¡Abran paso a las nuevas generaciones de royals! Si los más jóvenes de las casas reales están en boca de todo el mundo, a sus 21 años, Ingrid Alexandra de Noruega se ha consolidado como una de las princesas favoritas del momento. Heredera al trono del país nórdico, universitaria recién estrenada en Sídney, y dueña de un saber estar que cautiva en cada aparición pública. Así es la hija de Haakon Magnus y Mette-Marit de Noruega, una figura que no solo llama la atención por su papel institucional, sino por un estilo que la posiciona como referente de moda dentro y fuera de Europa.
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Desde que se mudara a Australia para estudiar su carrera universitaria, la joven parece estar viviendo uno de sus etapas más dulces, una en la que, alejada de estrictos códigos protocolarios, puede dejar ver su personalidad sin regirse a demasiadas normas. Ella misma lo confesó a NRK, el principal canal de televisión pública de Noruega, en una entrevista reciente: "Me siento libre, definitivamente siento que puedo ser yo misma", dijo.
Esa autenticidad de la que presume la joven se hace evidente en sus looks, que se han vuelto un poco más relajados e informales; más acordes con la indumentaria propia de las chicas de su edad. Así, bajo esta estela, la estilista de moda Bianca Barese (@bianca.barese) resume a la perfección el magnetismo de la noruega: "Desprende elegancia serena y minimalista. Se mueve con soltura entre la estética clásica de la realeza europea y una sensibilidad contemporánea muy marcada. Se nota que sus elecciones son precisas, limpias y siempre fieles a una imagen discreta, pero impecable", comenta.
En un momento en el que la moda royal vive una transformación profunda —con figuras jóvenes que buscan una identidad más auténtica y menos encorsetada—, Ingrid Alexandra de Noruega encarna ese equilibrio perfecto entre protocolo y espíritu generacional. No necesita grandes gestos ni estilismos recargados, ella es de las que siguen el "menos es más" y siempre aciertan.
La fuerza del minimalismo: así se viste una futura reina moderna
La princesa suma un vestuario pensado al milímetro. Bianca Barese lo explica con precisión: "En su armario predominan las siluetas depuradas, los tonos neutros y los tejidos de alta calidad". Esta preferencia por lo esencial la convierte en una figura especialmente interesante en la conversación actual sobre la moda, donde la atemporalidad se impone frente al exhibicionismo de tendencias pasajeras.
Los pilares de su estilo están perfectamente definidos: prendas bien estructuradas, líneas rectas y una paleta cromática que rara vez abandona los beiges, negros, grises o azul marino. Según la experta en moda, "Destacan los abrigos de líneas rectas, los vestidos midi estructurados y los trajes sastre que refuerzan su presencia". Es un vestuario pensado para acompañar su papel institucional sin restar naturalidad a su imagen.
La nieta del rey Harald representa bien a otras muchas otras royals jóvenes que, al escoger sus looks, apuestan por ropa de buenos patrones, confeccionada en tejidos impecables, y, a menudo, donde reine la discreción (de hecho, en su día a día, prefieren no ser tan vistas). Como remata la estilista, "apuesta por la atemporalidad, por la ausencia de estridencias y por accesorios discretos que acompañan sin robar protagonismo".
Este enfoque minimalista no implica frialdad: al contrario, su elegancia serena conecta con una sensibilidad nórdica muy reconocible que ha llevado a muchas consultoras de moda, y marcas, estar en las conversaciones de moda más prestigiosas. Un sello de estilo escandinavo donde la luz, la calma y la funcionalidad marcan el ritmo de cada look.
Herencia materna y sello propio
Ser hija de Mette-Marit de Noruega, una de las royals mejor vestidas de Europa, es crecer rodeada de una estética muy definida. Desde pequeña, Ingrid Alexandra ha crecido rodeada de vestidos vaporosos, tonos suaves, cortes depurados y un concepto de elegancia que huye siempre del exceso. Y es natural preguntarse cuánto de ese legado ha influido en la princesa.
Bianca Barese analiza esta herencia estilística desde su experiencia profesional: "Existe una continuidad clara entre el estilo de la princesa Mette-Marit y el suyo que se aprecia en la preferencia por la elegancia tranquila, los cortes clásicos y un sentido muy definido de la sobriedad". Una línea recta entre madre e hija es perceptible en muchas de sus apariciones, especialmente en los actos de mayor relevancia institucional.
Pero Ingrid Alexandra de Noruega no se limita a replicar códigos. Construye algo nuevo a partir de ellos. Tal como matiza la estilista, "Sin embargo, Ingrid Alexandra incorpora una mirada más moderna y juvenil, adaptando ese legado a un lenguaje visual propio". Este gesto —respetar la tradición pero llevarla a un terreno personal— es precisamente lo que la diferencia dentro del panorama royal.
Así, vemos cómo juega con trajes sastre más contemporáneos, introduce complementos depurados con un punto actual o apuesta por vestidos midi de estructura impecable que reflejan una silueta más joven, más urbana y más acorde al espíritu de una futura reina del siglo XXI.
Una 'royal' que marca tendencia internacional
Que Ingrid Alexandra de Noruega se encuentre en plena conversación de actualidad no es un fenómeno casual ni improvisado. Bianca Barese lo expresa con claridad: "A día de hoy, es uno de los iconos de moda reales jóvenes que más resuenan en el panorama de las celebrities porque representa a la nueva generación de royals; una donde son más cercanos, auténticos y con un estilo que combina tradición y modernidad sin aparente esfuerzo".
La combinación mencionada por la experta en moda es la clave de su resonancia internacional. Sus elecciones nunca resultan forzadas ni responden a estrategias evidentes. "Sus looks son equilibrados, actuales y profundamente coherentes con su identidad pública", añade la estilista.
El veredicto final de Bianca Barese sobre el armario de Ingrid Alexandra de Noruega es rotundo: "Esa solidez estética, sumada a su naturalidad, la convierte en una figura que inspira y que destaca dentro del panorama internacional". Un retrato perfecto de la joven royal.
