La investigación sobre el asesinato del director Rob Reiner y su esposa, Michele Singer Reiner, continúa aportando nuevos detalles que ayudan a reconstruir las semanas previas a la tragedia que sacudió Hollywood el pasado mes de diciembre. Según un informe de The New York Times, su hijo Nick Reiner, acusado de matar a sus padres el pasado 14 de diciembre, había cambiado recientemente su medicación para la esquizofrenia, un ajuste que coincidió con un deterioro significativo de su estado mental.
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El cineasta, de 78 años, y su esposa, de 70, fueron hallados sin vida en su residencia de Brentwood, en Los Ángeles, con múltiples heridas de arma blanca. La policía detuvo a Nick, de 32 años, horas después del hallazgo, y actualmente se enfrenta a dos cargos de asesinato en primer grado, sin derecho a fianza.
Un cambio de medicación que marcó un punto de inflexión
De acuerdo con The New York Times, Nick Reiner había sido diagnosticado de esquizofrenia y trastorno esquizoafectivo, y llevaba años en tratamiento. Sin embargo, aproximadamente un mes antes del crimen, decidió modificar su medicación debido a los efectos secundarios que estaba experimentando. Fuentes consultadas por el diario señalan que este cambio coincidió con un empeoramiento de su estabilidad emocional y conductual. En las semanas previas al asesinato, habría mostrado signos evidentes de descompensación. En las semanas previas al asesinato, habría mostrado signos evidentes de descompensación.
Otro dato importante revelado por el diario neoyorquino es que Nick estuvo bajo una tutela de salud mental —un mecanismo legal en California para personas con enfermedades mentales graves— entre 2020 y 2021. Durante ese periodo, un fiduciario profesional supervisó su tratamiento y bienestar. La tutela concluyó en 2021, y desde entonces Nick vivía con sus padres en la casa familiar de Brentwood.
Una familia muy unida y un final inesperado
Rob Reiner, conocido por películas como Cuando Harry encontró a Sally, Misery o Cuenta conmigo, y su esposa Michele, productora y activista, tenían tres hijos en común: Nick, Jake y Romy. La pareja era muy querida en la comunidad artística de Los Ángeles. Por eso, la noticia de su muerte conmocionó a la industria del cine.
Días posteriores al suceso, los hijos de la pareja emitieron un comunicado en el que expresaron su “profundo dolor” y pidieron privacidad en estos momentos tan difíciles. "Las palabras no alcanzan para describir el dolor inimaginable que sentimos a cada momento del día. La terrible y devastadora pérdida de nuestros padres, Rob y Michele Reiner, es algo que nadie debería experimentar jamás. No eran solo nuestros padres; eran nuestros mejores amigos”, señalaron.
La investigación judicial continúa
El informe del forense del condado de Los Ángeles confirmó que Rob Reiner y Michele Singer Reiner murieron a causa de múltiples heridas por arma blanca, clasificando oficialmente el caso como homicidio. Su hijo, Nick Reiner, continúa detenido mientras avanza el proceso judicial, en el que se enfrenta a dos cargos de asesinato en primer grado, una acusación que podría derivar en cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Durante la audiencia celebrada el 7 de enero, se produjo un giro inesperado en la defensa del acusado. Su abogado, Alan Jackson, anunció ante la jueza que se retiraba del caso por “circunstancias” que no podía detallar. A la salida de la sala, Jackson se dirigió a los medios y declaró: "Sabemos que el proceso legal revelará la verdad de las circunstancias que rodean el caso de Nick". Y agregó: "Lo que hemos aprendido es que, según la Ley de California, Nick Reiner no es culpable de asesinato". Desde ese momento, la representación legal del acusado ha pasado a manos de la defensora pública Kimberly Greene, quien solicitó posponer la lectura formal de cargos.
En la vista, la jueza preguntó directamente a Nick si aceptaba aplazar la lectura. Él respondió con un escueto: "Eh, sí, estoy de acuerdo", según recogieron varias retransmisiones desde la sala. La nueva fecha quedó fijada para el 23 de febrero, momento en el que se espera que el acusado se pronuncie sobre los cargos.
Mientras tanto, Nick Reiner permanecerá en el Twin Towers Correctional Facility, el mayor centro penitenciario del condado de Los Ángeles. Según fuentes citadas por medios locales, ya no se encuentra bajo vigilancia especial por riesgo de autolesión, una medida que sí estuvo activa durante los primeros días tras su detención.
La investigación continúa avanzando y las autoridades siguen revisando el historial médico y psiquiátrico del acusado, así como los acontecimientos que precedieron al crimen. Entre los elementos que se analizan figura la fuerte discusión que Nick habría mantenido con sus padres la noche anterior a los hechos, durante una fiesta organizada por el presentador Conan O’Brien, según fuentes cercanas al entorno familiar.
Mientras el caso sigue su curso, Hollywood continúa tratando de asimilar la pérdida de uno de sus directores más influyentes y de su esposa, figuras muy queridas dentro de la industria y en la comunidad artística de Los Ángeles
