La de este martes 3 de febrero es una jornada negra para la monarquía real de Noruega. Mientras en el Tribunal del Distrito de Oslo arranca el juicio contra Marius Borg acusado de 38 cargos, 10 de ellos relacionados con delitos sexuales y uno, del que ya se ha declarado culpable, de transporte de drogas, se estrecha el cerco sobre su madre, la princesa Mette-Marit. Después de que el pasado viernes su nombre apareciera en cientos de documentos desclasificados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, en el marco de las investigaciones contra Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell por la red de explotación sexual de menores organizada por el financiero con conexiones con la élite mundial, el cerco se estrecha en torno a la mujer del príncipe Haakon. En las últimas horas, con la prensa noruega filtrando la ingente cantidad de material que ha visto a la luz, se ha sabido que la futura reina consorte de Noruega fue invitada al menos dos veces a la famosa Little Saint James y todos buscan esas fotos "inapropiadas" de las que hablaron en los correos que se intercambiaron tres semanas después de que la princesa disfrutara de unos días de "meditación" en la casa del magnate que ya había sido condenado por prostitución de menores.
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Desde que salieron a la luz los nuevos archivos de Epstein, los medios de comunicación noruegos tratan de procesar toda la información que rodea a la princesa Mette-Marit, tiran de los hilos y cruzan datos para saber cómo fue la relación entre la nuera del rey Harald y Jeffrey Epstein. Una relación que es evidente que fue más estrecha, continúa y duradera de lo que ella contó con el año 2019.
Mette-Marit y Jeffrey Epstein mantuvieron un contacto diario durante el comienzo del 2013
Según ha analizado NRK, la corporación pública de radio y televisión de Noruega, uno de los medios de comunicación que está entre los más fiables y transparentes de Europa, el análisis de esos correos prueba lo siguiente: La princesa heredera fue invitada al menos dos veces a la isla privada de Epstein, entre el 2012 y el 2013, pero el citado medio no ha encontrado ningún material que indique que finalmente se desplazara a Little Saint James o la infame "Pedophile Island" (como se conoce en Estados Unidos). Los correos prueban que durante las vacaciones de Haakon y Mette-Marit en San Bartolomé, Epstein le ofrece a ella enviarle un helicóptero en cualquier momento, pero parece que es un viaje que no se concreta. "¿Cómo de grande es el infierno?", le pregunta Mette-Marit a Epstein en una de las ocasiones que él le pregunta si quiere visitar la isla. Los correos reflejan como ambos usan la palabra "amigo" o "amiga" constantemente. "¿Vendrás a verme pronto? Extraño a mi amiga loca", le dice él en un correo del 2 de enero de 2013 y así comienza la planificación del viaje de Mette-Marit a Florida, unas vacaciones en la mansión del magnate en Palm Beach que la propia Casa Real de Noruega ha tenido que reconocer.
Los archivos prueban que durante esas vacaciones familiares que abarcaron entre el final del año 2012 y el comienzo del 2013 y fueron entre las islas de San Bartolomé y San Martin, la princesa Mette-Marit estuvo todo el rato en contacto con Epstein y finalmente se separó de su familia para pasar un tiempo en la villa del financiero en Florida. A la que, según ella misma anuncia por email, llegará el 6 de enero de 2013. Sin embargo, antes de que ese viaje se produzca, es Epstein el que se desplaza de su isla privada a la isla donde está la princesa y su familia. "Espero poder verte aquí", le dice ella. En la conversación la princesa le explica que sus planes son hacer esnórquel con los niños y entonces es cuando él le pregunta cuando volverá a tierra. "No sé... Tienes otros planes, además de verme", le escribe ella el 3 de enero de 2013. "Tengo mucho que hacer allí", le responde él. Ella insiste: "¿Qué tienes que hacer además de verme?????". Es entonces cuando Epstein le confirma que va a un almuerzo con Elon Musk y que ella está invitada. "Puedes unirte o nos vemos después o en Palm Beach", le dice el financiero.
