La NASA ha anunciado que traerá de vuelta a la Tierra a los cuatro tripulantes de la misión Crew-11 desde la Estación Espacial Internacional (ISS) antes de lo planeado debido a un problema médico que afecta a uno de los astronautas.
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La decisión, catalogada como “evacuación médica controlada”, se tomó tras constatar que la situación de salud no puede ser completamente evaluada ni tratada en el espacio, aunque el afectado se encuentra estable según las autoridades.
Primeras señales de alerta
La alerta médica se originó el pasado miércoles, cuando uno de los miembros de la misión Crew-11, cuya identidad no ha sido revelada por razones de privacidad médica, comenzó a experimentar un problema de salud a bordo de la ISS. Aunque la agencia espacial estadounidense aseguró desde un principio que la situación estaba bajo control y que el astronauta se encontraba estable, se decidió cancelar una caminata espacial programada para el 8 de enero, como primera señal de que los planes de la misión estaban sufriendo alteraciones.
La caminata, que debían realizar los astronautas de la NASA Mike Fincke y Zena Cardman para preparar la instalación de nuevos paneles solares en el exterior de la estación, fue considerada demasiado riesgosa ante la incertidumbre del estado de salud del tripulante afectado.
Una decisión histórica
Aunque la NASA ha enfrentado situaciones médicas en el pasado durante misiones espaciales, esta es la primera vez que una tripulación completa se ve obligada a regresar antes de tiempo por motivos de salud desde la puesta en marcha de la ISS en 1998. La misión Crew-11, que incluía también al astronauta japonés Kimiya Yui y al cosmonauta ruso Oleg Platonov, había despegado el 1 de agosto de 2025 y estaba programada para permanecer en órbita hasta fines de febrero o principios de marzo de 2026.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, explicó en una rueda de prensa que la decisión se basó en la prioridad absoluta de proteger la salud y seguridad de los astronautas, incluso si ello significaba interrumpir una misión científica en curso.
Evacuación “controlada” y sin emergencia
La NASA ha descrito el regreso anticipado como una “evacuación médica controlada” y no como un regreso de emergencia. Esto significa que la operación se está planificando cuidadosamente, con la cápsula SpaceX Crew Dragon que originalmente llevó a los astronautas al espacio siendo readaptada para su regreso en los próximos días.
La medida contrasta con lo que ocurriría en una emergencia crítica, en la que la tripulación debería abandonar la estación de manera apresurada. En este caso, la agencia espacial cuenta con varios días para organizar la salida, lo que permite minimizar riesgos adicionales y garantizar un retorno seguro, tanto para el astronauta afectado como para sus compañeros.
Impacto en la ISS
El adelanto del regreso de Crew-11 altera ligeramente la planificación de la ISS. No solo se cancela temporalmente la caminata espacial prevista para instalar un nuevo sistema de paneles solares, sino que también se complica la transición al próximo relevo de tripulación, la misión Crew-12, cuyo lanzamiento estaba programado para mediados de febrero de 2026. Las autoridades de la NASA evalúan si es necesario adelantar ese lanzamiento para restablecer la dotación de la estación sin gap operativo.
Además, la decisión pone de relieve las limitaciones médicas que enfrenta la ISS, aunque la estación cuenta con equipos y personal capacitado para manejar varias contingencias, no dispone de la gama completa de recursos diagnósticos y terapéuticos disponibles en un hospital en Tierra. Esta situación hace que, ante ciertos tipos de condiciones de salud, la única opción segura sea el retorno.
La salud en órbita
La vida en microgravedad impone desafíos únicos para la salud humana, desde cambios en la presión arterial hasta la pérdida de densidad ósea o alteraciones en el sistema inmunológico. Por ello, los astronautas reciben extensos chequeos antes del vuelo y cuentan con acceso constante a apoyo médico terrestre y a equipos básicos de emergencia en la estación.
Sin embargo, según expertos, ciertas condiciones pueden evolucionar de forma imprevisible en el espacio, y ante la falta de un diagnóstico definitivo o la imposibilidad de proporcionar un tratamiento completo en órbita, la opción más segura sigue siendo el retorno a la Tierra.
Planes a futuro
Mientras la NASA continúa supervisando al astronauta afectado y organiza el regreso de la Crew-11, la comunidad científica y aeroespacial observa de cerca este evento, que podría influir en los protocolos de salud para futuras misiones de larga duración, incluida la preparación para vuelos tripulados a la Luna y Marte.
La agencia ha prometido mantener informada a la opinión pública y a sus socios internacionales a medida que se confirmen los detalles del retorno y los ajustes en el calendario de la Estación Espacial Internacional.
