La trayectoria de Carlos Tatay dio un giro inesperado hace dos años y medio. El piloto valenciano, hoy con 22 años, sufrió un accidente en 2023 mientras competía en el Europeo de Moto2 del JuniorGP, en una prueba disputada en el circuito portugués de Portimao. Durante la carrera, Tatay perdió el control de su moto y salió despedido a más de 260 kilómetros por hora, una caída que no pudo acabar de otra forma que con su traslado inmediato al hospital.
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Los primeros pasos de un Carlos lleno de ambición
Tras ser atendido de urgencia, los especialistas confirmaron el peor de los diagnósticos: una lesión medular completa. Se trata de un daño irreversible en la médula espinal que corta por completo la conexión entre el cerebro y el resto del cuerpo. A consecuencia de ello, el piloto pasó varios meses ingresado en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, donde inició un largo y complejo proceso de rehabilitación.
Al tratarse de una interrupción total de la vía nerviosa, y no parcial, las posibilidades de recuperación se presentaban muy limitadas. Así pues, desde 2023 Carlos se desplaza en silla de ruedas, una realidad que desde el primer momento asumió con resignación pero con un objetivo claro: volver a caminar. Así lo ha expresado esta semana en sus redes sociales, donde ha compartido un vídeo muy especial acompañado de un contundente mensaje: "Me dijeron que jamás volvería a caminar, y si es verdad, jamás volveré a caminar como antes porque tengo una lesión medular completa, pero intentarlo es obligatorio", ha expresado.
En las imágenes se puede ver al deportista dando sus primeros pasos con la ayuda de un andador, consciente de que el camino por recorrer aún es largo. La publicación enseguida generó una oleada de reacciones y mensajes de apoyo, con muchos usuarios compartiendo experiencias personales similares y relatando como, tras meses de esfuerzo y dedicación, lograron volver a caminar.
Un ascenso imparable
Desde un primer momento, el joven piloto siempre ha insistido en valorar la oportunidad de seguir adelante. En varias ocasiones ha hablado de esta nueva etapa como un renacer: "La vida decidió darme una segunda oportunidad y no pienso desaprovecharla. Aquel día cambió todo. Cambió mi cuerpo, cambió mi mentalidad, cambió mi perspectiva sobre la vida, cambió mi manera de moverme a los sitios, cambió mi casa, cambió mi sueño… parecía que era el final. Pero parece que fue solo un principio", ha declarado previamente, haciendo muestra de esa actitud positiva que le caracteriza y que ha sido clave para avanzar e ir poco a poco alcanzando pequeños logros, como el que ahora ha querido hacer público.
A pesar de todo, Carlos Tatay nunca ha renunciado al mundo del motor. En octubre de 2025 anunció que, pese a que en muchas ocasiones "sueña con volver a conducir su moto", su nuevo reto deportivo pasa por competir sobre cuatro ruedas. Su ambición es clara: participar y proclamarse campeón en las 24 Horas de le Mans de 2026. "Llevo muchos meses pensando y recapacitando sobre cómo rehacer mi carrera deportiva, y este es sin duda el reto más ilusionante de mi vida. Tengo ganas de trabajar, y prepararme para empezar esta nueva etapa. Gracias a todos por el apoyo y nos vemos de nuevo en el Paddock", han sido sus motivadoras palabras.
Carlos se abrió camino en el motociclismo desde muy joven, ganándose el reconocimiento internacional tras proclamarse campeón de la Red Bull MotoGP Rookies Cup y consolidándose como uno de los más prometedores de su generación al obtener el segundo puesto en el FIM CEV Moto3 Junior World Championship en 2019. En 2023 consiguió llegar al FIM CEV Moto2 European Championship, una antesala clave del campeonato del mundo, cuando su carrera parecía entrar en una fase decisiva; fue entonces, en plena lucha por crecer como piloto profesional, cuando se produjo el accidente en el circuito de Portimão que cambió su vida para siempre.