Epstein invitó a Mette-Marit a unirse a su almuerzo con Elon Musk y ella quería que Epstein conociera a Haakon
Los documentos no aclaran si finalmente ella -que sí se preocupó en saber el lugar de la comida- asistió a esa cita con Elon Musk o no, lo que sí prueban es que ella ese mismo día invitó a cenar a Jeffrey Epstein. "Somos un grupo de seis personas", le cuenta. "Haré un gran esfuerzo para verte porque quiero que conozcas a Haakon, mi esposo", añade en otro de los correos. Hay que recordar que la semana pasada, el Palacio Real de Oslo dijo en una declaración a NRK que "cuando la pareja del príncipe heredero estaba de vacaciones en San Bartolomé, se encontraron con Epstein en la calle" y que esa fue la primera y la última vez que Haakon y Epstein coincidieron.
Los correos prueban lo que tuvo que reconocer la casa real que desde San Martin ella voló a Miami con una amiga (su maestra de meditación, Sharon "Myoshin" Kelley) y se alojó en la casa de Jeffrey Epstein del 6 al 11 de enero de 2013, un tiempo que él se encargó de ofrecerle "corte de pelo, dentista, sushi, bicicletas, compras, películas, playa, muelle, disfrutar, siéntete libre de usar el vapor de mi baño". Los documentos muestran como Epstein pidió a una ayudante que agendara un blanqueamiento dental para Mette-Marit con su dentista y le ofreció una cita con un internista. "¿Crees que lo necesito?, le pregunta ella el 7 de enero. "Voy todos los años, me hago un chequeo completo, es solo una idea, no hay médicos como este en Europa, ninguno", le responde Epstein. Entonces ella contesta que está entrenando en su gimnasio y que le llamará después.
Al día siguiente, 8 de enero, la princesa Mette-Marit vuelve a escribir a Jeffrey: "Queridísimo Jeffrey. Como dijo Myoshin (su amiga y maestra de meditación con la que estaba en la mansión) hoy después de que hicimos nuestra meditación. Este lugar es propicio para la meditación. Muchas gracias. Hacía mucho tiempo que no sentía tanta paz".
Cinco noches en la mansión de Epstein y unas fotos 'inapropiadas'
Este intercambio de mensajes, así como el calendario del propio Epstein, que también forma parte de los archivos, muestra como la salida de la princesa de su casa de Palm Beach estaba programada para el 11 de enero, mientras que Epstein dejaba su isla privada el día 10. Durante ese último día los archivos muestran un desayuno para cuatro personas, que serían Mette-Marit, su amiga, Epstein y Boris Nikolic, amigo de Epstein, asesor de Bill Gates y quien había presentado a la princesa y al financiero a través de un correo electrónico del 2011 aclarándole que ella "no era una realeza típica". El día que Mette-Marit se marcha de Palm Beach los documentos muestran que Epstein recibe dos imágenes (dos archivos jpg) y en el asunto pone "mette". Esas fotos no se han difundido y, por tanto, no se puede asegurar que se han fotos de la princesa y no de otra persona con el mismo nombre.
Tres semanas después de ese encuentro, una persona del equipo de Epstein cuyo nombre está tachado en los archivos, advierte que hay unas fotos "inapropiadas" de "Mette" en su propiedad. Lo que no está claro es si las fotos son inapropiadas o el uso que se está haciendo de ellas. Este es el correo que recibe Epstein de uno de sus colaboradores: "[NOMBRE OMITIDO] me ha pedido que imprima aquí sus fotos personales, tomadas de su computadora. No lo haré sin su permiso y orden directa. No puedo pedirle permiso sin informarle que he notado que algunas fotos que usted tomó se han usado de forma inapropiada, según mi intuición. Estas fotos incluyen a Mette en su propiedad. Estoy seguro de que no fue con mala intención, sino por falta de buen juicio. Preferiría (si te conviene) que este correo electrónico quedara entre nosotros. Esperaré tu permiso para imprimir cualquier fotografía de ella con tus amigos, tomada por ti, que haya sacado de tu computadora".
De momento, no se conoce más sobre este material ni si está relacionado con lo que Aftenposten ha publicado hace unas horas: "Las fotos de la princesa heredera se usarían para engañar a nuevas víctimas de abusos. Epstein recopilaba fotografías de personas ricas y famosas en sus casas para asegurar su confianza y credibilidad para cometer nuevos abusos". Unas declaraciones que según el citado medio noruego viene directamente de un ex asistente de Epstein.
