Entrevista

Renata Burillo celebra una década de pasión y deporte al frente del Abierto de Tenis de Los Cabos


Heredera de una profunda pasión por el arte y el deporte, la presidenta del Consejo de Administración de Mextenis reflexiona con ¡HOLA! sobre las primeros 10 años del Abierto de Tenis de Los Cabos


Renata Burillo© Cortesía
Julio 27, 2026 1:14 PM EDT

Si algo distingue a los torneos de tenis en México es la atmósfera única que los rodea. Desde la ya emblemática cita en Acapulco hasta el desierto de Los Cabos, ambos eventos se han consolidado como paradas obligadas en el calendario internacional y en el corazón de los aficionados al deporte blanco.

Al frente de esta historia se encuentra Renata Burillo, presidenta del Consejo de Administración de Mextenis, quien ha asumido con entusiasmo, compromiso y visión el legado de su padre, el fallecido empresario Alejandro Burillo Azcárraga. De él heredó la pasión por el deporte y el espíritu emprendedor; de su madre, la artista Germaine Gómez Haro, la sensibilidad, la creatividad y una profunda vocación filantrópica.

Renata Burillo, presidenta del Consejo de Administración de Mextenis. © Cortesía
Renata Burillo, presidenta del Consejo de Administración de Mextenis.

Hoy, con motivo del décimo aniversario del Abierto de Tenis de Los Cabos —que ha dado inicio en las instalaciones del Cabo Sports Complex y finalizará el 1 de agosto de 2026—, la empresaria reflexiona con ¡HOLA! sobre la emoción de esta primera década, los sueños que siguen impulsando el proyecto y el papel esencial que la familia desempeña en cada paso de su vida y trayectoria.

La mujer, el origen y los valores

Creciste entre dos mundos muy particulares: el arte, de la mano de tu mamá Germaine y Casa Lamm, y el deporte y los negocios, de la mano de tu papá. ¿Cuál de los dos universos sientes que te define más hoy?

Todos somos la suma de nuestras experiencias. Sería imposible entender quién soy hoy sin mirar hacia el mundo en el que crecí. En mi caso, el mundo que me abrió mi mamá y el que viví con mi papá no pudieron ser más distintos. Si bien en muchos aspectos se complementaban, en otros representaban visiones del mundo y formas de ser radicalmente diferentes.

Por un lado, heredé de mi mamá la sensibilidad, el sentido del contexto, el desarrollo del ojo y del pensamiento crítico, la importancia de la historia y la creatividad. Son cosas que hoy veo muy reflejadas en mi forma de liderar, en la importancia que tiene para mí la filantropía y en el clima que buscamos construir dentro de la empresa.

De mi papá heredé una visión más pragmática. De él aprendí la responsabilidad económica, la importancia de saber negociar, la disciplina, la búsqueda de resultados y el valor de la competencia.

Hoy creo que tengo la capacidad de entender dos maneras muy distintas de concebir el valor. Y lo más valioso de esa combinación no es el gusto por el arte ni la capacidad para hacer negocios. Es haber aprendido que hay cosas que se deben medir en pesos y otras que no. La mayoría de los errores ocurren cuando utilizamos la medida equivocada para juzgar algo.

Tú misma has dicho que de chica venías al torneo como espectadora y que jamás imaginaste que el tenis se convertiría en tu vida profesional. ¿Hay un momento exacto, una conversación, un instante en que todo cambió?

Como bien dices, yo crecí en los torneos de tenis. En ellos viví mi niñez, mi adolescencia y ahora una parte importante de mi vida adulta. Cada etapa ha sido muy distinta. Conforme fui creciendo, me involucré cada vez más, apoyando en diferentes áreas del torneo, aunque nunca de tiempo completo.

El momento decisivo llegó en 2015, cuando la ATP aprobó el torneo de Los Cabos. Hice un viaje para representar al torneo en una rueda de prensa en la que se haría el anuncio oficial. Ese fue el punto de inflexión. No me volví a separar del tenis.

Tu padre te enseñó que siempre hay que saber de administración y de leyes. ¿Qué otra lección suya cargas contigo todos los días, en lo personal y en lo profesional?

Lo primero que se me viene a la mente es la importancia del equilibrio entre el trabajo y la familia. Nada de lo que logres en el ámbito profesional será nunca más valioso que disfrutar y vivir plenamente a tu familia. Acompañar a los hijos y a la pareja en los momentos importantes es, al final, lo que realmente cuenta.

