No sé tú, pero a mí no siempre me resulta sencillo idear conjuntos diferentes para cada día de la semana. Hay ocasiones en las que me quedo sin ideas y es entonces cuando recurro a una de las fórmulas que llevan salvando mis mañanas frente al armario durante años: la de construir un total look utilizando varias prendas de un mismo color.
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Mi experiencia en moda y los consejos que he ido absorbiendo en la última década por parte de estilistas, diseñadores y prescriptoras, me ha enseñado que estas apuestas monocromáticas son una gran solución para vestir rápido, fácil y bien cuando me falta inspiración.
Y aunque resulta complicado fallar en estos casos, sí corremos un pequeño riesgo al apostar por esta forma de vestir —que en mi caso, al menos una vez a la semana, consiste en ir completamente de negro—. Me refiero a que el resultado sea un look aburrido o algo desaliñado, a que aquellos básicos se confundan por simples, en lugar del minimalismo elegante que quiero transmitir con ellos.
Para evitar que esto suceda, la estilista Anastasia Symiriotis guarda varios ases bajo la manga. Esta asesora de moda alemana, que desarrolla su trabajo entre Düsseldorf y París, nos ha dado varios trucos para conseguir que nuestros looks monocromáticos se vean mucho más elevados, sin importar que estén formados por prendas de Zara o cualquier otra firma asequible. "Las texturas son mi herramienta favorita, es así como logras que un conjunto 'sencillo' se vea caro e intencionado", asegura.
Es decir, que aunque optemos por el mismo color, juguemos con la composición de las prendas: un pantalón de traje junto a una americana de tweed, una falda midi de cuero con una camisa satinada, un vaquero combinado con una blusa de seda... Lo que podemos resumir en mezclar una textura más 'pesada' o gruesa con una más ligera, generando así un interesante contraste visual.
"También utilizo los colores y estampados de una manera ligeramente ecléctica, pero que siguen teniendo sentido juntos", explica la estilista. "Trabajar con ellos es una de las mejores maneras de corregir proporciones y jugar visualmente con el cuerpo. No es solo bonito, es inteligente".
La regla que siempre funciona en moda
Si no quieres pensar demasiado en posibles combinaciones, puedes seguir la norma del 70-30 que defienden los expertos, independientemente de si estamos construyendo o no un look monocromático.
"Es un trucazo de estilo para aquellas ocasiones en las que pensamos que un conjunto no está mal, pero sabemos que le falta algo", dice el diseñador español Juan Avellaneda. "El 70% de las prendas deben ser básicas, y el 30%, aquellas piezas con mucho más rollo, más especiales".
En el primer grupo, sugiere opciones como una americana negra o un abrigo liso de pana, y en el segundo, accesorios como un bolso llamativo, unas bailarinas animal print o una falda con una textura especial. "Esto es algo que Victoria Beckham hace a la perfección", asegura el creativo. Y es cierto: la exintegrante de Spice Girls y actual diseñadora, sigue desde hace años esta regla en su armario, empleándola especialmente en aquellos total looks con colores neutros como el negro (su favorito) o el blanco.
Y no es la única que nos anima a aplicar el 70-30 en nuestros conjuntos de un solo color, también las estilistas de Zara proponen hacerlo esta temporada, no solo jugando con las texturas, como explicaba Symiriotis, sino añadiendo elementos que evitan la monotonía cromática. Un jersey anudado a la cintura, una camiseta roja que contrasta con un traje de dos piezas en marrón o una esponjosa bufanda de flecos muy diferente al tweed que forma el conjunto principal.
