Cualquier padre o madre se ha llevado en más de una ocasión las manos a la cabeza por la letra de las canciones que escuchan los niños. Letras que en muchos casos no son para nada apropiadas para menores de edad y que no es extraño que suenen en contextos infantiles, con niños de corta edad, sin que los padres puedan hacer nada por evitar que las oigan y que, además, incitan a ciertos tipos de comportamiento nada adecuados que estas canciones ayudan a normalizar. Por eso preocupa tanto a los progenitores, pero en lo que a audio se refiere, es necesario poner también el foco en los pódcasts, pues son un formato de éxito y al alza ahora mismo en España. Lo que se dice en ellos también debe ser tenido en cuenta y es importante evitar llevarnos ninguna sorpresa desagradable cuando nuestros hijos están escuchando uno.
Para ti que te gusta
Lee 5 contenidos gratis al mes con
solo registrarte
Oferta de San Valentín: navega sin
límites durante 1 año desde 11,90€ conun 75% de descuento
Este contenido es solo para
suscriptores
Oferta de San Valentín: navega sin
límites durante 1 año desde 11,90€ conun 75% de descuento
Este contenido es solo para
suscriptores
Oferta de San Valentín: navega sin
límites durante 1 año desde 11,90€ conun 75% de descuento
TIENES ACCESO A 5 CONTENIDOS DE
Recuerda navegar siempre con tu sesión iniciada
Por suerte, ya hay profesionales trabajando para que eso no ocurra, para que los padres sepan, al igual que ocurre con una película o con un videojuego, si el contenido auditivo al que acceden sus hijos es apto para su edad. Profesionales como Laura Martínez Otón, profesora e investigadora de la Universidad de Nebrija y doctora en Comunicación, que ha lanzado, junto a otros profesores universitarios, Audio ConSentido, proyecto impulsado por las universidades Nebrija, Rey Juan Carlos y Francisco de Vitoria junto a IcMedia, que ha puesto en marcha un sistema de calificación por edades para audio. Hemos hablado con Martínez Otón sobre como afecta a los niños, a su desarrollo, el contenido que escuchan y qué hacer para filtrarlo.
Los expertos nos han dicho en nuestras investigaciones que escuchar algo que no es apropiado para su edad, porque no son capaces de asimilarlo, afecta a su desarrollo cognitivo y emocional.
Ahora parece que va a ser una realidad la prohibición de las redes sociales a menores de 16 años, pero tenemos completamente normalizado, desde hace décadas, el sistema de calificación por edades en las películas, series televisivas y videojuegos. ¿Qué ocurre con lo que los menores escuchan? ¿Por qué no existe ese sistema en las canciones, cuando hay algunas cuyas letras son claramente propias de un público adulto?
Me dedico a la educación, así que trabajo en evitar que la prohibición sea la mejor opción. Indudablemente hay que regular, pero creo que los adultos debemos acompañar a los menores en el consumo que hacemos del contenido audiovisual y eso implica que los padres o tutores y profesores tengan una formación previa para saber a lo que se enfrentan. No existe o, al menos, yo no conozco, una clasificación por edades para la música a nivel mundial.
¿Es viable establecerlo en las canciones?
De todos los contenidos es el más difícil de clasificar. Es quizás uno de los contenidos más complicados de gestionar a la hora de educar. Porque esas canciones están por todas partes. Creadas con ritmos que enganchan e invitan a bailar, a veces sin saber lo que están diciendo, se consumen en el pasillo de los yogures del súper, en el coche o en el patio del colegio. Lo que funciona es bajar el volumen o apagar la radio si vas en el coche con niños y la canción no es apropiada, y eso tiene que ver con la difusión o distribución de la música; es muy difícil colocar en una canción un distintivo de calificación por edades.
Los videojuegos lo llevan en la carátula, las películas y series al empezar, los pódcast en la plataforma cuando los descargas o al inicio con un audio identificativo. Pero una canción que se reproduce de forma más rápida y de manera mucho más multicanal, ¿dónde lo incluyes?
Ya hay un proyecto de calificación por edades de los pódcasts; ¿en qué consiste este proyecto y a qué pódcasts afecta?
Un grupo de profesores universitarios investigadores del audio junto a IcMedia, a través del proyecto “Audio ConSentido”, hemos creado el primer código de calificación por edades para los pódcasts. Hemos trabajado con padres, profesores, psicopedagogos e industria para consensuar una clasificación atendiendo a diferentes valores (lenguaje, violencia, miedo, angustia, adicciones…) Estas temáticas se cruzan con seis rangos de edad (desde Contenido Infantil hasta Contenido Adulto) y cinco niveles de intensidad en el tratamiento de la información (desde la mención leve hasta la presentación idealizada).
Esto permite asignar una ccalificación a cualquier pódcast, a cualquier contenido de audio que advierte al consumidor, a los padres, por dónde va ese contenido. Es un código que se puede usar en cualquier audio digital. El código es gratuito y los creadores lo pueden descargar aquí en las cuatro lenguas cooficiales de España (icmedianet.org). Lo ideal es que lo incluyan todos los pódcasts. Ahora mismo lo está usando RNE para sus contenidos de audio en su plataforma, una de las más amplias y completas en España.