El arte es tu “súper pasión”, en tus palabras. ¿Qué artistas, movimientos o piezas te han marcado de manera genuina? ¿Hay alguna obra que tengas en casa y que te diga algo diferente cada vez que la ves?

No podría mencionar un solo movimiento o una sola obra, porque a lo largo de mi vida me han marcado distintos periodos y corrientes artísticas. Ahora que lo pienso, sería interesante analizar por qué, en ciertos momentos, me ha llamado más la atención un periodo o un artista y cómo eso ha ido cambiando con los años.

En general, algo que me apasiona es la cerámica como medio y sus infinitas posibilidades, así como la manera en que ha sido trabajada durante siglos en prácticamente todos los rincones del mundo. Me gustan los dibujos de Leonardo da Vinci y las pinturas de Caspar David Friedrich y Egon Schiele. También me fascinan las “venus” neolíticas y las figuras cicládicas. ¡Qué pregunta tan difícil!

Renata Burillo celebra orgullosa la primera década del Abierto de Tenis de Los Cabos este 2026. © Cortesía
Renata Burillo celebra orgullosa la primera década del Abierto de Tenis de Los Cabos este 2026.

El amor, la familia y la maternidad

Conociste a tu esposo Álvaro en un viaje a Londres durante las Finales ATP —un viaje que describes como “de caos de película”— en el que también lograste el primer gran reconocimiento internacional de Mextenis. Una noche, dos historias que cambiaron tu vida. ¿Cómo recuerdas ese momento?

Ese viaje del que hablaba fue también el momento en que entré de lleno a trabajar en Mextenis, cuando conocí a Álvaro y cuando arrancó oficialmente el torneo de Los Cabos. Definitivamente fue una experiencia que cambió el rumbo de mi vida por completo. Siempre será una fecha para celebrar y una ciudad que llevaré en el corazón.

Álvaro es colombiano, viene del mundo del deporte y hoy también dirige el Abierto Mexicano de Tenis. ¿Cómo es la dinámica de una pareja que literalmente vive y trabaja dentro del mismo mundo? ¿Dónde está la línea entre la conversación de pareja y la junta de trabajo?

Nuestra situación quizá no es la más común y siempre llama la atención. Por un lado, compartimos una pasión: nuestros viajes de trabajo suelen estar ligados a torneos de tenis en distintas partes del mundo, y poder vivir esa experiencia con mi pareja ha sido increíble.

Pero también hemos tenido que aprender a poner límites muy claros. Hemos delimitado muy bien las responsabilidades de cada uno. Somos personas con perfiles y fortalezas muy diferentes, y sabemos perfectamente dónde encajamos dentro de la organización.

Ahora bien, la conversación sobre tenis inevitablemente llega a casa y, en los momentos en los que no estamos de acuerdo, resulta imposible no llevarla también al ámbito familiar. Por eso ha sido muy importante trabajar con coaches y asesores que nos acompañan, nos aconsejan y nos ayudan a evitar que los problemas del trabajo afecten nuestra relación.

Eres mamá de una niña. Has dicho que la disciplina y el trabajo en equipo son las lecciones más importantes que has aprendido en Mextenis. ¿Cuáles son los valores que más quieres transmitirle a ella?

Que tenga disciplina personal y que sea una persona generosa.

Tu madre, Germaine, fundó Casa Lamm y dedicó su vida al arte y la cultura. Tú estudiaste Historia del Arte pero terminaste en el mundo del deporte y los negocios. ¿Hay algo de la historia de ella que te inspire silenciosamente en la tuya?

Mi mamá ha sido un gran ejemplo de amor y dedicación. Admiro profundamente sus logros profesionales y la pasión con la que ha realizado, y sigue realizando, todos sus proyectos.

Me impresiona todo lo que ha conseguido y, al mismo tiempo, la mamá que ha sido para nosotros y la abuela que es para todos sus nietos. Me inspira todos los días.

En esta imagen, el tenista mexicano Alex Hernández en el 2022 en Los Cabos. © Getty Images
En esta imagen, el tenista mexicano Alex Hernández en el 2022 en Los Cabos.

