La vida del príncipe Rahim Al-Hussaini se convirtió, a través de una sucesión de giros inesperados, en la estela de quien vive, a su vez, los momentos más dulces —y agridulces— de su vida. El recorrido hasta su ascenso como Aga Khan V no ha estado marcado por una presumible felicidad, sino por el fallecimiento de su padre, quien marcó los pasos del líder espiritual
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Un recibimiento privado en el Castillo de Windsor
El rey Carlos III ha recibido al príncipe en el momento más importante de su vida: el primer aniversario de su nombramiento como el 50º imán hereditario (líder espiritual) de los musulmanes chiítas ismailitas. Un gesto que el monarca del Reino Unido enlaza con el legado de su madre, la reina Isabel II. La historia de los Aga Khan — cuenta la leyenda — pertenece en sí misma a una larga dinastía de reyes sin reino que descienden del profeta Mahoma, siguiendo una línea de construcción marcada por el peso de una historia tejida en oro.
Quien cumple un año de su nombramiento como líder espiritual es considerado uno de los hombres más ricos del mundo, tras la apertura del testamento de su padre, el Aga Khan IV, quien trasladó su histórico legado con su fallecimiento el pasado 4 de febrero de 2025. Fue entonces cuando comenzó una nueva era para una de las dinastías más ricas y enigmáticas de la sociedad, cuyo patrimonio ha continuado de la mano del líder espiritual, manteniendo los negocios familiares y una fortuna difícil de medir, ante la resolución de informes que estiman la riqueza personal de su padre en miles de millones.
Los lazos a través de Europa
Las amistades del 49º imán hereditario alcanzaban su plenitud a través de reyes y reinas marcados por un legado lleno de historia. Desde el rey Juan Carlos hasta la reina Isabel II del Reino Unido, quien brindaba al Aga Khan IV los honores propios de un jefe de Estado. Un legado que, a través de su madre, Carlos III ha querido replicar con un gesto lleno de significado.
Fue en la noche de ayer —4 de febrero de 2026— cuando el rey organizó una cena privada en el Castillo de Windsor “para conmemorar el primer aniversario de la adhesión” del Aga Khan V. Una fecha compleja que el príncipe Rahim Al-Hussaini ha vivido desde una perspectiva delicada, al tener que combinar en su memoria los recuerdos del fallecimiento de su padre y todo lo construido desde su nombramiento.
“Al completar el primer año de mi Imamat, me han conmovido profundamente los cálidos mensajes de felicitación recibidos de todo el mundo”, destacó, subrayando la importancia de su posición con una sincera confesión. “Mis visitas a la comunidad ismailí en todo el mundo me han traído una gran alegría y espero seguir conociendo a mi comunidad este año”, remarcó además, mostrándose inmensamente agradecido, especialmente, a los gobiernos que han permitido su presencia dentro del ámbito internacional.
Dos príncipes en una misma foto
Tras la cena celebrada a petición del monarca británico, los encuentros que remarcan los lazos familiares no han finalizado. Un banquete destacado por la vestimenta de gala y un legado con una Isabel II más presente que nunca. Tras el amanecer, ha sido el príncipe de Gales el siguiente en estrechar la mano del Aga Khan en el Palacio de Kensington. Un encuentro marcado por la sobriedad de quienes ostentan el futuro de unas relaciones que cuentan con una larga historia compartida.
Una vida de leyenda: la historia de un príncipe sin trono
Nacido en octubre de 1971, el actual Aga Khan es el hijo mayor de tres hermanos, fruto del matrimonio de su padre con la modelo británica Sarah Crocker Poole. Una historia de amor que se fue forjando con el tiempo, aunque el destino mantuvo una consideración distinta con su divorcio en 1995, en un momento vital marcado por una infancia que transcurrió entre Ginebra y París —y los veranos en Cerdeña—, donde desarrolló los estudios del ahora 50º imán hereditario.
Estudió en la Universidad de Brown, en Estados Unidos, y Dirección Empresarial en Barcelona, para unirse posteriormente a la Red de Desarrollo Aga Khan (AKDN), la principal organización filantrópica de la familia, que se ocupa principalmente de cuestiones de salud, vivienda, educación y desarrollo económico rural, trabajando en más de 30 países con un presupuesto anual de alrededor de 1.000 millones de dólares destinados al desarrollo sin fines de lucro.
Su historia más personal
La historia vinculada a su posición económica es una de las más atractivas del mundo. Sin embargo, el amor no acompañó a una trayectoria marcada por el destino. Pasó por el altar tras encontrar el amor en la modelo estadounidense Kendra Spears, en una espectacular ceremonia por el rito musulmán que culminó en el Castillo de Bellevue. La modelo se convirtió en princesa, aunque el matrimonio decidió poner punto y final a una historia de ensueño en 2022.
Un matrimonio que forjó el legado de una herencia de amor, con el nacimiento de dos hijos: los príncipes Irfan y Sinan, nacidos en 2015 y 2017, respectivamente. Ahora, tal y como se explica en su web oficial, Aga Khan Development Network, el nuevo Aga Khan destaca su descendiente directa del profeta Mahoma a través de su hija, Hazrat Bibi Fatima, y del primo y yerno del Profeta, Hazrat Ali, el cuarto califa correctamente guiado del Islam y el primer imán chií.
