Este año vamos a oír hablar mucho de longevidad y de lucir la mejor versión de cada una sin transformarnos. Y esto es algo que se consigue con tratamientos mínimamente invasivos que consiguen ese efecto buena cara inmediato y esa piel sana a medio-largo plazo. En esta percha se encuentra los cócteles de vitaminas y ácido hialurónico para la piel. “Son tratamientos inyectables pensados para mejorar la calidad cutánea. No sirven para dar volumen ni para alterar la estructura y el volumen facial, sino para hidratar en profundidad, devolver luminosidad y reforzar la capacidad natural de regeneración cutánea. Son un tratamiento de base, que trabaja la salud de la piel desde el interior”, define la médico estético Rita Seco.
Para ti que te gusta
Lee 5 contenidos gratis al mes con
solo registrarte
Oferta de San Valentín: navega sin
límites durante 1 año desde 11,90€ conun 75% de descuento
Este contenido es solo para
suscriptores
Oferta de San Valentín: navega sin
límites durante 1 año desde 11,90€ conun 75% de descuento
Este contenido es solo para
suscriptores
Oferta de San Valentín: navega sin
límites durante 1 año desde 11,90€ conun 75% de descuento
TIENES ACCESO A 5 CONTENIDOS DE
Recuerda navegar siempre con tu sesión iniciada
Exactamente, se emplea una combinación de vitaminas, antioxidantes, péptidos y ácido hialurónico no reticulado. “Su objetivo no es rellenar, sino mejorar la calidad de la piel desde dentro, estimulando la regeneración celular, la hidratación profunda y la luminosidad”, confirma María Vicente, cirujana y médico estético.
Qué se infiltra exactamente y para qué
Aunque depende del diagnóstico que haga el médico de tus necesidades y de las propias fórmulas de los laboratorios, estos son los activos más habituales:
- Vitamina C: “Potente antioxidante, que estimula la síntesis de colágeno y mejora la luminosidad”, explica Virtudes Ruíz, cirujana y médico estético.
- Vitamina A: “Favorece la renovación celular y la textura de la piel”, según la doctora Vicente.
- Vitamina E: “Potente antioxidante que protege frente al estrés oxidativo”, continúa la doctora Ruíz.
- Vitaminas del grupo B (B5, B6, B12): “Reparadoras, mejoran el metabolismo celular y refuerzan la función barrera”, según la doctora Seco.
- Vitamina D (en algunos protocolos): “Refuerza la función barrera y regenera”, según la Dra. Vicente.
- Ácido hilaurónico: Se emplea ácido hialurónico no reticulado o mínimamente reticulado. “A diferencia de los ácidos hialurónicos reticulados, conocidos como rellenos, el no reticulado no crea volumen ni altera el diseño del rostro. Sirve únicamente para hidratar profundamente, mejorar la elasticidad y aportar confort a la piel”, aclara la Dra. Seco. Es decir, ha sido diseñado específicamente para mejorar la calidad de la piel. “Crea un entorno óptimo para que vitaminas y péptidos actúen de manera más eficaz. Además, ayuda a devolver ese aspecto de piel jugosa y flexible que se pierde con el paso del tiempo, sin modificar rasgos ni aportar relleno”, añade María Vicente.
- Péptidos: Se utilizan principalmente péptidos biomiméticos. Es decir, “moléculas que imitan señales naturales de nuestra piel. Algunos están orientados a estimular la producción de colágeno y elastina, lo que se traduce en una piel más firme y con mayor densidad dérmica. Otros tienen un papel claramente reparador, ayudando a acelerar los procesos de regeneración cutánea y a mejorar la calidad global de la dermis”, explica la médico María Vicente. Y también se pueden incorporan péptidos con acción antioxidante y calmante, que son especialmente útiles para reducir el estrés cutáneo y la inflamación de bajo grado. “En conjunto, su función es activar de forma controlada a los fibroblastos (que sintetizan nuevo colágeno y elastina) y optimizar la respuesta biológica de la piel, favoreciendo un aspecto más saludable y luminoso”, explica la Dra. Ruíz.
En qué consiste exactamente el tratamiento
Siempre comienza con una evaluación detallada (tipo de piel, edad, necesidades). Después se realiza una correcta limpieza y desinfección, y si es necesario (en función de tu sensibilidad) se aplica anestesia tópica (media hora antes). “El producto se aplica mediante microinyecciones intradérmicas con una aguja fina o dispositivo específico (tipo Dermapen)”, aclara Virtudes Ruíz. Y para terminar se aplica cosmética calmante y protección solar. “Es un procedimiento sencillo, muy rápido, y bien tolerado que dura aproximadamente 20-30 minutos”, especifica la doctora Vicente.
Para quién está indicado
Es un tratamiento que mejora la piel sin cambiar tu expresión y sin necesidad de recurrir a tratamientos más invasivos. Está especialmente indicado en pieles apagadas, deshidratadas, con pérdida de luminosidad o con signos de fatiga, cuando empiezan a aparecer los primeros signos de envejecimiento y si deseas mejorar la calidad de tu piel sin recurrir a rellenos. “También es una excelente opción como complemento a otros procedimientos médico-estéticos. Y es apto tanto para mujeres como para hombres, y se puede realizar en distintas etapas de la vida, siempre adaptando la formulación al momento cutáneo del paciente”, apunta Virtudes Ruíz. Las expertas aconsejan empezar con un protocolo de tres sesiones, a razón de una sesión al mes. “Después hay que seguir con un mantenimiento de una sesión cada tres o seis meses, en función de la edad y el estilo de vida del paciente”, aconseja Rita Seco.
Principales beneficios a corto y largo plazo, y algún 'pero'
El brillo es inmediato. A partir de la primera semana se nota una mayor hidratación y luminosidad, una piel más fresca. Y “a lo largo de las sesiones, la piel gana elasticidad, mejora su textura, se vuelve más uniforme, saludable y resistente a los agentes externos que la agreden”, según la doctora Seco. Eso sí, el beneficio a nivel celular no es visible de forma inmediata: “Este efecto es progresivo y natural, y en pocos meses se produce una mejora real de la calidad cutánea”, añade la Dra. Vicente.
En general, es un tratamiento seguro cuando está bien indicado y realizado por un profesional cualificado, pero, como cualquier acto médico, no está exento de posibles efectos secundarios o contraindicaciones. “Los efectos secundarios más frecuentes son leves y transitorios: enrojecimiento, ligera inflamación, pequeños hematomas o sensación de sensibilidad en las zonas tratadas, que suelen desaparecer en pocos días”, apunta la doctora Seco. Y está contraindicado en casos de embarazo, lactancia, infecciones activas en la zona o enfermedades autoinmunes no controladas (siempre a criterio del profesional médico), y es fundamental valorar previamente posibles alergias a alguno de los componentes. De ahí que sea fundamental “realizar una evaluación clínica previa, individualizar el tratamiento y adaptar el cóctel a cada tipo de piel, garantizando así un procedimiento seguro y con resultados naturales”, concluye la experta.
