Así es Mariano Barbacid, el oncólogo que logra eliminar el cáncer de páncreas en animales: de sus primeros pasos en el laboratorio al hallazgo clave


Entre otros importantes descubrimientos del bioquímico se encuentra el aislamiento de un gen oncogénico en un tumor humano, hito que consiguió en 1981


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27 de enero de 2026 - 22:11 CET

Mariano Barbacid ha logrado lo impensable. El científico, director del Grupo de Oncología Experimental del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), ha liderado una investigación que ha conseguido eliminar por completo tumores de páncreas —concretamente, el más frecuente a la par que demoledor, el adenocarcinoma ductal de páncreas—. Lo ha realizado en modelos animales, saliendo victorioso al no encontrar efectos secundarios not​ables y al obtener una duración que nunca habían alcanzado. 

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"Por primera vez hemos conseguido una respuesta completa, duradera y con baja toxicidad frente al cáncer de páncreas en modelos experimentales. Estos resultados indican que una estrategia racional de terapias combinadas puede cambiar el rumbo de este tumor", ha explicado el científico, quien, junto a la co-autora principal de la investigación, Carmen Guerra, y las primeras autoras, Vasiliki Liaki y Sara Barrambana, ha presentado este martes los positivos resultados. 

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Tal y como ha indicado, la clave de este tratamiento ha sido la combinación de tres compuestos dirigidos contra mecanismos fundamentales para que estas células tumorales crezcan —dos contra EGFR y STAT3, las proteínas que derivan en este tumor, y uno contra el oncogén KRAS, el motor principal de este cáncer—. Según ha indicado Mariano, cargar simultáneamente a estos tres enfoques clave parece haber sido la solución que estaban buscando.

Sus inicios

Mariano es uno de los oncólogos más eminentes no solo en nuestras fronteras, sino a nivel mundial. Un alcance que no habría logrado si no hubiese sido porque sus padres le hubiesen instado a estudiar, desde un primer momento, sin distracciones. "Mientras otros compañeros debían compaginar trabajo y escuela, yo me dedicaba sólo a los libros”, ha explicado el doctor en alguna ocasión, subrayando que, sin embargo, la semilla de la curiosidad y el amor por el conocimiento fue plantado en su mente por la madre de un amigo suyo. 

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A sus 10 o 12 años, tal y como ha confesado, ya había descubierto su vocación: “Seguramente, yo entendería bien poco de todo aquello, ¡era un niño! Pero me sentía fascinado. Aquella mujer, Carmen, que tenía 8 o 9 hijos y un marido marino ausente en casa, generó en mí la vocación por descubrir cosas que no se conocían. Me empujó hacia la carrera científica”.

Sus hijas, su impulso

En cada una de sus intervenciones, el bioquímico reitera incansablemente la importancia de la investigación —y el invertir en ella—. "Invertir en investigación es generar riqueza y progreso social", explicó Mariano, anunciando que dejaría parte de su herencia a la Fundación 'CRIS contra el cáncer' —la cual ha financiado la investigación con la que ha conseguido eliminar al cien por cien tumores de páncreas—. 

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“El cáncer no es solo una enfermedad, sino cientos de ellas, y algunas, como el cáncer de páncreas, con un pronóstico muy complicado hoy en día. Si invertimos los recursos necesarios mis hijas podrán llegar a ver su fin”, alegaba, explicando que sus hijas eran gran parte de la razón por la que continuaba con esta importante labor. “Por ellas y por todas la personas que los han padecido, lo padecen y lo padecerán quiero dedicar parte de mi legado a financiar lo único que realmente puede acabar con él: la investigación”, indicó en su momento. 

Su gran descubrimiento

A finales de 1981, Mariano, junto con su equipo, consiguió aislar un gen oncogénico en un tumor humano —hito por el que fue galardonado años más tarde, en 1984, con el Premio Juan Carlos I de Investigación—. El descubrimiento de estos, los oncogenes —genes susceptibles de transformar células normales en cancerígenas—, supuso un gran avance en la lucha mundial contra el cáncer. Su investigación tuvo —y sigue teniendo— un impacto significativo en la comprensión de los mecanismos moleculares subyacentes al cáncer y en el desarrollo de terapias dirigidas contra células cancerosas.

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