En el universo de las celebridades, donde cada aparición en una alfombra roja es analizada hasta el último milímetro, existe una figura que se ha vuelto tan imprescindible como el propio diseñador del vestido: el estilista capilar. Entre ellos, un nombre brilla con luz propia en este 2026: Chris Appleton. El británico no es solo el responsable de las melenas más envidiadas de Malibú; se ha convertido en una estrella por derecho propio, un confidente de las esferas más altas y, como acaba de confesar, el receptor de honorarios que desafían cualquier lógica convencional. Appleton, de 42 años, ha decidido romper el silencio sobre el lado menos glamuroso, pero más fascinante, de su profesión: el económico. Durante su reciente paso por el podcast U Up?, el estilista dejó a los oyentes —y a los propios presentadores— sin palabras al desvelar la cifra más alta que ha llegado a facturar por un solo servicio.
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Ante la pregunta directa de cuánto puede costar sentarse en su codiciada silla, Appleton respondió con la naturalidad de quien está acostumbrado a lidiar con presupuestos de superproducción. "He cobrado de todo, desde 100 dólares en su día hasta... como 100.000 dólares", confesó sin tapujos. Una cifra de seis dígitos que, aunque parezca astronómica, tiene su explicación en las exigencias del star system.
"Eso fue para viajar y todo eso. Fue toda una situación", aclaró el estilista, haciendo referencia a que estos costes no solo cubren su maestría con las tijeras, sino una disponibilidad absoluta y desplazamientos internacionales que a menudo implican dejar de lado otros compromisos. Sin embargo, Chris quiso poner los pies en la tierra a quienes ya sacaban la calculadora: "Ese tipo de cosas son casos únicos. Pero no olvides que luego te quitan el 50% en impuestos y tu agente se lleva su parte. Se va reduciendo".
La filosofía de un artista: "Nadie lo sabe todo"
Este perfeccionismo es, quizás, el secreto de su éxito. Appleton se niega a caer en la complacencia de la fama. "Me gusta eso hasta cierto punto porque es saludable. Nunca quiero ser arrogante y pensar: 'Oh, lo sé todo', porque realmente no es así. Nadie lo sabe. Creo que eso es una soberana tontería", explicaba contundente sobre su visión del oficio. Esa autenticidad es la que ha plasmado en su nuevo libro de memorias, Your Roots Don’t Define You (Tus raíces no te definen), donde relata su ascenso desde un salón humilde hasta el Olimpo de Hollywood. Appleton sabe que, en ocasiones, el pago no es monetario: "Hay veces que no cobras porque el beneficio que recibes es estar en la portada de Vogue".
El hombre detrás de los cambios más comentados
No es de extrañar que figuras como Kim Kardashian o Jennifer Lopez confíen ciegamente en él. Chris fue el arquitecto del impactante rubio platino con el que Kim deslumbró en la Gala del Met y el artífice de la icónica coleta que JLo lució durante su actuación en la Superbowl. Su trabajo no es solo peinar; es crear momentos que pasan a la historia de la moda.
Su relación con la familia más famosa de la televisión estadounidense es tan estrecha que incluso la propia Kris Jenner, a sus 70 años, se pone en sus manos para rejuvenecer su imagen. "¡Tuvimos un pequeño momento rubio muy divertido esta noche!", escribía recientemente la momager en sus redes junto a una foto con Appleton, luciendo un sofisticado bob que dio la vuelta al mundo.
A pesar de su estatus, el estilista reconoce que el éxito no le ha quitado la humildad ni los nervios. En una entrevista reciente para People, Chris se sinceró sobre las inseguridades que aún le asaltan: "Todos tenemos esa duda sobre nosotros mismos. En cada trabajo que hago, sigo estando un poco nervioso. Sigo estando un poco ansioso. Cada vídeo que publico en Instagram o TikTok, siempre me siento un poco aprensivo".
