Discreta, elegante y con un estilo atemporal, Inés de Cominges ha comenzado el año apostando por uno de los estampados con mayor carga histórica y simbólica de la moda: el tartán escocés. La aristócrata madrileña, afincada en París desde hace más de una década, ha sorprendido con un look de inspiración británica protagonizado por una capa roja de cuadros que conecta tradición, modernidad y savoir faire europeo.
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Hija de Rafael de Cominges, perteneciente a un antiguo linaje francés, Inés encarna ese equilibrio natural entre charme francés y sofisticación española que tanto seduce a las firmas de moda. En este inicio de año, además, estrena nuevo corte de pelo —un bob cómodo y actual—, reforzando esa imagen effortless que la define. Y lo hace recuperando un tejido con siglos de historia, asociado tanto a la realeza como a la rebeldía cultural.
El look: tartán rojo, vaqueros y merceditas joya
El look gira en torno a una pieza muy especial: la capa Ellioth de tartán rojo de la firma española Laganini, una chaqueta de edición limitada que combina artesanía, elegancia atemporal y diseño contemporáneo. Confeccionada en España y con un precio de 175 euros, esta prenda destaca por su corte recto, su cuello mao, los bolsillos de solapa, los botones cuidados al detalle y una capa superpuesta. El tartán rojo, intenso y vibrante, se convierte en el auténtico protagonista.
Inés la combina de forma magistral con unos vaqueros rectos, demostrando que una prenda de inspiración histórica puede integrarse sin esfuerzo en un look cotidiano. A los pies, merceditas de Chatelles —la firma de sleepers que dirige junto a su marido, François du Chastel— en charol negro con hebillas joya, aportando un punto parisino y femenino.
Además del modelo rojo, Inés también ha lucido esta misma capa en beige. La prenda está disponible asimismo en azul y verde, reinterpretando el tartán desde diferentes registros cromáticos.
Slow fashion, color y diseño con alma
Detrás de esta capa está Laganini, la firma fundada en 2023 por la diseñadora Ángela Jordá. El proyecto nació desde una hoja en blanco y con una idea clara: crear piezas únicas, especiales y de calidad, pensadas para una mujer insider que entiende la moda como forma de expresión.
El nombre, descubierto durante un viaje a Croacia, es toda una declaración de intenciones. Laganini significa “tómatelo con calma”, una filosofía que se traduce en una apuesta firme por la slow fashion, las ediciones limitadas y la producción responsable en España.
El tartán: de símbolo de clan a icono de moda global
Pocos tejidos tienen una historia tan rica como el tartán. Nacido como sistema de identificación de los clanes escoceses, donde cada patrón y color reflejaba el entorno natural y la pertenencia familiar, el tartán fue durante siglos un código visual de identidad y lealtad.
Tras la derrota escocesa en la batalla de Culloden, el Dress Act de 1746 prohibió su uso, convirtiéndolo en un símbolo clandestino de resistencia y orgullo nacional. Paradójicamente, siglos después, la reina Victoria lo rescató y lo elevó a tejido aristocrático, dotándolo de un nuevo significado ligado a la realeza y al romanticismo.
En el siglo XX, el tartán vivió una nueva transformación: Vivienne Westwood y Alexander McQueen lo convirtieron en emblema punk y antisistema, mientras firmas como Burberry lo integraban en el imaginario del lujo británico. Desde entonces, el tartán ha transitado entre la alta costura, la cultura pop, el grunge y la moda contemporánea, demostrando una capacidad única para reinventarse.
Inés de Cominges: estilo, familia y vida entre Madrid y París
Casada con el aristócrata belga François du Chastel de la Howarderie, Inés reparte su vida entre Madrid y París, donde se ha convertido en una de las prescriptoras de moda más interesantes del panorama europeo. Alegre, familiar y activa, ella misma se define así: “Siempre he sido muy defensora de la moda española. Soy fan. Sigo las tendencias que encajan con mi estilo y luego me las apropio”, contaba en una entrevista para ¡HOLA! el año pasado.
Para Inés, la moda es una extensión de su estado de ánimo: “Cada día escojo mis looks según cómo me siento”. Y si hay un icono que la inspira, lo tiene claro: “Para mí, un icono de estilo es Grace Kelly, y la elegancia personificada es mi madre”.