La empresaria, el liderazgo y las mujeres

Después del huracán Otis dijiste que “las instalaciones se reconstruyen, un estadio lo reconstruyes, pero una vida jamás se recupera”. Esa frase revela mucho de quién eres. ¿De dónde viene esa escala de valores? ¿Fue algo que te enseñaron o algo que aprendiste sola?

Creo que el ejemplo de Otis es el mejor para describir mi formación y la influencia tanto del mundo humanista como del de los negocios.

Cuando el huracán devastó Acapulco había que tomar decisiones. Decisiones que tendrían un impacto económico para Mextenis, pero también decisiones que afectarían a la gente de Acapulco. Eran valores distintos y, en muchos sentidos, contradictorios.

Quizá, si hubiera analizado la situación únicamente desde el punto de vista económico, habría llevado el torneo a otro lugar. Pero había un componente humano —el apoyo a la gente de Acapulco y el trabajo para ayudar a levantar el puerto— que simplemente no pude ignorar.

Has reconocido que no ha sido fácil ser mujer en una posición de poder en la industria deportiva. Sin embargo, has construido un equipo con estructura mixta, liderada en varias áreas por mujeres. ¿Qué consejo le darías a una mujer joven que quiere entrar a un sector dominado por hombres?

Que no tenga miedo, que confíe en sus capacidades y que deje que el trabajo hable por sí solo.

Además de Mextenis, también figuras como Directora de Expansión Académica en Casa Lamm. ¿Cómo conviven esas dos identidades —la del mundo del deporte y la del mundo del arte y la cultura— en tu agenda cotidiana?

Sí, hago varias cosas distintas (risas). Esto es algo que heredé de mi papá. Requiere mucha organización y una buena planeación de la agenda. Pero, en el caso de estos dos roles, la verdad es que son actividades que disfruto tanto que todo fluye.

Diez años del Abierto de Los Cabos, ¿qué es lo que más te sorprende del camino recorrido?

En el caso de Los Cabos, siento que el proyecto se está consolidando tal como lo imaginamos desde el principio. Es verdad que la pandemia nos sacó un poco del rumbo y nos obligó a detener la inercia con la que venía creciendo el torneo.

Pero hoy puedo decir con tranquilidad que, en términos generales, este proyecto está cumpliendo con los objetivos que nos planteamos al inicio de esta aventura. No siempre sucede, y tanto yo como todo el equipo estamos muy orgullosos de ello.

 "Gracias a mi padre, Alejandro Burillo Azcárraga, su visión, su amor por el deporte y por México, y su empeño incansable, hoy estamos aquí". 

Renata Burillo
Blake Bayldon y Tristan Schoolkate durante la final de dobles en el 2025. © Getty Images
Blake Bayldon y Tristan Schoolkate durante la final de dobles en el 2025.
Los Cabos es un destino con una identidad muy fuerte: lujo, naturaleza, gastronomía. ¿Cómo logras que el torneo dialogue con ese ADN del destino y no sea simplemente un evento deportivo que “aterriza” ahí?

La clave es lograr sinergias con lo que ya existe en el destino: los hoteles, los restaurantes y los diversos negocios locales. Desde el primer día hay que involucrar a la comunidad para que adopte el torneo como suyo.

Hay que entender muy bien lo que sucede en cada destino para beneficiarnos de él, en lugar de competir o aislarnos.

Has dicho: “Quiero transmitirles que México es capaz de organizar, competir y brillar al más alto nivel mundial”. Después de diez años en Los Cabos y más de treinta en Acapulco, ¿sientes que México ya se ganó ese lugar en el mapa del tenis internacional, o todavía hay algo que demostrar?

Yo sinceramente no creo que haya alguien en la industria que no reconozca a Acapulco y a Los Cabos como referentes de calidad. Siempre estamos entre los mejores torneos del mundo en nuestra categoría.

Ahora bien, el mundo del entretenimiento cambia constantemente y no podemos dormirnos en los laureles. En esta industria hay que evolucionar año con año y mantenerse al día para sobrevivir.

Esta décima edición tiene un peso emocional particular. Si pudieras dedicarle este aniversario a alguien o a algo, ¿a quién o a qué se lo dedicarías?

Sin lugar a dudas, mi padre, Alejandro Burillo Azcárraga. Gracias a su visión, a su amor por el deporte, por México y a su empeño incansable, hoy estamos aquí.

Confío en que estará celebrando muy cerca de nosotros estos diez años, en el plano en el que se encuentre.