A lo largo de su carrera, Miranda Kerr se ha consolidado como una de las modelos que más icónicas de la industria. Además, se ha convertido en una voz importante en el mundo del wellness y la alimentación consciente.
Entre rutinas de skincare, meditación y hábitos saludables, la australiana ha convertido el cuidado personal en una parte fundamental de su estilo de vida. Ahora, durante su participación en el podcast Let’s Be Honest, la fundadora de KORA Organics reveló algunos de los principios en los que basa su alimentación, que además de mantenerla en forma, la ayudan a tener más energía.
Lejos de seguir una dieta basada en modas y restricciones, Kerr explicó que ha construido una forma de comer muy específica a lo largo de los años. Entre los alimentos que evita se encuentran los lácteos, el trigo y el huevo, ingredientes que decidió eliminar de su alimentación para un bienestar mayor.
Una alimentación de calidad orgánica
La modelo confesó que evita consumir sushi o pescado crudo debido al riesgo de parásitos, una decisión que sorprendió a muchos de sus seguidores, considerando la popularidad de este tipo de alimentos dentro de las dietas saludables.
Otro de los aspectos que más llamó la atención fue su postura respecto a las proteínas de producción masiva. Kerr explicó que procura elegir carnes provenientes de sistemas de producción más controlados y sostenibles, por lo que suele inclinarse por opciones como el cordero. También mencionó el consumo ocasional de venado y caviar, alimentos que son ricos en nutrientes y grasas.
Más que seguir una dieta de moda, la modelo aseguró que pone especial atención en la procedencia y calidad de los alimentos que consume, una filosofía que ha mantenido durante años y que complementa con otros hábitos relacionados con el bienestar.
El bienestar va más allá de la alimentación
Aunque la dieta de Miranda Kerr ha sido motivo de conversación, la modelo ha insistido en diversas ocasiones en que mantenerse saludable no depende únicamente de lo que hay en el plato. Su rutina también incluye ejercicio constante, meditación, descanso suficiente y una práctica regular de mindfulness, pilares que posicionan la salud mental en el mismo nivel que la salud física.
Kerr aclaro que este estilo de alimentación responde a sus necesidades y preferencias personales. Más que un plan diseñado para perder peso, se trata de una rutina que ha construido con el tiempo y que forma parte de un enfoque integral de bienestar. Después de más de dos décadas en la industria de la moda, la australiana demuestra que, para ella, mantenerse en forma no consiste en seguir tendencias pasajeras, sino en adoptar hábitos consistentes que le permitan sentirse bien a largo plazo.







