Es cierto que en los looks de trabajo de la reina Letizia podemos encontrar claves de estilo verdaderamente útiles para estar elegantes a la par de que cómodas, pero son las aristócratas veinteañeras, como es lógico, las que están a la cabeza de las últimas tendencias. Ellas imponen para que, unas semanas más tarde, el resto de mujeres de sangre azul sigan la estela, de ahí que estemos siempre en la búsqueda de nuevas 'it girls' para inspirar nuestras próximas compras. Así fue como dimos, hace un par de años, con el perfil de la modelo Benedikte Thoustrup, la novia de Nicolás de Dinamarca, conde de Monpezat. Fue un flechazo instantáneo y hasta protagonizó la portada de FASHION mayo en 2025. Desde entonces, seguimos sus consejos de moda como se sigue un manual de instrucciones de IKEA, al pie de la letra, y su más reciente apuesta con prendas asequibles demuestra por qué.
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El truco de Benedikte Thoustrup para elevar sus looks de oficina
Desde que la novia de Nicolás de Dinamarca hizo su debut como modelo en las pasarelas de Copenhague, capital de la moda más rompedora de Europa, se coló en el radar FASHION para quedarse. La empresaria y el sobrino del actual rey Federico X llevan juntos desde la adolescencia y cada paso que dan, desde mudarse juntos hasta emprender juntos, nos hace pensar que pronto podrían sonar campanas de boda. Pero no nos adelantemos: lo que hoy nos ocupa es el estilazo de 'Bene' y cómo consigue que un look lencero sea apto para un día de oficina.
Estas prendas de tejido satinado se idearon para ser llevadas únicamente dentro de casa o debajo de la ropa de calle. De hecho, no fue sino hasta los años 90 que el vestido lencero se impuso como un básico más de nuestro armario cápsula. Es tan versátil que no solo nos atrevemos a lucirlo en fechas importantes: con zapatillas o taconazo, el 'slip dress' se ha incorporado a nuestro día a día, pero no vale para cualquier plan. Sigue teniendo, queramos o no, esa connotación de sensualidad que en un ambiente laboral debe evitarse, así que la clave está en cómo se combina.
Cómo llevar un vestido lencero al trabajo sin perder la elegancia
No es secreto para nadie que los minivestidos lenceros de bajo asimétrico están en plena tendencia este invierno: se llevan tanto encima como debajo de los jerséis de cuello vuelto y también, con pantalones de traje como parte inferior del conjunto. Incluso las faldas -lenceras y asimétricas- tienen esta doble utilidad porque puedes ponértelas, igualmente, por encima de un pantalón sastre ancho y fluido para darle un aire contemporáneo y vanguardista al look. Esto explica que, apenas vimos la combinación que sacó Benedikte con estas piezas de H&M en color negro, nos invadieran las ganas de copiarla.
Este jersey de lana en color negro y cuello vuelto, de H&M (49,99 euros), contrasta por la densidad de su tejido y las líneas puras de la prenda con la fluidez y delicadeza de la falda satinada y asimétrica, también de H&M (19,99 euros), cuyo bajo se remata con un delicado ribete de encaje. Como complementos, eligió un bolso de hombro plisado con efecto piel al tono (19,99 euros), salones forrados con encaje negro y adornados con un lazo (39,99 euros), pendientes con una perla colgante y brazaletes de abalorios 'maxi' en rojo oscuro.
De cotidiano a formal y viceversa: es tan sencillo como añadir una blusa satinada como esta, de H&M (34,99 euros), que tiene ese detalle de bufanda incorporada que sabemos que fascina a Sassa de Osma y que aporta una sofisticación clásica que resuelve el look. Le mezcla de texturas y acabados es lo que hace que la apuesta de 'Bene' sea tan interesante, ya que el punto grueso del jersey consigue relajar la imagen sensual y festiva que tenemos de las faldas y los vestidos lenceros.
