí; el Museo Nacional –que expone manuscritos, reconstrucciones de lugares históricos, recreaciones de ciudades antiguas, artesanía y hasta un meteorito procedente del desierto Empty Quarter–, o Al Rajhi Mosque, la mezquita más grande de Riad, con capacidad para 20.000 fieles.
Punto y aparte es la ciudad histórica de Diriyah, especialmente el área de At-Turaif, centro de poder de la dinastía saudí en el siglo XVIII y declarada Patrimonio Mundial de la Unesco. Sus restauraciones son tan impecables –será por dinero– que las calles de adobe, fortalezas y palacios parecen transportarnos al pasado. Aquí nació la primera capital del reino, y hoy esos mismos espacios albergan cafés, restaurantes, museos y experiencias inmersivas que narran siglos de cultura y tradición árabe.
