Ni sencillos ni recargados, los vestidos de novia de 2026 apuestan por estos detalles
Flores en relieve, abrigos, capas, detalles joya... Lo más extraordinario de la Alta Costura sirve de inspiración para Rosa Clará Couture 2026, una colección vibrante en la que artesanía y vanguardia van de la mano
Las grandes casas de Alta Costura llevan décadas demostrando que la moda puede ser mucho más que una prenda: un ejercicio de artesanía, técnica y emoción entendido casi como una obra de arte. Bordados que se construyen puntada a puntada, flores modeladas en relieve, capas con presencia casi arquitectónica o abrigos concebidos como parte esencial del vestido han protagonizado algunos de los desfiles más memorables, poniendo en valor el tiempo, el oficio y el saber hacer del taller. Ese imaginario, donde la tradición dialoga de forma natural con la innovación, es especialmente habitual en el universo nupcial y encuentra una de sus expresiones más cuidadas en Rosa Clará Couture, la línea en la que la diseñadora catalana da rienda suelta a sus propuestas más elaboradas, sofisticadas y profundamente artesanales.
Para ti que te gusta
Este contenido es exclusivo para la comunidad de lectores de ¡HOLA!
Para disfrutar de 5 contenidos gratis cada mes debes navegar registrado.
La fuerza del diseño reside en su construcción: drapeados que aportan volumen, movimiento y una lectura casi escultórica del vestido. En un escenario de ensueño, la modelo posa con vestido de novia Rocío, en crepé bielástico con gasa de seda, drapeado y espalda con abertura.
Diseñado parasorprender cuando la novia se da la vuelta, con una espalda que queda al descubierto y redefine la silueta,el modelo Ria, de dos piezas, en crepé bielástico, espalda descubierta y capa de georgettefino.
Hay vestidos queno copian una década, sino que capturan su espíritu y el modelo Rayma, un vestido de novia confeccionado en sarga, con talle bajo adornado con flores y falda con volumen, supone un sutil guiño a las siluetas de los años 20.
La cintura bajaes la opción predilecta de muchas novias para lograr el efecto óptico de estilizar el torso. Hay cortes clásicos que enamoran, como el de Reika, un vestido con volumen, elaborado en crepé bielástico y con falda confeccionada en mikado, tirantes, escote cuadrado y espalda abierta.
El delicado brillo y la caída fluida del satén hacen de este tejido una elección imbatible para una boda al atardecer. La sencillez no eclipsa a la sofisticaciónde este modelo, el vestido de novia recto Rimar, en crepé satén con cuerpo drapeado y manga caída.
Para una entrada nupcial de alto impacto, el vestido con corte de sirena se postula como la gran apuesta; también es importante que tenga detalles en rincones estratégicos. Cuello halter, espalda joya y corte de sirena dotan de una singularidad muy especial al modelo Remy, un vestido de novia largo en crepé bielástico.
Las joyas en lugares estratégicos, como la espalda y las mangas, aportan el twistvanguardista. Un buen ejemplo lo encontramos en este diseño con una amplia abertura en la espalda, trufada de joyas, reclama el protagonismo en el modelo Regina, una creación de corte sirena en crepé, con escote barco y manga caída
En un delicado ejercicio de mímesis, las transparencias se funden con vestidos minimal. El día de tu boda puedes ir sencilla y original. Para muestra, el vestido palabra de honor Rilke, en crepé bielástico y con un abrigo en georgettefino de escote barco y manga larga. Todos los modelos pertenecen a la Colección Couture 2026, de Rosa Clará. Las joyas son de José Luis Joyerías.