"¿Fue la acaudalada Tracy Amon la que sacó a la bella Adriana Abascal del corazón del príncipe?". Con estas palabras, el medio de comunicación italiano Oggi se pregunta -que no confirma- si Manuel Filiberto de Saboya ha rehecho su vida apenas unas semanas después de su ruptura confirmada por ¡HOLA! con la modelo y empresaria mexicana. La historia rápidamente cogió vuelo, en parte porque se trata de la esposa de un magnate suizo que falleció durante el proceso de divorcio, convirtiéndola a ella en una mujer muy rica, según el citado medio. Sin embargo, en cuestión de horas el príncipe italiano ha puesto fin a los rumores con un contundente comunicado.
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En su cuenta de Instagram personal, pero con el sello de la Real Casa di Savoia, el príncipe matiza que "no existe ninguna relación sentimental en curso con la señora Tracey Amon, ni ningún vínculo entre esta última y la anterior relación con la señora Adriana Abascal" Manuel Filiberto explica en su comunicado que esta historia se ha extraído de una fotografía de ellos juntos, que fue tomada en Nueva York en el año 2024 en el marco de un encuentro publicitario. "Imágenes de este tipo son habituales en eventos públicos, donde numerosos invitados solicitan una foto con el príncipe, sin que ello tenga ningún significado personal", añade su oficina de prensa.
"La narrativa propuesta, además de carecer de fundamento, resulta ofensiva e irrespetuosa, tanto hacia la señora Adriana Abascal como hacia el propio Príncipe, en un momento particularmente delicado de su vida privada. Atribuir a terceros roles o responsabilidades inexistentes contribuye a difundir una representación engañosa que no se corresponde con la realidad de los hechos", explica al tiempo que exige un desmentido rotundo.
¿Quién es Tracey Amon?
Aunque su nombre no es demasiado conocido, la suya es una presencia habitual en la alta sociedad de Mónaco, Nueva York y Londres por su matrimonio con el magnate suizo Maurice Amon y, sobre todo, por los litigios y las disputas legales que mantuvieron durante su ruptura, que se hizo pública por primera vez en el año 2015 y gracias a prensa especializada en arte, ya que al parecer el magnate retiró de su casa de Nueva York una colección valorada en 25 millones de dólares justo antes de presentar la demanda de divorcio en un tribunal de Mónaco, donde no se reconocen los bienes gananciales.
Tal y como advierte Monaco Life, ella alegó que la casa de Nueva York era el hogar de la pareja para recuperar parte de esa colección, fue entonces cuando su marido contraatacó mostrando el contenido de su vestidor en Montecarlo y con una frase que se ha hecho un emblema de este proceso: "El hogar es donde estén tus zapatos". El citado medio monegasco aseguró que durante los ocho años que duró el matrimonio, ella recibió 70 millones de dólares en regalos.
En medio de esta batalla, en el año 2019, tal y como confirmó su abogado a Nice‑Matin, Maurice Amon murió durmiendo en su villa de Saint‑Tropez, un hecho que marcó el inicio de una larga disputa sucesoria entre su viuda y su hijo, Albert Amon; años después, el Tribunal Federal suizo determinó que Maurice residía en Mónaco al momento de su fallecimiento, lo que debilitó la posición de Tracey en la reclamación de la herencia, así lo explica Gotham city, que añade que obtuvo un acceso "limitado" a la fortuna.
