Gabriella de Mónaco arranca 2026 igual que terminó el año pasado: dejando pistas, sutiles pero claras, de que su imagen está cambiando. La pequeña princesa, que acaba de cumplir once años, ha reaparecido junto a su familia en los actos de Santa Devota con una melena más larga, un tono menos rubio y una presencia que confirma que está entrando, poco a poco, en una nueva etapa. Igual que su madre, la princesa Charlene, Gabriella parece haber optado en los últimos meses por dejar crecer el pelo y acompañarlo de una estética menos infantil. Así, la hemos visto experimentar con flequillo recto, corte por encima de los hombros, trenzas, diademas y tocados. Ahora, ese recorrido empieza a dar forma a una imagen más definida, que apunta directamente hacia la adolescencia.
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Una melena strawberry blonde que marca el cambio
El pelo ha sido el gran protagonista de esta aparición. Gabriella luce ahora una melena más larga que en citas anteriores, llevada con la raya al lado y un flequillo lateral que ha ido dejando crecer con paciencia. El resultado es natural, armónico y muy favorecedor. Su tono rubio de la infancia ha evolucionado hacia un strawberry blonde, un rubio ligeramente más oscuro con matices cobrizos y rosados que cambian según la luz.
Lo ha llevado liso, con una leve ondulación en las puntas, y con un brillo impecable. Ese brillo tan característico del cabello infantil —sano, flexible, casi imposible de replicar en la adultez— refuerza la sensación de naturalidad que transmite.
Trenzas, diademas y pequeños guiños al pasado
El año pasado fue clave en esa transición. En el Pique Nique Monégasque, ese evento popular que, cada septiembre, reúne a la familia principesca con los ciudadanos en el Parque Princesa Antonieta, Gabriella sorprendió con un peinado de trenzas que encajaba a la perfección con el espíritu relajado del encuentro. Bajo los árboles y sobre manteles a cuadros, la imagen de los mellizos reflejaba cercanía y naturalidad, lejos del protocolo más rígido.
También la vimos apostar por una diadema trenzada con flores durante la celebración de los veinte años de reinado del príncipe Alberto, una jornada histórica en la que los Grimaldi se mostraron especialmente unidos. En otras ocasiones, Gabriella ha recurrido a diademas sencillas de diferentes colores o pequeños tocados infantiles, siempre discretos y muy acordes a su edad.
Ahora la pregunta es inevitable: ¿seguirá dejando crecer su melena en 2026? ¿Volverá al flequillo? ¿Se atreverá con peinados más elaborados o mantendrá esta línea sobria y elegante? Todo apunta a que seguirá explorando.
Santa Devota, el primer gran acto del año para los mellizos
La reaparición de los mellizos Gabriella y Jacques se ha producido en el marco de las celebraciones de Santa Devota, patrona del Principado y una de las tradiciones más arraigadas de Mónaco. Ha sido el primer gran acontecimiento institucional de 2026 y también la primera vez que vemos a los hermanos este año.
La jornada comenzó con una misa en monegasco en la iglesia de Santa Devota, un lugar cargado de simbolismo para la familia principesca. Charlene depositó allí su ramo de novia tras casarse con Alberto en 2011, siguiendo los pasos de Grace Kelly en 1956. Por la tarde, la procesión por el puerto y la quema simbólica de la barca reforzaron el carácter solemne del acto.
Más presencia, más autonomía y un paso al frente
Aunque Jacques y Gabriella llevan años participando en estas celebraciones, esta vez su actitud ha sido distinta. Más atentos, más implicados. Con once años recién cumplidos, ambos comienzan a asumir su papel institucional con mayor naturalidad.
