Siete años después de la muerte de Karl Lagerfeld, fallecido a los 85 años el 19 de febrero de 2019, el patrimonio multimillonario del diseñador alemán iba a ser distribuido entre sus herederos, incluida su querida gata Choupette, a quien destinó gran parte de su legado. El magnate de la moda nombró a siete personas de su confianza en su testamento, entre ellos a Françoise Caçote, la cuidadora de Choupette, a quien legó fondos específicamente para garantizar el bienestar de la felina.
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Lo que más llamó la atención en su día fue que Lagerfeld no destinara ni un céntimo de su fortuna a familiares directos. Años antes de morir, el diseñador, que no se casó ni tuvo hijos, confesó al New York Times en 2015: "No tengo familia... Tengo una hermana en Estados Unidos a la que no he visto en 40 años. Sus hijos nunca me enviaron una tarjeta de Navidad".
Según la revista Bunte, los sobrinos del diseñador fueron contactados recientemente en nombre de Christian Boisson, el albacea monegasco de su testamento, con un escrito que decía así. "La interpretación de este testamento está siendo impugnada. Por lo tanto, los derechos de los herederos son actualmente inciertos". Esto plantea la posibilidad de que los herederos legales de Lagerfeld puedan reclamar parte del patrimonio, aunque no se sabe si prosperará ni cuáles son los motivos de la impugnación.
La gran incógnita que todos se plantean ahora es quién se quedará con su herencia de más de 200 millones de euros. Lagerfeld solía cambiar constantemente su testamento, como él mismo reveló a Der Spiegel en mayo de 2015: "Una mirada extraña de alguien, y lo tacho; no recibe nada", decía el maestro de la costura. También contó lo importante que era para él cuidar de su equipo: "Para mí es muy importante que quienes han trabajado conmigo toda su vida no tengan que trabajar con nadie más después. No deberían tener que hacerlo, me resultaría desagradable, incluso para mí".
El último testamento conocido de quien fue director creativo de Chanel y Fendi, escrito de su puño y letra, nombra a siete personas y la gata Choupettecomo beneficiarios. La mascota quedó al cuidado de la gobernanta del modisto, Françoise Caçote, para quien también habría un pellizco en la herencia, junto al ahijado de Lagerfeld, Hudson Kroenig, que ahora tiene 17 años, y el padre del niño, el exmodelo Brad Kroenig, su directora de comunicación durante más de 30 años, Caroline Lebar, el modelo británico Jake Davis, y sus amigos íntimos Sebastien Jondeau y Baptiste Giabiconi.
Hubo un tiempo en que se rumoreó que Sebastien Jondeau y Baptiste Giabiconi competían por ser "el principal heredero" de la millonaria herencia del modisto alemán. Giabiconi, el modelo más icónico de Lagerfeld, publicó un libro sobre él presentándose como su "hijo espiritual", aunque el káiser no llegó a adoptarlo como al parecer era su intención. Y Jondeau, por su parte, era su chófer, guardaespaldas y más tarde su asistente personal y quien mejor conoció la intimidad de los últimos 20 años del modisto.
