irina-shayk-oscar

Irina Shayk o cómo ser (siempre) la más 'sexy' vistiendo de negro

Para acudir a los Oscar 2019, la modelo ha elegido un diseño de 'dos caras' en este color que recuerda a uno de sus posados más sensuales

by Amaia León

Gracias a las múltiples nominaciones de su pareja, el actor y director Bradley Cooper, las galas de cine más importantes se han colado en la agenda de Irina Shayk, una de las mejor vestidas de cada alfombra roja. Esta noche, la modelo llegaba a la entrega de los Premios Oscar en el Teatro Dolby junto a Cooper y a la madre de este, Gloria Campano, y revalidaba su posición entre las más elegantes gracias a un especial vestido con dos caras opuestas: sobria por delante y muy sexy por detrás. Un estilismo con el que, además, Irina confirmar el negro como el color con el que siempre triunfa en las red carpets del Séptimo Arte porque, aunque en los pasados Globos de Oro brilló de dorado, fue también negro uno de los looks más espectaculares de la modelo.

Las primeras instantáneas de Irina Shayk sobre la alfombra roja de los Oscar 2019 no permitían intuir que este sería uno de sus vestidos más sexy. Y es que, de frente, este diseño de Burberry parece absolutamente sobrio debido a su color pero también al cuello alto -una tendencia por la que incluso Jennifer Lopez ha renunciado hoy al escote-, las mangas largas y la ausencia de detalles llamativos, a excepción de los flecos dorados sobre la cintura y en los puños. Sin embargo, cuando la rusa se dio la vuelta, reveló la sensualidad real del vestido, que cuenta con un escote infinito en la espalda. Para acompañar al vestido, unos discretos pendientes dorados, un maquillaje muy natural y una melena glass perfectamente pulida han sido todo lo que Irina ha necesitado.

Aunque el negro suele ser uno de los colores más repetidos en las looks de fiesta, a veces puede resultar una elección demasiado clásica e incluso aburrida. Sin embargo, Irina Shayk ha demostrado que también puede resultar muy sorprendente, y no es esta la primera vez que lo hace en una gala de cine. En 2015, en la fiesta posterior a la entrega de los Oscar organizada por la revista Vanity Fair, la modelo llegaba espectacular con un diseño negro de Versace que, como el de hoy, tenía dos caras. Por un lado, parecía un vestido largo y liso; por el otro, se transformaba en un mono naked. Ella fue una de las primeras en llevar este estilo de diseños semitransparentes que, durante temporadas, se han repetido en la mayoría de alfombras rojas. Ese posado de Irina se convirtió en una de las imágenes más inolvidables de aquella noche y el look, en uno de los más icónicos de todas las ediciones de la mencionada fiesta, algo que posiblemente también sucederá con el vestido negro que ha lucido esta noche.