Desde hace más de una década, Guillermo de Inglaterra (43 años) y Kate Middleton (44) cuentan con la indispensable ayuda en casa de María Teresa Turrión Borrallo (54), la niñera española de los príncipes George (12), Charlotte (10) y Louis (7). Están encantados con ella y tienen plena confianza en su trabajo, que es altamente cualificado, tanto es así que el pasado diciembre le concedieron la Medalla Real Victoriana de Plata por parte de la Corona británica como reconocimiento a su labor. Aunque la cuidadora palentina se encarga habitualmente de la mayor parte de las tareas relacionadas con los menores, hay dos líneas rojas que la nuera de Carlos III se ha autoimpuesto en la educación de su primogénito.
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Dichas actividades son, por un lado, acompañar cada mañana a su hijo mayor al colegio en el recorrido que este hace. Y, por otra parte, asistir siempre a los eventos deportivos en los que el joven 'royal' participa con otros niños de su edad. Responsabilidades parentales y rutinarias que la princesa de Gales maneja personalmente y no las delega en su 'nanny', aunque podría hacerlo. Y no solo por pasar el mayor tiempo posible con el número dos en la línea de sucesión al trono, sino para que este no tenga la percepción de que su madre no está volcada en él y muy pendiente de todo lo que hace.
"Quiere que George sepa que ella está presente en los momentos cotidianos, especialmente al principio y al final de la jornada escolar", señalan fuentes de su entorno al medio británico Radar. Son dos condiciones "no negociables" a la hora de formar al que en un futuro (aún lejano) será rey, lo que para Kate resulta esencial para que este acabe convirtiéndose en "un caballero de la realeza" de los pies a la cabeza. Alguien que represente con plenas garantías a la institución, y cuya personalidad esté claramente marcada por el servicio a su pueblo, la generosidad y "la diplomacia", subrayan.
La cuñada del príncipe Harry pretende ser "una influencia positiva y que dé estabilidad" al jovencito, para que cuando este crezca "sea tan sensato como su padre", Guillermo, y se mueva con la misma soltura y saber estar "en sus reuniones con los líderes mundiales", apostillan. Por todo ello, otras de las obsesiones que tiene Middleton es que sus hijos "lleven un vida lo más normal posible, a pesar de las circunstancias extraordinarias que les rodean" desde la cuna.
El nieto mayor de Carlos III y la recordada Lady Di estudia junto a sus hermanos en la Escuela Lambrook, ubicada cerca de la nueva casa familiar de Forest Lodge, en Windsor, a las que estos se mudaron hace pocos meses. Se espera que pronto pase a la escuela secundaria, con las prestigiosas St Edward's, Eton y Marlborough College como las tres principales opciones que barajan sus padres. De hecho, de un tiempo a esta parte, ambos están calibrando pormenorizadamente lo que tienen sobre la mesa a nivel académico, chequeando dichos centros educativos con visitas a los mismos y manteniendo diferentes encuentros con sus responsables.
