Carlos Alcaraz ya es finalista del Open de Australia 2026. El murciano, de 22 años, protagonizó este viernes una de las victorias más exigentes de su carrera en un duelo maratoniano ante Alexander Zverev que lo llevó al límite. El tenista español, completamente mermado físicamente en el tercer y cuarto set, sufrió calambres, náuseas y llegó incluso a vomitar en la pista. Aun así, no se retiró. No dejó de luchar. Y terminó imponiéndose en un ejercicio de resistencia extrema que él mismo definió como “el partido más demandante” que ha jugado.
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“He tenido que poner el corazón en el partido”, afirmó tras el encuentro, en declaraciones recogidas por la organización del Open de Australia, el primer Grand Slam de la temporada. “Estoy orgulloso de mí, de la forma en que he peleado”, añadió, visiblemente exhausto pero emocionado por haber alcanzado su primera final en Melbourne.
El partido, resuelto por un ajustadísimo 6-4, 7-6, 6-7, 6-7 y 7-5, se convirtió en una batalla de casi cinco horas en la que Alcaraz llegó a jugar prácticamente sin poder flexionar las piernas. “He vomitado, he vomitado”, repetía a su equipo desde el banquillo, según captaron los micrófonos de la pista. Los calambres aparecieron poco después, comprometiendo su movilidad y obligándole a improvisar golpes para mantenerse con opciones en el partido.
La figura de Samuel López, su nuevo entrenador, con quien disputa este año su primer Open de Australia, fue determinante para animarle en estos momentos críticos del murciano, a quien nunca le habíamos visto así. “Tú céntrate”, “Respira bien”, “Tranquilo”, se escuchaba decirle desde el box, en un intento de sostenerlo mentalmente. El propio Alcaraz reconoció después que el apoyo de su equipo fue determinante para no abandonar. “Me duele desde el meñique hasta el último pelo”, confesó tras el partido, según declaraciones recogidas por la prensa acreditada.
Una final histórica ante Djokovic y un torneo lleno de momentos inesperados
La hazaña del murciano lo coloca en su primera final del Open de Australia, donde se medirá a Novak Djokovic este domingo 1 de febrero, en el Rod Laver Arena, a partir de las 09:30 hora española (19:30 hora local). Será un duelo histórico y generacional: el joven que redefine los límites del tenis frente al campeón que domina Melbourne desde hace más de una década.
La final podrá seguirse en directo a través de Eurosport, cadena que posee los derechos de retransmisión en España. Será, sin duda, un duelo histórico marcado por el relevo generacional: Novak Djokovic, de 38 años y poseedor de 25 títulos de Grand Slam —incluidos 10 en Australia, su territorio predilecto— frente a Carlos Alcaraz, que con solo 22 años suma tres grandes y aspira este domingo a conquistar el cuarto ante una auténtica leyenda. En la memoria de todos siguen muy presentes los dos grandes enfrentamientos que protagonizaron en 2024: la final de Wimbledon, donde Alcaraz se impuso con autoridad por 6-2, 6-2 y 7-6(4); y la final de los Juegos Olímpicos de París, en la que Djokovic se colgó el oro tras un doble tie-break (7-6(3), 7-6(2)).
El torneo también ha dejado otros momentos curiosos. Justo antes del inicio del encuentro entre Alcaraz y Tommy Paul, la jueza de silla Marija Cicak interrumpió el calentamiento para pedirle al español que se retirara una pulsera que llevaba bajo la muñequera, según se vio en la señal oficial. El gesto sorprendió al público, aunque el murciano acató la indicación sin protestar. Se trataba de un dispositivo tecnológico diseñado para medir cómo responde el cuerpo de un deportista de élite.
Peggy Gou, la inesperada protagonista en el palco del murciano
Más allá de lo deportivo, Alcaraz también ha acaparado titulares por un motivo extradeportivo. En sus últimos partidos, las cámaras del torneo captaron a la DJ y productora surcoreana Peggy Gou, de 34 años, ocupando un asiento preferente en su palco, lo que desató todo tipo de especulaciones sobre su relación. Las imágenes, difundidas por la señal oficial del Open de Australia, se viralizaron rápidamente.
Preguntado por ello en rueda de prensa tras su victoria ante Alex de Miñaur, el murciano zanjó los rumores: “Es una amiga y es realmente genial. Me alegra que esté aquí”, aseguró. También quiso agradecerle su apoyo: “He recibido un gran apoyo por su parte. Es genial”. La presencia de Gou llega meses después de que el tenista protagonizara un mediático triángulo amoroso con la modelo Brooks Nader y el también tenista Jannik Sinner, un episodio que dio la vuelta al mundo y que volvió a situar su vida sentimental en el foco mediático.
Carlos Alcaraz, que terminó la semifinal sin poder caminar con normalidad, pero con el puño en alto, vuelve a demostrar que su tenis no solo se mide en golpes, sino en carácter. Y este domingo, ante Djokovic, buscará escribir una nueva página en la historia del tenis español.
