La esquiadora estadounidense Lindsey Vonn ha sufrido una impactante caída durante la carrera de la Copa del Mundo en Crans-Montana, Suiza, apenas una semana antes del inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno 2026. Debido a un mal movimiento, perdió el control en la pista de descenso, chocó contra las redes de seguridad y tuvo que ser inmediatamente trasladada en helicóptero al hospital.
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Después del inesperado desenlace, la ganadora olímpica ha compartido en sus redes sociales un mensaje sobre su estado tras el accidente: "Me caí hoy en la carrera de descenso en Suiza y me lesioné la rodilla izquierda. Estoy hablando de la situación con mis médicos y mi equipo y seguiré sometiéndome a más exámenes. Este es un resultado muy difícil a una semana de los Juegos Olímpicos...pero si hay algo que sé hacer, es recuperarme", ha contado la campeona olímpica, y ha añadido: "Mi sueño no ha terminado. Gracias por todo el cariño y el apoyo. Daré más información cuando la tenga. Gracias a todo el personal médico que me ayudó hoy. Estoy agradecido por toda la increíble ayuda que recibí".
Lindsey no ha sido la única que ha tenido problemas en las montañas de Crans-Montana: la noruega Marte Monsen y la austriaca Nina Ortlieb también se cayeron en prácticamente el mismo tramo de la pista. En su comunicado, la deportista también ha expresado su solidaridad con su compañera: "Le mando mis mejores deseos a Marte, quien también sufrió un grave accidente y se lesionó hoy. Los quiero mucho. Esto no termina hasta que termina", ha escrito.
Este contratiempo no es ajeno a la historia de Vonn, quien a lo largo de su carrera ha enfrentado múltiples afecciones físicas y lesiones, entre ellos repetidos desgarros del ligamento cruzado anterior. En el año 2024, se sometió a un reemplazo parcial de rodilla que le permitió regresar a la competición y recuperar su pasión por el esquí. Durante su retiro, se centró principalmente en labores filantrópicas, aunque su deseo de cerrar su etapa deportiva con un final satisfactorio la llevó a retomar la competición.
"Mi cuerpo era tan diferente. No tenía ningún dolor; no se me hinchó la rodilla. Sentía que podía con todo. La idea de volver a competir en esquí, algo que me encantaba hacer, pero sin dolor, era realmente emocionante. Pero no terminé mi carrera como quería. Me estaba alejando con dificultad cuando quería terminar con fuerza", ha declarado recientemente la tres veces medallista olímpica a la revista People. Si logra recuperarse a tiempo, la estadounidense podría participar en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, convirtiéndose en la mujer de mayor edad en competir en carreras alpinas en la historia de los Juegos de Invierno. Su regreso le permitiría terminar su carrera en la forma que siempre soñó.