No es prohibir, sino dotar a las familias y educadores de herramientas eficaces para tomar decisiones informadas, protegiendo a la infancia de contenidos nocivos que pasan por la violencia gratuita o el lenguaje ofensivo.
¿Por qué es necesario también este sistema de clasificación en los pódcasts?
La investigación que hacemos desde las universidades Nebrija, Francisco de Vitoria y Rey Juan Carlos detecta que los sistemas de calificación por edad existen en videojuegos, en series o películas y no en audio. Ahora mismo el pódcast es una industria cultural en auge con una penetración solo en España de casi el 50%; España es de los países europeos donde más se consume pódcast.
Cuando hay niños, se escucha en familia, pero también puede ser una alternativa a las redes sociales o plataformas digitales de entretenimiento; sin embargo, los padres van a ciegas hasta ahora porque no había nada que les orientase. Con este código que incluye el productor del pódcast saben que tienen la confianza de que es un contenido apto para la edad que buscan. Lo que escuchan, hemos corroborado que afecta positiva o negativamente en su desarrollo a todos los niveles.
Los adultos debemos acompañar a los menores en el consumo que hacemos del contenido audiovisual y eso implica que los padres o tutores y profesores tengan una formación previa para saber a lo que se enfrentan.
¿Puede establecerse como de obligado cumplimiento para todos los podcasts, al igual que ocurre con las películas?
Si la ley lo llega a recoger como ocurre ahora con otras industrias, sí. Nosotros este proyecto lo hemos presentado ante la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia y ante el Ministerio de Transformación Digital. Los responsables lo han recibido con interés, pero en materia de legislación en este ámbito es lento y complicado. Hay que recordar que el gobierno tiene encima de la mesa un Proyecto de Ley de protección a menores en entornos digitales que no saca adelante porque no hay consenso parlamentario. Y la clasificación del audio además no se contempla en este proyecto.
Todos sabemos cómo se encuentra el Parlamento en España actualmente a la hora de aprobar leyes y llegar a acuerdos. Si miras a los países de alrededor, ya lo decías antes, es más efectivo para la opinión pública un titular de prohibición que de regulación positiva. Pero España podría ser pionera en implementar nuestro código de calificación y regular el consumo de audio.
¿De qué manera afecta a los niños y a los adolescentes la letra de las canciones que escuchan?
Los expertos nos han dicho en nuestras investigaciones que escuchar algo que no es apropiado para su edad, porque no son capaces de asimilarlo, afecta a su desarrollo cognitivo y emocional, puede generarles ansiedad, depresión o comportamientos inadecuados. Si esto lo llevas a las letras de las canciones, el efecto podría ser parecido. Esta situación supone que los padres deben hacer un esfuerzo por contextualizar lo que se dice.
Lo que no podemos es dejarles que escuchen en soledad canciones que igual no entienden. Creo que hacer una escucha juntos y hablar sobre ello puede ayudar. Siempre ha pasado, no es algo nuevo. Yo recuerdo letras de canciones de los 80 y 90 que ahora, fuera de contexto, suenan terribles.
Los pódcasts solemos asociarlos a un contenido más 'blanco', más inocuo. ¿Es así? ¿Acceden los menores a pódcasts que no son aptos para su edad?
Hay de todo. Los pódcasts son un formato de distribución que van desde un conversacional donde se dicen barbaridades que un menor no sabe digerir, hasta conversaciones enriquecedoras para un aprendizaje positivo. Con los pódcasts pueden descubrir historias de personas increíbles, también pueden aprender historia, literatura, cine o teatro…Pero por otro lado, pueden escuchar una ficción sonora de crímenes -el true crime es muy habitual en el pódcast- que no es apropiada para una niña de 9 años.
Ese pódcast de true crime, puede ser de una calidad asombrosa desde el punto de vista periodístico, pero le puede afectar a un niño de 7 años que no entiende un parricidio contado con pelos y señales, o las torturas a un detenido por Hamás en Gaza. El pódcast ofrece grandes oportunidades para la información, el entretenimiento y la cultura en general, te sitúa en el análisis, en la profundidad a la que no llegan los medios, pero no todo lo que se dice en los diferentes títulos que existen es apto para todos los públicos.
¿Cómo les afecta escuchar ese contenido?
Hemos comprobado con los expertos en educación y psicopedagogos que las consecuencias del contacto precoz con contenidos inadecuados a su edad y sin supervisión parental pueden acarrear daños psicológicos o emocionales, empujarles a la desinformación, a la manipulación, pueden incitarles a las adicciones o autolesionarse.
Entiendo que nos preocupemos por las redes sociales, pero el consumo de audio digital puede tener efectos muy negativos. Necesitamos establecer este código cuanto antes y estaría bien que la industria se autorregulase para dar también seguridad a los padres. Creo que como madre me daría de alta, pagaría y sería la mejor clienta de una plataforma de audio que me ofrece este código, es decir, seguridad para mis hijos.
