Los Beckham están atrapados en una amarga batalla familiar con su hijo mayor, Brooklyn, un conflicto que parece lejos de resolverse y que ha provocado que su única vía de comunicación sea a través de abogados. El propio Brooklyn lo hizo público en un comunicado bomba, en el que aseguró que no desea reconciliarse con su familia y que "por primera vez en su vida" se estaba defendiendo públicamente. El aspirante a chef confesó haberse sentido plenamente "controlado por una familia que valora la promoción pública por encima de todo" y que desde que está con su esposa Nicola Peltz, ha encontrado "paz y alivio" después de luchar contra una ansiedad abrumadora.
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Después de que el drama familiar haya salido a la luz, fuentes cercanas a la familia han revelado que David y Victoria Beckham están abiertos a reconciliarse con su hijo y "lo aceptarían de regreso sin dudarlo", señalaron en la revista People. Sin embargo, otra fuente reveló que solo lo harían con una condición innegociable. "Los Beckham no tienen intención de reconciliarse con su hijo a menos que Nicola desaparezca", sentenció. Y esa misma persona añadió que "no es un ultimátum al que Brooklyn vaya a ceder. Ha sentido más apoyo de su esposa en estos últimos tres años que de sus padres en toda su vida".
Esa afirmación coincide con la extensa declaración pública de Brooklyn Beckham del pasado 19 de enero de 2026, donde detalla el rechazo familiar durante su visita a Londres para el 50 cumpleaños de David. Brooklyn explicó que viajó con Nicola Peltz a Londres, concretamente por el cumpleaños de su padre en julio de 2025, pero esperaron una semana en un hotel sin lograr un encuentro privado. "Rechazó todos nuestros intentos, a menos que fuera en su gran fiesta de cumpleaños con cien invitados y cámaras por todas partes. Cuando finalmente aceptó verme, fue con la condición de que no invitara a Nicola. Fue una bofetada", reveló Brooklyn en el comunicado, aludiendo a esa falta de respeto hacia su esposa, además de denunciar las invitaciones de su madre a "mujeres de mi pasado" con la clara intención de incomodarlos.
La fuente coincide en que Brooklyn “ha sentido más apoyo de su esposa en estos últimos tres años que de sus padres en toda su vida”. Sin embargo, una fuente cercana a los Beckham afirma que "David y Victoria creen que, con el tiempo, Brooklyn volverá. Pero no pueden hacer nada hasta entonces". Esa postura explica la primera declaración del exfutbolista tras el drama, en el programa Squawk Box de CNBC: "Hay que dejar que los hijos cometan errores. Así es como aprenden", sin aludir directamente a lo sucedido.
La pareja ha decidido mantenerse en silencio para no echar más leña al fuego, "aunque les duelen las fuertes palabras de su hijo, David y Victoria aman a Brooklyn y tienen miedo de perderlo", revelan los que mejor los conocen. "Lo aceptarían de vuelta enseguida".
