Atrás han quedado aquellos días en los que la alfombra roja era un mero trámite para dar paso a lo que realmente nos importaba: las premiaciones o estrenos las películas más esperadas. Algunos posados han causado tal impacto que, años más tarde, seguimos recordándolos, pero hay poco de espontáneo en todo ello. Detrás de estos momentazos de moda y cine, suele existir un equipo de estilistas, maquilladores, peluqueros e incluso, expertos en comunicación que estudian cada detalle del look para transmitir un mensaje concreto, cuyo efecto en las audiencias tiene casi más importancia para el actor que las críticas a su última película. Nada se deja al azar.
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Adiós a las alfombras rojas tradicionales
Hablamos con nuestra estilista experta, Vanesa D'Amico (@vanesadamicostylist), para desgranar la metamorfosis de las alfombras rojas: ¿Cómo se han convertido en el principal escenario sobre el cual brillar? Primero que nada, debemos tener claro que nada de esto puede reducirse a la simple elección de un vestido: "Se trata de un engranaje de marketing y branding, product placement, visibilidad de marcas y, en definitiva, la construcción de una narrativa alrededor del artista", nos explica.
Buscar la viralidad
"Un ejemplo reciente es Sydney Sweeney, quien asistió a una gala con un vestido plateado transparente de Christian Cowan que fue muy viral. Esta aparición concreta generó un impacto visual inmediato y una asociación vestido-artista difícil de olvidar, independientemente de su trabajo en cine o televisión. Hoy en día, sobre todo, la moda en las alfombras rojas continúa siendo una poderosa herramienta de marketing y storytelling, que eleva el rol del artista más allá de su obra y lo conecta directamente con marcas y audiencias". La protagonista de Euphoria y Cualquiera menos tú es plenamente consciente del poder que tienen sus elecciones de estilo. Cada una de ellas se traduce en 'likes', artículos, búsquedas en Google y, lo más importante, oportunidades de trabajo.
Vanesa lo confirma: "Todo ello también incrementa, además, el interés de las marcas: las casas de alta costura buscan a estos artistas para promocionar sus diseños y productos, lo que se traduce en más contratos y colaboraciones". No hace falta ahondar en la polémica de su contrato millonario con la firma estadounidense American Eagle. Lo cierto es que, bien o mal, se habla de ella. En la era de la hiperconectividad, la peor condena es la irrelevancia.
De 'Barbie' a 'Miércoles', el método que lo cambió todo
Mientras otras muchas actrices de su generación han tomado la costumbre de mimetizarse con sus personajes para captar la atención de las audiencias y llevarlos a las salas de cine, como Margot Robbie hizo con Barbie, o como Ariana Grande hizo con Glinda, la Bruja Buena. La lista de artistas que aplican el método Stanislavski más allá de los rodajes solo crece, pero ¿es realmente efectivo? Nuestra experta piensa que sí: "Las productoras utilizan la imagen estética del artista como vehículo de promoción para el proyecto audiovisual que representa. Esta imagen beneficia al proyecto cuando está estratégicamente estudiada".
El método de interpretación que acuñó el ruso Konstantín Stanislavski a finales del siglo XIX parte de que los actores deben experimentar sus personajes de manera auténtica, una práctica también conocida como method acting que en los últimos años se ha llevado llevado también a la alfombra roja: los estilistas conciben para sus clientas, las actrices, diseños inspirados en sus películas, creando así una poderosa alianza entre cine y moda. A esto se le llama method dressing.
"Un ejemplo actual de esta estrategia es Ariana Grande, quien ha extendido la estética de su personaje, Glinda en la película Wicked, a sus apariciones en eventos públicos. Sin embargo, no se trata de una práctica nueva, ya en los años 50, Audrey Hepburn utilizó vestidos de la película Sabrina para asistir a estrenos internacionales, trasladando el personaje a su propia imagen y reforzando así promocionar el filme".
¿Coincidencia o consecuencia? En la prensa especializada, se especula desde 2024 que Ariana está deseando ser protagonista de la próxima película sobre la vida de Audrey Hepburn, quien fue la principal musa de Hubert de Givenchy desde 1954 hasta el día de su muerte.
Atrae el papel que deseas, como Ariana Grande
Ya es imposible negar que la estética de la cantante se ha transformado por completo hasta adoptar todos los códigos de indumentaria de los años 50 y, entre ellos, muchos de los que marcaron el armario de Hepburn, desde la falda armada y los guantes satinados hasta su peinado insignia de moño con flequillo corto.
Aquí desbloqueamos un nuevo nivel. El estilismo correcto puede ayudarte a promocionar la película en la que estás trabajando, pero también puede atraer ese rol que aún no te ha llegado y con el que tanto sueñas. Si los productores o directores de casting comienzan a asociar tu imagen a lo que ellos están buscando, tienes más posibilidades de recibir la ansiada llamada.
El estilista, un aliado necesario en 2026
Con cada año que pasa, la figura del estilista adquiere todavía más importancia. Del mismo modo que, en 2026, el trabajo del actor no se limita a hacer películas, "su trabajo no se limita a escoger ropa o accesorios", insiste Vanesa. Si el actor busca amplificar su presencia como embajador de marca, creador de contenido o emprendedor, necesita el estilo adecuado. "Es un creativo de la imagen que traduce ideas abstractas en elementos visuales concretos, interpreta conceptos a través de la indumentaria, construye una identidad visual y genera coherencia entre la historia, la marca o la persona a la que asesora. Y eso, sencillamente, no pasa de moda".
